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Actualizado a las 11:35(GMT+8), 23/07/2002
Negocios  

Consumidores chinos, más racionales que nunca

Zhang Lan, un empleado del gobierno en Beijing, pagó recientemente 900 yuanes (cerca de 110 dólares) para que expertos inspeccionaran la condición ambiental de su casa recién decorada.

"El dinero importa, pero ésto tiene que ver también con la salud de toda la familia, y se agrega al estándar de la decoración", dijo Zhang, agregando: "Es un buen trato".

Desde que el país comenzó a aplicar en 1978 la política de reforma apertura al mundo exterior, los ingresos de los consumidores chinos se han incrementado rápidamente y han habido grandes cambios en la manera de gastar dinero.

En la década de los setenta, los chinos hacían largas filas para comprar artículos de los que había muy pocos y el país fue testigo de períodos extraordinarios de compras como respuesta a la inflación.

En la década de los noventa, los consumidores locales competían entre ellos en la compra de bienes de alto precio.

Hoy, los chinos gastan menos dinero en comida y ropa pero más en bienes raíces, salud, educación, turismo y entretenimiento.

Durante las últimas dos décadas, muchos chinos han alcanzado una mejor situación económica. En 2001, el coeficiente de Engels, que indica la proporción del gasto en alimentos en relación al consumo total, era del 37,9 por ciento para los residentes urbanos y del 47,8 por ciento para la gente del campo.

Zhang Guangrui, un investigador del Instituto de Finanzas y Comercio de la Academia de Ciencias Sociales, dijo que el comportamiento de gasto de los consumidores ahora es más racional y estable que antes, pues los días de racionamiento en el mercado ya se han terminado.

También ha habido un cambio dramático en la educación. Durante décadas, los chinos habían dependido en el gobierno para la educación de sus generaciones más jóvenes, pero ahora los padres están dispuestos a gastar mucho dinero para darles a sus hijos la oportunidad de que vayan a una escuela mejor o que estudien en el extranjero.

Una encuesta reciente muestra que para 2005, se espera que los chinos paguen 550 millones de yuanes (66.265 millones de dólares) por la educación. La educación está convirtiéndose en una de las industrias más grandes y lucrativas del país.

"Los consumidores chinos están pensando globalmente", dijo Li Wuwei, director del Instituto de Economía Departamental de la Academia de Ciencias Sociales de Shanghai. Hizo notar que ahora los chinos están pagando por el futuro. Además, ahora los chinos tienen más opciones para gastar su dinero.

La compra de una casa con una hipoteca era tan sólo un sueño para los chinos hasta hace muy poco, pero ahora muchas parejas han comprado un departamento nuevo con programas a plazo.

La "Economía de Fiestas" es una nueva expresión para la gente local, pues más y más gente china está saliendo de viaje, visita otras partes del país y hace recorridos al extranjero.

Sin embargo, la economía de mercado, que ha traído los cambios en el comportamiento del consumidor, no ha hecho que la gente sólo piense en el dinero.

Li Zhengyu, quien trabaja para una compañía extranjera en la ciudad, da dinero a sus padres para que tuvieran un chequeo médico general en un hospital. "No confio en alimentos saludables que han inundado el mercado", dijo. "Un examen físico completo es el mejor regalo que puedo darles a mis padres".

Li pagó seis mil yuanes (cerca de 720 dólares) por su regalo de amor.(Xinhua)

23/7/2002








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Zhang Lan, un empleado del gobierno en Beijing, pagó recientemente 900 yuanes (cerca de 110 dólares) para que expertos inspeccionaran la condición ambiental de su casa recién decorada.



 


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