La Montaña Huangshan
Según la leyenda, la montaña Huangshan es el
lugar donde el Emperador Amarillo Xuanyuan practicó autocultivación convirtiéndose en
inmortal. En 747, el Emperador Xuanzong de Tang, creyente del taoísmo, la rebautizó como
Montaña Huangshan. En efecto, la montaña Huangshan es digna de su reputación. Reúne en
sí las ventajas de Taishan, majestuosa, de Huashan, peligrosa, de Henshang, nebulosa, de
Lushan (provincia de Jiangxi), con cataratas, de Emei (provincia de Sichuan), fresca, y de
Yandang (provincia de Zhejiang), con piedras raras. Durante la dinastía Ming (1368-1644),
el conocido viajero y geógrafo Xu Xiake la visitó para realizar investigaciones en dos
ocasiones. Sobre su impresión escribió: Uno no irá a otras después de regresar
de las Cinco Montañas Sagradas (Taishan en Shandong, Hengshan en Hunan, Huashan en
Shaanxi, Hengshan en Shanxi y Songshan en Henan) ni verá éstas después de estar en
Huangshan. La
montaña Huangshan debe su fama a sus únicos y espectaculares paisajes. Tienen 36 picos
grandes y otros 36 pequeños y tres picos principales: el Pico de la Flor de Loto, el Pico
Kaidu y la Cumbre de la Claridad, a más de 1.800 m sobre el nivel del mar cada uno. En
total hay 77 picos a más de mil metros sobre el nivel del mar. Huangshan sobresale en singularidad,
peligrosidad, profundidad y tranquilidad y se precia de sus paisajes cambiantes en
cada estación. Sus pinos, piedras, nubes y fuentes termales son encomiados como
cuatro maravillas. Muchos pinos, arraigados en los barrancos, se asoman con
posturas diferentes, por lo que un dicho reza: Cada peña tiene pino y cada pino es
peculiar. Los valles y las laderas están pobladas de pinos Huangshan, exclusivos de
la montaña. Unos diez mil tienen ya 100 ó más años de vida, y 31 tienen nombres
propios como Pino que Saluda al Huésped, Pino que Despide al Huésped y el Pino-Dragón
Acostado. Por todas partes hay una gran variedad de rocas con formas singulares. Las
grandes se alzan como bosques y las pequeñas son exquisitas. Los picos altos, los valles
profundos y los bosques tupidos, junto con las lluvias abundantes, dan lugar a un mar de
nubes cambiantes. Las fuentes termales son limpias y diáfanas, y en ellas uno se puede
bañar o beber sin riesgo. En Huangshan, a menudo se ve con asombro que las nubes bajan
raudamente de las lomas y se trasforman, tapando y destapando los cerros cercanos y
lejanos. La montaña ha inspirado a muchos artistas plásticos.
La
larga historia de Huangshan y su rica cultura son palpables en sus más de 200 templos,
pabellones, quioscos, caminos zigzagueantes, puentes antiguos y tallados en precipicios
que llegan hasta nuestros días. En
la cima como al pie de la montaña hay hoteles y sanatorios. Es fácil subir con el
teleférico. (Incluida en los Patrimonios Mundiales en 1990) |