La Ciudad Antigua de Lijiang
Al oeste de Lijiang está la montaña Del León,
y al norte, la montaña del Elefante y la del Arco los Dorado. Estas montañas protegen a
la ciudad del viento frío que viene del noroeste. En el sureste hay campos fértiles de
cultivo que tienen una longitud de decenas de km. La ciudad se beneficia de una abundante
luz solar, el viento del este y el agua clara de una fuente que fluye en tres corrientes y
llega a todas las casas. Las calles están pavimentadas con piedras locales, que no forman
fango en la estación lluviosa y no tienen plovo en la estación seca. Hay muchos puentes
y arcos de piedra construidos durante las dinastías Ming y Qing, así como caminos y
callejones ordenados que se extienden en cuatro direcciones desde la plaza central. Las
viviendas están hechas con madera y ladrillos, cada tres tienen un muro de sombra al
frente y algunas tienen un patio cuadrado. A los vecinos les gustan cultivar flores en los
patios. Por
la antigua cultura tradicional de la etnia naxi se refiere a la cultura Dongba, que se
conserva más en la religión Dongba. Practican oscurantismo, medicina, educación, arte y
artesanía, heredando y continuando su cultura.
Los
murales existentes en Lijiang fueron pintados durante la dinastía Ming por hans,
tibetanos y naxis a invitación de caciques del clan Mu. Estos murales cubren una
superficie total de 139,22 metros cuadrados en 55 paredes del Palacio Dabaoji, el Salón
Liuli, el Pabellón Dabao y el Palacio Dajue en Laihe. El más grande es de 207 cm de alto
y 448 cm de ancho y contiene 600 figuras. (Incluida en los Patrimonios Mundiales en 1997) |