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Actualizado a las 14:19(GMT+8), 22/07/2002
Opinión  

El mercado de valores de China abre sus puertas a la inversión extranjera

Quizás dentro de poco tiempo, compañías transnacionales como Kodak, Unilever y Michelin -grandes nombres conocidos entre las 500 mayores empresas del mundo-- tendrán desplegados en verde o rojo los valores de sus acciones en la pizarra del mercado de acciones en China, junto con sus contrapartes locales.

La puerta del mercado bursátil de China se está abriendo a las compañías extranjeras. Por un lado, el Ministerio de Comercio Exterior y Cooperación Económica (MCECE) y la Comisión de Supervisión y Administración de Valores de China (CSAV) han anunciado que las firmas extranjeras en China pueden vender acciones a los inversionistas públicos en los mercados de acciones A y B, tras lo cual se producirá la emisión de reglamentos legales relativos a la cotización en la bolsa local.

Por otra parte, los informes de la Comisión de Trabajo sobre la Inversión Foránea de Shanghai indican que las compañías transnacionales antedichas han terminado ya el proceso de transformación en compañías accionistas, y algunas incluso han concluido el período de preparación.

Muy pronto, las acciones de estas empresas mundiales comenzarán a venderse en las bolsas de Shanghai y Shenzhen, lo que constituirá un vuelco en la historia del desarrollo del mercado de valores de China. En breve se darán a conocer los reglamentos que serán publicados y las regulaciones sobre la cotización de compañías de capital extranjero en el mercado bursátil de China.

El MCECE y la CSAV emitieron recientemente un anuncio conjunto, según el cual las acciones de capital externo no deben representar menos del 10 por ciento de las acciones totales cuando las compañías de capital extranjero emitan sus valores, ya sea acciones A o B, por primera vez en las áreas de la parte continental de China. El aviso, denominado opiniones sobre preguntas referentes a la inversión extranjera entre las compañías mencionadas, dice que cuando una compañía de responsabilidad limitada con capital foráneo comienza a cotizar en el mercado de acciones, las acciones que no cotizan y que pertenecen a inversionistas extranjeros no deben ser de menos del 25 por ciento del total de acciones de capital. Si las acciones no cumplen con lo regulado, se les retirará el certificado para emitir acciones, y se deberán cumplir las formalidades necesarias según los reglamentos. Una vez que las acciones de capital foráneo que no cotizan han pasado a ser acciones en circulación, sus dueños originales deberán continuar manteniendo dichas acciones por espacio de otro año. El anuncio permite asimismo que las empresas de capital externo emitan acciones fuera de China, siempre que existan las condiciones para ello. Los funcionarios de la CSAV, a cargo de la tramitación de solicitudes para cotizar, han expresado que el proceso respectivo para firmas de capital extranjero en las bolsas de Shanghai y Shenzhen contará con tres etapas y que algunas firmas chino-foráneas podrían estar entre las primeras en cotizar.

Numerosas firmas transnacionales han procurado un atajo -- establecer alianzas con compañías locales de buena reputación, o comprar nombres de marcas locales con vistas a fundar entidades mixtas y así empezar a cotizar--. La británico-holandesa Unilever, que ocupa el lugar 43 en la lista de Fortuna 500, siempre ha tenido en cuenta el mercado de acciones A de China. Su entusiasmo se emparienta con su estrategia empresarial de largo plazo de "convertirse en una compañía transnacional local".

Las acciones de la compañía han sido emitidas en los mercados de Londres, Amsterdam y Nueva York. A la par, ha emitido acciones de sus compañías locales en los mercados más recientes de la India, Malasia y Brasil. El gigante fotográfico mundial Kodak comenzó a poner en vigor su plan de ventas en la parte continental de China en 1994. Para 1998, gastó 380 millones de dólares en la compra de tres empresas, a saber, Fudas, Gongyuan y Armei y estableció dos compañías mixtas en China.

El líder mundial en la fabricación de neumáticos, Michellin, también está ansioso de cotizar en el mercado chino. En marzo de 2001, firmó un acuerdo con la Cía Ltda. (Grupo) de Neumáticos y Caucho de Shanghai, para establecer la Cía Ltda de Neumáticos Michellin de Shanghai, con una inversión total de 200 millones de dólares. La empresa conjunta produce y vende sobre todo neumáticos Meridian, cables de acero y materiales de caucho sintético. Según estadísticas compiladas por la Comisión Municipal de Inversión Foránea de Shanghai, 14 firmas similares han pasado a ser firmas accionistas, entre ellas Kodak, Unilever, Michellin, Telefunken, Diario de Guangming, Tubos de pantalla de Color Yongxin, Construcción de Puentes de China, Cerámica Simike, Productos Opticos y Electrónicos Xingu y acciones Jiale. Además, la comisión está procesando solicitudes de más de 10 empresas famosas de capital foráneo.

