 |
Clínicas ambulatorias en Beijing
En años recientes, han abierto sus puertas nuevas clínicas en Beijing, caracterizadas por sus servicios ambulatorios. En las mismas se atienden padecimientos que normalmente se pasan por alto en otros establecimientos de salud, o se ofrecen servicios coordinados a los pacientes. Las clínicas ambulatorias han transformado la relación tradicional de los pacientes con los hospitales.
Clínicas para dolores
Este año, la clínica ambulatoria especializada en dolores, en el Hospital de la Amistad Chino-Japonesa, atendió a una mujer de 93 años de edad de apellido Xu, que había sufrido de dolores del cuello y el brazo izquierdo por espacio de un año. La anciana a duras penas soportaba el dolor y gritaba entre sollozos, recuerda Fan Bifa, médico asociado a cargo de la clínica.
Según el hijo de la paciente, ésta misma solía mostrarse jubilosa y gozar de buena salud, pero desde que se sintió presa de los dolores, había perdido el apetito y a menudo amenazaba con matarse. Fan afirma que el dolor de Xu era causado por la calcificación de una vértebra cervical, que comenzó a comprimir los nervios y daba lugar a agudos dolores en el cuello y el brazo izquierdo de la anciana. Antes de llegar a la clínica ambulatoria, Xu había sido tratada en numerosos hospitales, pero sin efectos positivos.
Zhao, de 40 años, es otro ejemplo de paciente atendido exitosamente en esta clínica ambulatoria. Su experiencia es peor que la de Xu. Varios meses atrás, al presentársele un dolor de muelas, Zhao acudió a un hospital, donde un dentista le extrajo la pieza problemática. Pero al poco tiempo, otra muela comenzó darle guerra, por lo que acudió al mismo centro asistencial. El tratamiento no difirió del anterior. Se lo aplicaron varias veces hasta que decidió presentarse en la clínica ambulatoria para el dolor. De acuerdo con el último diagnóstico se trataba de un problema con el nervio trigémino.
Abundan los pacientes que, como Xu y Zhao, han recibido atención en los dos centros ambulatorios especializados en dolores y auspiciados por el Hospital de la Amistad Chino-Japonesa de Beijing. Cada paciente llegado a estas consultas pasó por traumáticas experiencias antes de visitarlos. Con dolores que parecían sin tener fin, fueron peloteados de un sitio a otro. Estos pacientes y aquellos aquejados por dolores causados por el cáncer reciben atención ahora en clínicas especializadas.
Otros pacientes tratados con frecuencia aquí incluyen a los operados que no han logrado recuperarse del malestar posoperatorio y a aquellos que debieron operarse y no lo hicieron. De acuerdo con un galeno, los pacientes aquejados de estos problemas deben en primera instancia acudir a centros especializados. El establecimiento de los centros ambulatorios es resultado del desarrollo de la ciencia médica especializada en dolores y la demanda de los pacientes aquejados.
Expresión clínica de muchas enfermedades, el dolor afecta seriamente la vida del paciente. Este visita al médico casi siempre cuando ya no soporta el malestar. Aunque la manifestación clínica del dolor atrae la atención de la medicina tradicional, casi siempre se la trata con medicamentos, operaciones quirúrgicas e inyecciones. A veces los resultados no son evidentes. Se produce entonces una brecha entre el deseo del paciente de eliminar el dolor y los resultados insatisfactorios de los métodos tradicionales, lo cual dio pie al surgimiento de las actuales clínicas ambulatorias.
Durante la IX Conferencia Médica sobre el Dolor, celebrada en Viena en 1999, la Sociedad Internacional para el Dolor declaró que, tras 24 años de estudios de las manifestaciones clínicas del dolor, el mismo no es considerado un síntoma de una enfermedad, sino un tipo de padecimiento en sí mismo.
Fan, miembro del Comité para el Dolor de la Asociación Médica China, dijo que los principales métodos adoptados por las diversas clínicas ambulatorias incluyen inyecciones con el fin de atacar la coagulación nerviosa, además de tratamientos suplementarios de medicamentos y equipos especiales. Tales métodos coadyuvan a estimular la circulación sanguínea, bloquear el dolor y reajustar las funciones sensoriales de los nervios, para eliminar el dolor.
En la actualidad, existe una notable demanda para el tratamiento del dolor. Según se informa, un 25% de los pacientes sufrieron de agudos dolores al fallecer. Con la eliminación del dolor físico se contribuirá asimismo a aliviar el trauma sentimental que aqueja a los familiares de los enfermos.
