 |
Gonzalo Sánchez ungido para segundo mandato en Bolivia
Gonzalo Sánchez de Losada, del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), fue ungido el domingo por la tarde por 84 de los 157 legisladores como presidente de la República de Bolivia en el período 2002-2007.
El liberal Sánchez, como coincidían los analistas, fue designado por segunda vez jefe de Estado por el pleno del nuevo parlamento, tras una alianza con su rival socialdemócrata Jaime Paz Zamora, del Movimiento Izquierdista Revolucionario (MIR), y las adhesiones de la Unión Cívica Solidaria (UCS) y de la Acción Democrática Nacionalista (ADN).
Su rival, el indígena y dirigente cocalero Evo Morales, del Movimiento al Socialismo, alcanzó sólo 43 de los votos parlamentarios, con el apoyo del Movimiento Indígena Pachacuti (MIP) y del Partido Socialista (PS).
La representación de la Nueva Fuerza Republicana (NFR) se abstuvo de dar su respaldo a Sánchez o Morales, ratificando que se dedicarán en el período constitucional a mantener una "oposición constructiva".
Sin embargo, Sánchez en su mandato tendrá que enfrentar a la oposición radical del MAS, dirigida por Evo Morales, y de otros grupos minoritarios.
Sánchez de Losada, de 72 años de edad, es un empresario minero y uno de los hombres más acaudalados del país altiplánico. Promovió en su anterior gestión (1993-1997) un amplio plan de privatización que captó casi la totalidad de las empresas públicas rentables, a pesar de la tenaz resistencia de la poderosa Confederación de Trabajadores Bolivianos (CTB).
Con títulos en filosofía y letras en Estados Unidos, donde vivió casi toda su juventud, es popularmente conocido tanto con el apelativo de Goni, o gringo, por su marcado acento estadounidense.
A su retorno a Bolivia fundó una productora cinematográfica, dedicada a la elaboración de documentales y comerciales.
Más tarde, abrió una empresa de servicios petroleros y mineros que luego se convirtió en Compañía Minera del Sur, una de las más importantes en el país altiplánico.
En el período gubernamental 1982-1985 fue elegido diputado por el MNR y en 1985 senador, asumiendo la presidencia de la Cámara Alta y como tal colocó la banda presidencial a su mentor, Víctor Paz Estenssoro, para un cuarto período presidencial.
Por su corte liberal ortodoxo y a favor del modelo de libre mercado, sus enemigos políticos lo tildan de vendepatria, al igual que lo llamaba durante la campaña electoral su hoy aliado en el gobierno, Jaime Paz Zamora.
Sánchez de Losada, presidente número 65 en la historia republicana de Bolivia, ocupó el Ministerio de Planificación durante el último gobierno de Víctor Paz Estenssoro (1985-1989).
Desde ese portafolio encabezó un drástico plan económico para reducir la hiperinflación a través de medidas de shock, dejando desocupados a más de 30 mil trabajadores mineros de los yacimientos estatales.
En 1993, al ocupar por primera vez la jefatura de Estado, Sánchez concertó acuerdos con otros partidos para viabilizar su gestión, aunque esto le significó en esa oportunidad ceder seis ministerios, cuatro de las nueve prefecturas nacionales y la presidencia de la Cámara de Diputados.
El actual acuerdo con el MIR, así como con los minoritarios Unión Cívica Solidaria (UCS) y Acción Democrática Nacionalista (ADN) lo obligará a modificar sus medidas de privatización, mejorar la reforma de educación y plasmar una ley de participación popular que dote de recursos a las regiones más alejadas y empobrecidas del país.
En su anterior gestión, no pudo cumplir con su compromiso electoral de crear "empleos y más empleos", según sus palabras a partir de la canalización de la inversión pública a obras de infraestructura y de construcción de carreteras.
Ahora, ha prometido poner en marcha el Ministerio de Desarrollo Sostenible a fin de centralizar las áreas económicas y sociales para revertir la grave situación de pobreza que afecta a más del 60 por ciento de los casi ocho millones y medio de bolivianos.
Uno de sus mayores retos será lograr el consenso nacional a fin de exportar el gas natural de los pozos de Tarija, en el sur del país altiplánico, con destino a México y California (Estados Unidos).
Este proyecto, con una inversión estimada entre 5 mil y 7 mil millones de dólares, requiere de una planta de licuefacción y un puerto de embarque en el Océano Pacífico, para lo cual deberá llegar a un acuerdo con Perú o Chile, pues Bolivia perdió su franja costera en la Guerra del Pacífico (1879).
La explotación del gas, que también se vende a Brasil y en menor medida a la Argentina, podría producir un ingreso no menor a los 400 millones de dólares anuales a las alicaídas arcas bolivianas a partir del 2006 y contribuir a financiar programas sociales.
Pero quizás el mayor obstáculo que enfrentará Sánchez de Losada será la drástica oposición anunciada por Evo Morales del MAS en el parlamento, donde por primera vez, en 20 años de sostenida democracia, más de un tercio de legisladores son de extracción campesina, indígena y minera.
Sánchez asumirá la presidencia el próximo 6 de agosto, Día Nacional de Bolivia, en una ceremonia que contará con la asistencia del príncipe Felipe de España y de al menos cuatro mandatarios de América del Sur, entre ellos el peruano Alejandro Toledo. (Xinhua)
05/08/2002
 |

En esta sección
|