En Sichuan, unas 10 empresas de capital extranjero se preparan para entrar en el mercado de acciones de primera calidad o tipo A. Es sólo un pequeño número de un total de más de 5 mil empresas extranjeras en la provincia, pero lo que hace de ello algo especial es que están entre las mejores de Sichuan. Liu Qiang, gerente superior del Departamento de Inversiones de la Oficina General de la Southern Securities Co. en el Sudoeste, afirmó que las compañías extranjeras que entran al mercado de acciones A han devenido un nuevo negocio y un asunto de gran actualidad y foco de atención en la industria de valores de la provincia.

Sin embargo, esas compañías comenzarán a cotizar en la bolsa el año próximo, pues, para comenzar, se requiere un período de un año de preparación de las compañías de valores entre las empresas. Por otra parte, aunque las puertas para que las empresas extranjeras coticen en la bolsa están actualmente abiertas, aún deben darse a conocer los procedimientos o trámites que deberán cumplir para entrar al mercado de acciones A.

Sólo cuando éstos se conozcan, cobrarán verdadera significación los preparativos para la entrada de las compañías extranjeras al mercado. Para explicar el creciente entusiasmo de las transnacionales por entrar en la bolsa china, los conocedores de la industria señalan que una razón importante es el deseo de acrecentar el nivel de integración a la sociedad local y de acelerar el ritmo de su ubicación en ella. Otra razón es que esas compañías esperan, mediante medidas como la cotización bursátil de las acciones y la opción en bolsa, estimular a los directivos y acrecentar el atractivo de las corporaciones entre el personal. Los de Unilever dicen que una vez que cotice en la bolsa, la compañía ofrecerá a su personal un porcentaje determinado de acciones, y acelerará así el proceso de localización o ubicación.

Internacionalización de la bolsa

Gao Shangquan, presidente de la Sociedad de Reestructuración Económica de China, señaló recientemente que permitir a las compañías de capital extranjero cotizar en la bolsa china es una demanda inevitable y al propio tiempo un resultado del desarrollo de la bolsa de China.

Es al propio tiempo una señal de la madurez de la bolsa china. Gao afirmó que a fin de proteger los derechos e intereses de los inversionistas, hay que crear condiciones para promover la gradual apertura del mercado de capital, pues una apertura repentina del mercado, si no existen las condiciones para ello, no será propicia para los inversionistas extranjeros.

La apertura e internacionalización del mercado de capital en las áreas de la parte continental de China puede lograrse sólo de forma gradual, según el desarrollo del mercado de valores, la capacidad de supervisión y otras condiciones afines. Gao pronostica que el permiso para que las compañías de capital extranjero emitan acciones A traerá los siguientes cambios:

Primero, las empresas estatales, como fuerza dominante de la bolsa, se enfrentarán con desafíos.

En segundo lugar, disminuirá la diferencia de precios entre las acciones A y las B, para promover la integración final de los dos tipos de acciones.

La cotización en bolsa de las compañías de capital foráneo en el mercado de acciones A abrirá por completo nuevos canales para los inversionistas. Hasta cierto punto, contribuirá a solucionar el problema de que los inversionistas nacionales están limitados a compañías nacionales, lo cual trae por resultado que las acciones A tengan un precio mucho mayor que las B. Si a las compañías de capital foráneo se les permite cotizar también en el mercado de acciones B, ello contribuirá a acrecentar la confianza de los inversionistas de ultramar y creará las condiciones para la integración de las acciones A y B.

En tercer lugar, promoverá el sano desarrollo de los bancos de inversión chinos. La elección de bancos de inversión que reúnen las condiciones necesarias como consignatarios cuando coticen en la bolsa en las áreas de la parte continental de China es un importante vínculo para las compañías extranjeras.

Las compañías de valores del interior de China, que acostumbran a actuar como consignatarias para las empresas estatales, deben mejorar sus condiciones y nivel y acumular experiencia en este campo si quieren aceptar tal reto.

En cuarto lugar, ello incrementará la divulgación de información por parte de las compañías que cotizan en el interior de China, elevará el nivel de transparencia y protegerá mejor los derechos e intereses de los inversionistas. Algunos analistas de la esfera de valores y representantes de la industria consideran que la cotización en bolsa de las compañías de capital extranjero promoverá el proceso de internacionalización del mercado de valores de China.

En realidad, hay ya algunos grandes accionistas de capital foráneo en las bolsas de Shanghai y Shenzhen. Algunas compañías que cotizan en la bolsa son realmente frutos de empresas mixtas. Otros accionistas de capital extranjero han participado mediante la compra de acciones o haciendo inversiones estratégicas. En septiembre de 1995, el Jiangling Motor Group emitió 174 millones de acciones B y la Ford Motor Corporation compró el 80% de ellas, quedando con el 25,1% del capital.