Las estadísticas arrojan que en China hay 100 millones de pacientes que sufren de artritis crónica en las articulaciones. El síntoma del mal es el dolor, difícil de curar por métodos tradicionales. El costo de reponer una articulación es de 100 mil yuanes, precio que la mayoría de los pacientes no pueden asumir. Visto desde el ángulo económico, el tratamiento en clínicas especializadas tiene un notable atractivo.
Sólo una pequeña parte de los pacientes aquejados de protuberancias entre las vértebras se puede operar. En estos casos la clínica ambulatoria también desempeña un papel de primer orden. El tratamiento del dolor avanza lento en China. Hoy, sólo los principales hospitales de las grandes ciudades disponen de clínicas ambulatorias especializadas en este tratamiento. A propósito, los círculos médicos mantienen ciertas reservas.
A principios de los años 90, las clínicas ambulatorias especializadas en el tratamiento del dolor estaban presentes en muchos hospitales, pero fueron cerrando por la escasez de métodos efectivos. Quedaron, sin embargo, algunas en ciertos hospitales, convirtiéndose en entidades rentables. El ingreso total de una clínica ambulatoria privada en China Meridional, que emplea a nueve doctores, es de más de cinco millones de yuanes, con ganancias de tres millones.
Clínicas para prevenir enfermedades
"Cuando uno acude al médico, suele hacerlo con el temor de que le digan que padece de una enfermedad difícil de curar. Y pero todavía que le digan a uno que ya es demasiado tarde", explica un especialista que labora en una clínica ambulatoria para la prevención de enfermedades.
Esta clínica trabaja para evitar y diagnosticar padecimientos lo más temprano posible, por medio de los exámenes médicos. Si las personas se habitúan a someterse a exámenes regulares nunca será demasiado tarde para el tratamiento de sus enfermedades. Esta idea se impone como tendencia actual en el consumo de la atención médica.
El Hospital Fuwai es conocido por su tratamiento de enfermedades cardiovasculares. Entre sus servicios incluye a la clínica ambulatoria dedicada a la prevención de los problemas coronarios. La muerte por infarto del miocardio se ha convertido en la causa principal de muerte entre los chinos. En los próximos 10 años se incrementarán los accidentes cerebrovasculares en un 42% entre los hombres de mediana edad, y en 13% entre las mujeres. La incidencia de padecimientos coronarios entre la población masculina aumentará en un 26% y entre la femenina en un 16%.
El sistema computarizado usado en la clínica ambulatoria tiene dos funciones: Controlar el estado de salud de la persona y ofrecer un diagnóstico. Este último variará según los reajustes que aconsejen los posibles cambios en el estado de salud del paciente examinado.
La clínica asesora asimismo a los pacientes obesos. En primer lugar, el médico mide la grasa del paciente y luego receta una dieta y un plan de ejercicios de acuerdo con la condición física de la persona. Al paciente se le mantiene al tanto de todos los detalles. La clínica ha tratado a muchas personas preocupadas por la obesidad, o con historia familiar de obesidad.
La clínica especial instalada en el Instituto de Salud de la Mujer apunta a evitar y tratar enfermedades que suelen afectar al sexo femenino. Está provista de modernos equipos y métodos avanzados para el examen hematológico, con los cuales los médicos pueden diagnosticar con precisión el estado de salud de la mujer.
Con los cambios recientes en los patrones dietéticos de la población, las mujeres afectadas por tumores suelen ser más jóvenes en la actualidad que en años anteriores. Las pacientes de cáncer tienen hoy como promedio 35 años, y 30 las de cáncer del cuello del útero, evidente baja de edad con respecto al pasado. Ding Hui, director del instituto, señaló que todas las mujeres en edad de procrear deben hacerse exámenes completos cada tres años. Aquellas cuyas familias presentan historias de propensión a ciertos padecimientos deben estar muy atentas a este problema.
Clínicas para la fatiga
El Hospital de la Amistad de Beijing abrió una clínica para el tratamiento de la fatiga en abril de este año, para atender al creciente número de pacientes necesitados de cuidado en este sentido. El propósito de la apertura del centro es, por un lado, librar de la actual presión del público a las salas de neurociencias, mientras que, por el otro, permite a los médicos de esta especialidad acumular mayores experiencias en el tratamiento del síndrome de fatiga crónica (SFC), con vistas a crear un campo científico específico para este padecimiento. Aún así, el método de tratamiento no difiere del de otros centros asistenciales, por lo que los pacientes ambulatorios son pocos en la actualidad. (De Beijing Informa)
29/07/2002
 |

En esta sección
|