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China no permitirá debilitamiento de sus medios de autodefensa
El embajador para el desarme chino, Sha Zukang, dijo el día 14 en Beijing que China no permitirá de ninguna manera que sus medios legítimos de autodefensa sean debilitados e incluso retirados por otros.
Sha, director general del Departamento de Control de Armas y Desarme del Ministerio de Exteriores de China, hizo esta observación durante una rueda de prensa sobre el asunto del sistema NMD de EEUU.
China no quiere ver una confrontación entre China y EE.UU. en cuanto al NMD ni una carrera armamentista entre los dos países, explicó.
"Estamos en contra del NMD, pero no porque pretendemos amenazar la seguridad de EE.UU. con nuestras armas nucleares," dijo, añadiendo que "esperamos que la existente disuasión entre los dos países pueda ser preservada."
El arsenal nuclear de China es el más pequeño y el menos avanzado entre las cinco potencias nucleares, y éste es el primer país del mundo en promover la política de no ser el primero en usar armas nucleares, subrayó.
"China no permitirá de ninguna manera que sus medios legítimos de autodefensa sean debilitados e incluso retirados por otros," dijo. "Esto es uno de los más importantes aspectos de la seguridad nacional de China," puntualizó.
Sha señaló que no es una novedad que China se opone al programa NMD. Sus dos razones básicas son: "Primero, no creemos que el NMD concuerde con los intereses de la paz y seguridad internacionales en su conjunto, y el segundo, comprometerá la seguridad de China."
El director general enfatizó que el programa producirá una serie de consecuencias negativas a largo alcance para el ambiente de la seguridad internacional.
El programa NMD pondrá en peligro el balance y estabilidad estratégicos globales y socavará la confianza mutua y la cooperación entre las potencias, indicó.
El significado del Tratado de Misiles Antibalísticos (ABM) depende del hecho de que, prohibiendo el desarrollo de los sistemas de defensa nacional de misiles, ha mantenido el equilibrio estratégico entre las dos superpotencias nucleares y, por extensión, ha mantenido el equilibrio estratégico entre todos los Estados poseedores de armas nucleares. El posible despliegue del NMD por parte de Estados Unidos romperá el actual equilibrio estratégico entre las principales fuerzas, y pondrá en riesgo la seguridad de otros países.
"Esto causará indudablemente sospechas y desconfianza entre las principales fuerzas, destruyando la coordinación y cooperación en los asuntos de seguridad internacional", dijo Sha.
El programa estadounidense de NMD obstaculizará el control internacional de armas y proceso de desarme e incluso dará impulso a una nueva ronda de la carrera armamentista.
Como única superpotencia restante, EE.UU. ya posee el arsenal más grande y más avanzado, tanto nuclear como convencional, en el mundo. Además, persigue una política de disuasión nuclear basada en el uso inicial de armas nucleares. Bajo estas circunstancias, el NMD se convertirá en un multiplicador de la fuerza ofensiva estratégica de los EE.UU.
El programa de NMD es, en esencia, un programa estadounidense de expansión nuclear unilateral, que abriga el daño inherente de impulsar la carrera armamentista a un nivel más alto. Para ser específico, pondrá en marcha una carrera armamentista en espacio exterior, y también la extenderá de las armas ofensivas a las defensivas, dijo Sha.
El funcionario indicó que el programa estadounidense NMD mina el régimen y esfuerzos de no proliferación internacionales, aunque EE.UU. asegura que su desarrollo de sistemas de defensa de misiles se orienta hacia las crecientes amenazas impuestas por la proliferación de misiles.
"No pienso ser el único en no compartir la declaración estadounidense sobre las amenazas de misiles", dijo Sha, añadiendo que EE.UU. al menos ha "exagerado" las amenazas presentadas por los misiles de los llamados "países preocupantes".
"En mi opinión, el desarrollo del NMD es como tomar veneno para matar la sed", dijo el director general, citando un proverbio chino.
El NMD estimulará aún más la proliferación de misiles, apuntó.
Además, Sha señaló que el programa estadounidense incrementará el peso del factor militar en las relaciones internacionales perjudicando la paz y la seguridad internacionales.
"El debate internacional en torno al asunto es, en esencia, sobre qué tipo de orden internacional debe ser establecido, y la opción entre el mundo unipolar y el multipolar", puntualizó Sha, quien agregó que cada día más personas han tenido en cuenta que el motivo real detrás del programa estadounidense de NMD es buscar su propia seguridad absoluta.
Una vez desplegado el NMD, sea eficiente o no, este sistema fortalecerá en mayor grado la tendencia del país norteamericano al unilateralismo y al uso de la fuerza o amenaza de su uso, dijo el director general.
"Como consecuencia, el factor militar será más decisivo en relaciones internacionales y grandes cantidades de recursos financieros y materiales que podrían destinarse al desarrollo de la economía serán desviados a la carrera armamentista", dijo Sha.
"Bajo tales circunstancias, ?cómo podrá un país disfrutar de verdadera seguridad?, ?cómo podrá ser estable este mundo?", preguntó.
Sha señaló que la implementación del programa NMD por parte de Estados Unidos no sólo destruirá el equilibrio y la estabilidad estratégicos globales, sino que también afectará a los esfuerzos por la paz y la estabilidad de la región de Asia-Pacífico.
"Además, los Estados Unidos también pretenden desplegar un sistema de Defensa Regional de Misiles (TMD) en la región", dijo.
Aunque la investigación y el desarrollo del TMD no constituirían necesariamente una violación del Tratado Anti- Misiles Balísticos (ABM), "la cuestión más importante es cual será la escala, naturaleza y función del TMD que Washington está preparando para su despliegue en Asia", dijo Sha.
Si este TMD puede ser usado como una parte del NMD, sus impactos negativos sobre la seguridad y estabilidad regional no serán menores que los del propio NMD, dijo Sha.
15/03/2001
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