En noviembre de 1998, Jiangling Motor Group, que para entonces se había convertido en compañía de responsabilidad limitada de capital extranjero, emitió 170 millones de acciones B, y Ford se convirtió en dueño de 120 millones de ellas. Ford, segundo gran fabricante de autos del mundo, ha sido uno de los primeros en entrar al mercado de capital de China. Por otra parte, la American Air Co. Ltd., mayor accionista de Hainan Airlines, es dueño del 14,79 por ciento de sus acciones. Mediante sus dos compañías en Hong Kong, la Saint-Gobain de Francia controla el 42 por ciento de las acciones de Fuyao Glass. Una de las fundadoras de Northern Shares es Terex Equipment Ltd., de Gran Bretaña. Los especialistas opinan que aunque las acciones del capital extranjero no constituyen un gran porcentaje del mercado de valores de China, han atraído gran atención debido a sus características especiales. Las estadísticas indican que a principios del año 2001, 63 compañías con acciones de capital extranjero de personas jurídicas cotizaban en el mercado de acciones A, 34 de ellas en la bolsa de Shanghai y 29 en la de Shenzhen.

En el mercado de acciones B, el número de dichas compañías era de 15, de ellas cuatro en la de Shanghai y 11 en la de Shenzhen. Un total de 12 compañías emitían acciones A y B, y tres emitían sólo acciones B. El análisis demuestra que la actividad del capital extranjero en el mercado de valores de China se encuentra en dos formas: cotizando directamente en el mercado, transferencia de acciones e incremento de emisiones de acciones B a inversionistas escogidos, y empresas mixtas. La cotización directa de empresas de capital extranjero ha mostrado un incremento en los últimos años, y éste es particularmente el caso de las empresas mixtas. Las cifras indican que para agosto del 2001, China había aprobado el establecimiento de unas 400 mil empresas de capital extranjero. Hubo también muchos casos de fusiones. Ese gran número de empresas extranjeras se convertirá en un importante recurso del mercado de valores de China. Será un símbolo de la globalización del mercado de seguros del país a medida que las compañías extranjeras entren en el mercado nacional de valores como factores mayoritarios o de control, o participen en la administración de compañías que cotizan en la bolsa doméstica como accionistas mayoritarios o inversionistas estratégicos.

Proceso gradual

Algunos especialistas dicen que no se deben albergar elevadas expectativas sobre el ritmo de entrada en bolsa de las compañías extranjeras. Ellos alegan que Zhou Xiaochuan, presidente de CSAV y otros solían emplear términos restrictivos cuando hablaban de la apertura del mercado financiero en la parte continental de China. Por ejemplo, Zhou manifestó en un reciente Simposio Internacional sobre la OMC y el Mercado de Capital de China que la apertura del mercado seguiría a un proceso gradual y que junto con la existencia de las condiciones óptimas para ello a las empresas extranjeras que reunieran los requisitos se les permitiría cotizar en bolsa en China, y que se debía permitir que un monto limitado de capital extranjero entre en el mercado de acciones A de una manera planificada.

Las expresiones "condiciones óptimas", "proceso gradual", "de manera planificada" y "monto limitado" aparentemente indican que la apertura del mercado de capital nacional no se puede realizar en corto tiempo. Los analistas de la industria afirman que no están creadas las condiciones necesarias para que el capital y las empresas extranjeros coticen en el mercado de acciones A en la parte continental de China cuando ésta no ha abierto su mercado de capital y la moneda china no puede ser convertida libremente bajo la cuenta corriente. La gradual apertura del mercado financiero debe comenzar de tres a cinco años después de la entrada de la nación en la OMC.

Aún cuando las solicitudes de Unilever y otras empresas hayan sido aprobadas, no son más que experimentos que no conducirán a la cotización en bolsa de gran número de compañías de capital extranjero. Además, el análisis de las actuales condiciones de China indica que la incorporación de las compañías extranjeras a la bolsa está llena de dificultades. En primer lugar, no hay un marco legal para que las empresas extranjeras coticen en la bolsa de China. Ni la Ley de Compañías ni la Ley de Valores contienen artículos específicos concernientes a la cotización de las empresas extranjeras en los mercados de acciones A y B.

La ausencia de reglas en ese sentido impedirá que el capital extranjero cotice en el mercado. En segundo lugar, es de conocimiento general que de lo que China más carece es de "mercado". Más de dos mil compañías esperan ya por la introducción de la junta creadora, sin mencionar la competencia por los recursos "shells" en la junta principal. Es difícil decir si se permitirá a las compañías extranjeras tener una participación en el mercado. En tercer lugar, la venta y circulación en el mercado de acciones estatales es mucho más significativa que la cotización en bolsa de las empresas de capital extranjero para el desarrollo del mercado de valores de China. De acuerdo con el principio de desarrollo ordenado de la bolsa, no se deben albergar elevadas expectativas para la cotización en la bolsa de las compañías de capital foráneo. (De Beijing Informa)



22/07/2002






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