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Actualizado a las 11:33(GMT+8), 04/07/2002
Negocios  

Economía de mercado impulsa revolución educativa en China

El tradicional estilo educativo de China, en el que los alumnos eran tratados como individuos sin carácter ni pensamiento propio, se enfrenta a una serie de desafíos sin precedentes a medida que este país fomenta su economía de mercado.

La educación "de calidad" está de moda en los debates entre educadores y padres, y con ella se quiere sustituir a un sistema docente que ponía el énfasis en la uniformidad y el aprendizaje de memoria e ignoraba el desarrollo mental.

La práctica habitual de tener que recitar cada palabra de un libro de texto es el resultado de un deformado sistema de examinación de funcionarios civiles que existió en China durante cientos de años. El sistema ganó terreno en la China moderna, como consecuencia de la fuerte competencia creada al haber un número limitado de plazas en los centros universitarios.

Aunque este fenómeno aún existe en cierto grado, más y más personas se dan cuenta de que para obtener éxito en una sociedad orientada a los negocios uno tiene que ser creativo, adaptativo y cooperativo, y que lo mejor es tener buenas habilidades profesionales y talentos especiales.

El gobierno chino anunció oficialmente en 1999 la puesta en marcha de la "educación de calidad", que es considerada como la renuncia formal a la anticuada "educación orientada a los exámenes ".

Una revolución educativa empezó a extenderse en China desde entonces.

Una encuesta llevada a cabo por la Universidad de Beijing muestra que una tercera parte de sus alumnos está cursando estudios para un segundo título de licenciatura, y otro tercio trabaja en sus tiempos libres.

"Idiomas extranjeros, certificados informáticos y permisos de conducir son los mínimos requerimientos para los graduados, y de otra manera nos será muy difícil encontrar trabajo", declara Wang Bi, alumno de Política Internacional.

La formación en el trabajo es una fiebre de ámbito nacional, y se estima que unos 100 millones de chinos participan en diferentes cursos formtivos cada año.

"Han pasado los días en los que podías apoyarte en una simple educación para siempre", comenta Chen Yu, un alumno que estudia en la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing.

Los criterios para juzgar si un estudiante es bueno o no han cambiado. Aquéllos que tienen una mente creativa, dominan lenguas extranjeras o tienen capacidad organizativa son más populares entre compañeros de aula y maestros.

Los colegios también están cambiando su curriculum vitae para que sus graduados sean bienvenidos en el mercado laboral. Cursar estudios de MBA, seguros y otras materias están atrayendo a cada vez más estudiantes.

Aunque en la sociedad de la antigua China el oficio de comerciante era considerado inferior a otros y había cierta discriminación, universidades de élite tales como Qinghua y la Universidad Popular de China han creado cursos sobre abrir y administrar negocios.

La "educación de calidad" significa que se ha de valorar a estudiantes con talentos especiales, aunque en otros aspectos muestren deficiencias.

En China han surgido varios escritores jóvenes en años recientes. Uno de ellos es Han Han, un escritor cuya negativa a ir a la universidad le ha convertido en una figura controvertida.

"Esta sociedad debe permitir a la gente con capacidad especial desarrollar sus talentos", dijo el educador Huang Heran.(Xinhua)

4/7/2002










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El tradicional estilo educativo de China, en el que los alumnos eran tratados como individuos sin carácter ni pensamiento propio, se enfrenta a una serie de desafíos sin precedentes a medida que este país fomenta su economía de mercado.



 


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