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Actualizado a las 14:11(GMT+8), 03/07/2002
Sociedad  

Obesidad: Un alerta a los niños chinos

"Mi hijo se desvive por la comida chatarra. No para de pedir McDonalds y pollo frito de Kentucky. Sólo tiene ocho años de edad, pero ya pesa 45 kilogramos. Realmente no sé qué hacer con él", dice un padre cariacontecido que recién se sumó a las actividades para celebrar el segundo Día de la Nutrición de los Estudiantes Chinos, el 20 de mayo este año, con los auspicios del Consejo de Fomento de la Nutrición de los Estudiantes Chinos, el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Educación.

Una prueba de constitución física en una escuela primaria de Beijing mostró que el 27,8 por ciento de los alumnos están por encima del peso estándar para su edad. El director de la escuela dice con preocupación: "la mayoría de estos niños no estudian como los otros, se deprimen y carecen de autoconfianza. Es desfavorable para su crecimiento".

En un foro con el tema "riesgo de la obesidad y enfermedades entre los chinos", los expertos observaron que el índice de niños obesos en las ciudades ha alcanzado al de los países desarrollados, convirtiéndose en el más poderoso enemigo de la salud y el crecimiento.

Sorprendente aumento de niños obesos

El problema de la obesidad infantil apareció a principios de los años 80.

Una encuesta sobre condiciones físicas de la juventud en el período 1979-2000 conducida entre 200 millones de jóvenes de todo el país por el Instituto de Estudios sobre la Sanidad Juvenil, subordinado a la Universidad de Beijing, indicó que cuando China dejó de ser "un país con el mayor número de jóvenes subalimentados", comenzó a hacer frente a un nuevo problema -- los peligros ocultos para la salud de los niños a causa de la obesidad.

Según un experto en la nutrición juvenil de China, a principios de los años 80, los niños que sufrían de obesidad eran menos del 1 por ciento, y las enfermedades comunes de los estudiantes enumerados en el programa para la prevención eran caries dentales, miopía y tracoma. En los años 90, el número de niños gordos comenzó a aumentar, atrayendo la amplia preocupación de la sociedad.

La obesidad infantil fue agregada a la lista de enfermedades que debían prevenirse. En 1995, los índices de obesidad entre chinos de 18 años o menos era de 3, por ciento (varones) y 2,5 por ciento (hembras), varias veces por encima de los niveles de los años 80. En 2000, las cifras alcanzaron 7 y 4 por ciento respectivamente. Los estudiantes gordos representan un problema prominente en las áreas urbanas, con cifras tres veces más altas que en las áreas rurales. Entre las ciudades, las de las áreas costeras desarrolladas tienen cifras más altas que las del interior.

Antes de fines del 2000, el índice de obesidad de los estudiantes masculinos en las ciudades alcanzó el 10,1 por ciento. En Beijing, fue del 15 por ciento, doble del de 1990 y cerca del número de los países desarrollados. Así lo indica la encuesta sobre la constitución de los chinos en 2000, realizada en común por la Administración Nacional General de Deportes, el Ministerio de Educación y otros nueve ministerios y comisiones del Estado. El índice de crecimiento de la obesidad infantil es sorprendente, aunque el número total de estudiantes gordos no ha alcanzado el nivel de los países desarrollados.

El experto dijo que el problema de la obesidad infantil apareció ante todo en Estados Unidos hace 100 años, y la tasa se mantiene en 15-20 por ciento. En Japón, el guarismo es 10 por ciento. Estas cifras indican que durante este tiempo no se produjeron aumentos considerables en ninguno de los dos países. Pero China ha duplicado la cifra cada cinco años, y est e ritmo podría acelerarse junto con el desarrollo económico del país, según surgen más ricos.

Gran enemigo del crecimiento de los niños

El daño de la obesidad infantil es obvio. Los expertos consideran que la obesidad disminuye la confianza de los niños y obstaculiza su capacidad de adaptarse a los cambios en la sociedad, debido a la torpeza que manifiestan. Con frecuencia los ignoran en las actividades del grupo, y son excluidos o se convierten en objeto de burla de sus contemporáneos, lo que daña seriamente su autoestima, les hace malhumorados y frena su participación en actividades de grupo. Por lo tanto, es probable que se vuelvan huraños, se sientan inferiores y gradualmente se conviertan en timoratos. Suelen ser muy sensibles y reticentes en sus relaciones con otros.

