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Termina época de seria escasez de viviendas en China
Tras más de 20 años de arduos esfuerzos, China, el país más poblado en el mundo, ha hecho bajar el número de familias urbanas carentes de viviendas, reduciéndolo hasta 1.560.000, solamente 1,1 % del total nacional de familias urbanas.
El vice ministro de construcción Liu Zhifeng dijo que "se trata de otro problema fundamental que atañe a la subsistencia y que se halla en vías de solución progresiva después del problema de la alimentación ya resuelto".
Estas palabras las exteriorizó el vice ministro chino el martes 7 en la ciudad de Baotou en el acto inaugural de la Reunión Internacional sobre el Desarrollo de Viviendas para las Familias de Bajos y Medianos Ingresos, según informó Xinhua en línea.
Expertos en la materia opinan que la cifra de familias urbanas carentes de viviendas en China todavía es considerable, y que, sin embargo, frente a una población tan populosa como la de China, sobre todo, ante el hecho de que en 1978 el 47,5 % de familias urbanas permanecían carentes de viviendas o sin viviendas, solamente con una superficie cubierta per cápita de 7 metros cuadrados, la actual situación es, de veras, un salto.
Según el vice ministro chino, en la China de hoy, la superficie cubierta per cápita de la población urbana ha llegado a 21 metros cuadrados. A comienzos de los años 80 del siglo pasado, la superficie anual de viviendas construidas de China era inferior a 100 millones de metros cuadrados, mientras que ahora, la cifra es de 630 millones de metros cuadrados. Además, la superficie cubierta per cápita en las zonas rurales de China se ha elevado de 21,8 metros cuadrados en 1995 a 25 metros cuadrados en la actualidad.
Antes de la reforma y apertura al exterior, en China se aplicaba el sistema de distribución en especie de viviendas que concordaba con la economía planificada. Las viviendas constituían un bienestar proporcionado por el Estado o la entidad de trabajo. Los trabajadores podían habitarlas pagando exiguo alquiler. El bajo alquiler formaba una pesada carga inaguantable para el Estado y las inversiones en la construcción de viviendas no podían formar un círculo virtuoso, de modo que se desaceleraba el ritmo de construcción de nuevas viviendas y un número cada día mayor de familias urbanas quedaban sin vivienda.
China se pronunció por reformar el sistema de viviendas urbanas y acelerar la construcción de éstas a fines de los años 70 del siglo pasado. Más tarde, a comienzos de los años 80, se hizo esfuerzos por reunir fondos de construcción a través del estímulo de la compra y construcción individuales y otros múltiples canales, y por establecer un mecanismo de inversiones compartidas racionalmente por el Estado, la entidad y el individuo, de modo que se ha logrado un rápido aumento de la superficie de viviendas urbanas construidas en el país.
Baotou, una ciudad de tamaño mediano en el norte de China, fue sacudida por un fuerte temblor en 1996, haciendo que alrededor de un millón de personas no tuvieran donde alojarse. Pero los damnificados no tardaron mucho para alojarse en nuevas viviendas gracias a las medidas tomadas por el gobierno municipal tales como prestar ayuda financiera municipal, reuir fondos de construcción entre la población y proporcionar préstamos a las familias que vivían de un bajo y mediano nivel de ingresos. Por tanto, Baotou obtuvo en dos ocasiones el "premio del mejor ejemplo internacional en mejoramiento del medioambiente habitacional " y su experiencia ha sido divulgada en el plano internacional.
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