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Excavación de Tumba Imperial en Beijing
 Excavación de Tumba Imperial en Beijing
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Tras una cuidadosa preparación de más de dos meses, arqueólgos chinos iniciaron el 20 de agosto la excavación de la parte principal de una tumba imperial que data de dos mil años.
La excavación fue televisada en directo por primera vez para todo el país, con el objeto de elevar la conciencia del público respecto a la protección del patrimonio cultural nacional.
Ubicada en el barrio de Laoshan, parte occidental de Beijing, la tumba de la dinastía Han del Oeste (206 antes de nuestra era a 24 de n.e.) dista sólo unos diez kilómetros del centro de la ciudad, donde se encuentra el Museo del Palacio Imperial. Se trata del segundo mausoleo de esta dinastía que se haya descubierto en la capital.
Se cree que es el tercer hallazgo arqueológico más importante en Beijing durante los últimos 50 años.
En la cámara sepulcral delantera, los arqueólogos quitan cautelosamente la arcilla de los objetos de laca y de cerámica. Objetos de laca son rara vez vistos en tumbas de dicha dinastía en el norte de China. Lo más precioso de ellos consiste en que tienen incrustaciones de oro con variados diseños, incluidas nubes y tigres volants. Un arqueólogo superior fue invitado al sitio a explicar al público los nombres y destinos de los objetos desenterrados.
Corresponsales extranjeros en Beijing también concurrieron al lugar de excavación, rodeado de edificios de viviendas, hoteles y un gran parque de atracciones. El sitio está muy bien custodiado durante la operación de los arqueólogos frente a las cámaras.
La tumba salió a luz cuando la policía capturó a varios profanadores de sepulturas que trataban de entrar en la tumba a cuatro patas. Antes de la actual excavación, se han exhumado ruinas paleolíticas en el sitio de una obra de construcción en la zona comercial de Wangfujing, Beijing, y una tumba de 300 años en la Embajada de EE.UU. en China.
El desarrollo de la urbanización ha puesto en peligro las reliquias históricas del país. Diputados a la Asamblea Popular Nacional, el ógano supremo de legislación de China, han criticado severamente las actividades delictivas que han dañado los patrimonios culturales de las ciudades de Anyang, Dinghai y Zunyi. Salvaje contrabando y subasta ilícita de vestigios culturales también se han convertido en objeto de acusaciones del público. Wang Wuyu, subdirector del Instituto Investigador de Obras de Valor Cultural de Beijing, dijo que la excavación de la tumba de Laoshan es la más deliberada y científica de las que se han realizado. El gobierno local, los establecimientos comerciales y el público han brindado su apoyo a la protección del mausoleo.
Algunos arqueólogos estiman que el ocupante de la sepultura era soberano de un principado. La tumba tiene gran importancia para el estudio de la cultura antigua. La dinastía Han, que duró más de 400 años, es la segunda dinastía que unificó a China después de la Qin (221 a 207 ante de n.e.). Por primera vez hizo de China el imperio más poderoso en el mundo. En la historia Beijing pertenecía a una parte de la zona fronteriza del noroeste de la dinastía Han del Oeste. Era un lugar estratégico para rechazar a los nómadas merodeadores y un lugar donde vivían diferentes etnias. Hace tiempo que el patrimonio de la dinastía Han es foco de la investigación académica de los arqueólogos chinos.
Cuando en el sur de China se desenterraron de una serie de tumbas de esa época clásicos confucianos inscritos en seda y en tablillas de bambú o madera, se abrió la puerta para localizar la cultura china perdida.
"Esta es una excavación emocionante", dijo Liu Jinmin, teniente alcalde de Beijing. Agregó que "refleja la importancia que una nación de gran porvenir atribuye a su historia".
La caja externa y el ataúd aparecerán al concluir la excavación. Este último se abriría a mediados del próximo mes de septiembre, calculó Wang Wuyu.
21/08/2000
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