Una encuesta mostró que aproximadamente el 77 por ciento de los niños gordos se sienten inferiores y solos, y que casi la mitad de ellos no están dispuestos a ser centro de atención en las actividades. Algunos estudios indican que esa obesidad también detiene el desarrollo de la inteligencia infantil. Una encuesta de Shanghai mostró que entre los estudiantes obesos, el índice de notas altas es baja. La cifra de los que no pudieron aprobar los exámenes es un poco más elevada que la de los estudiantes con peso estándar. Una prueba de inteligencia conducida por el Hospital de Nanjing entre los niños de 6 a 13 años de edad arrojó que los niños gordos van a la zaga de los niños normales en inteligencia.

La obesidad es dañina, sobre todo para el crecimiento físico de los niños.

Los expertos enfatizan que el 80 por ciento de los niños gordos permanecerán como tales hasta la pubertad, y que 45 por ciento desarrollarán obesidad cuando entren en la edad mediana o sean mayores. Son más propensos a sufrir enfermedades, tales como el cáncer de pecho en las mujeres y de problemas de próstata en los hombres. Los niños gordos se sienten fatigados, sudan y se ven a menudo afectados por traumas respiratorios, circulatorios e internos, que pueden desatar la diabetes y la hipertensión arterial. El hospital de la Unión de Beijing atiende a 30,000 pacientes de diabetes anualmente. De éstos, el 7 por ciento son niños, con 4 meses el más joven.

Promover una dieta racional y estilo de vida positivo

La obesidad en los niños chinos ha despertado la atención de la sociedad.

Mucha gente, sin embargo, carece del conocimiento para solucionar el problema. Son numerosos los niños que se ven sometidos a medidas que resultan más convenientes para los adultos, incluyendo la ingestión de medicamentos, el ayuno y operaciones quirúrgicas. Los expertos indican que los niños y los jóvenes no deben reducir el peso arbitrariamente y estiman que los niños no deben padecer hambre, ni experimentar rebajas inmediatas de peso, tomar medicinas ni someterse a operaciones, pues estos procedimientos son perjudiciales al crecimiento de sus órganos y huesos.

Otros expertos precisan que el control del peso de los infantes debe ser integral, pues la obesidad es una enfermedad crónica en el estilo de vida. Los padres y los niños no deben aspirar a alcanzar sus metas de la noche a la mañana. Lo mejor es procurar un adecuado consumo de alimentos y vitaminas, un control de los azúcares y de grasas y más ejercicios.

En China se han hecho esfuerzos para mejorar los modelos de consumo alimentario de los niños. Desde 1990, el Consejo de Fomento de la Nutrición de los Estudiantes Chinos ha aprovechado su día, el 20 de mayo, para realizar actividades de promoción. En diciembre de 1997, el Gobierno chino promulgó el plan para mejorar la nutrición del pueblo, el cual promueve la popularización de la alimentación nutritiva para los estudiantes de manera planificada. En algunas escuelas primarias, el conocimiento sobre la nutrición alimentaria se ha incluido en el programa lectivo, mientras en otras se invitó a expertos a impartir conferencias sobre la materia.

La forma ideal de solucionar los problemas de la obesidad es hacer más ejercicios. Los niños deben hacerlos, corriendo, montando bicicleta y nadando, por no menos de 40 minutos cada vez. Los ejercicios combinados con una dieta racional pueden eliminar con eficacia la grasa, a cambio de lo cual se obtiene una buena forma física, se incrementa la constitución y se eliminan algunas enfermedades. (Beijing Informa)



03/07/2002






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"Mi hijo se desvive por la comida chatarra. No para de pedir McDonalds y pollo frito de Kentucky. Sólo tiene ocho años de edad, pero ya pesa 45 kilogramos. Realmente no sé qué hacer con él", dice un padre cariacontecido que recién se sumó a las actividades para celebrar el segundo Día de la Nutrición de los Estudiantes Chinos, el 20 de mayo este año, con los auspicios del Consejo de Fomento de la Nutrición de los Estudiantes Chinos, el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Educación.



 


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