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Alvaro Uribe asume presidencia colombiana en medio de violencias
El abogado de 50 años, Alvaro Uribe, tomó posesión el miércoles, a las tres de la tarde, hora local, como nuevo presidente de Colombia, en medio de estrictas medidas de seguridad.
A la sencilla ceremonia, que duró menos de dos horas, asistieron cerca de 600 invitados, entre ellos los jefes de Estado de ocho naciones latinoamericanas.
En tanto, en las cercanías se producían varias explosiones, una de las cuales ocasionó la muerte de al menos 17 personas y heridas a 51.
Los atentados fueron atribuidos a las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El juramento de rigor le fue tomado a Uribe Vélez por el presidente del Congreso colombiano, Luis Alfredo Ramos, quien en su discurso subrayó que en las grandes reformas que el nuevo mandatario debe emprender, contra la corrupción en particular, siempre estará acompañado por los 42 millones de colombianos.
Treinta minutos duró el discurso de posesión, con lo cual el nuevo presidente quiso enfatizar su estilo de austeridad, y en su texto, dejó consignado su pensamiento sobre los lineamientos de la nación colombiana a la cual espera imprimirle su propio sello reformista.
En esas escasas seis páginas, este político rebelde, el primero en llegar a la primera magistratura encabezando una disidencia liberal, se refirió en forma sucinta al proceso de paz, la revolución educacional y la economía, temas que constituirán los ejes de sus próximos cuatro años de gobierno.
Para rubricar su decisión de introducir en la vida política del país las reformas necesarias para hacer de Colombia un país moderno, dotado de herramientas capaces de controlar la corrupción, su ministro del Interior, Fernando Londoño, radicó en el Congreso el proyecto de referente, eje de la reforma política.
Alvaro Uribe Vélez inicia su periodo en medio de una grave situación de orden público, con cerca de tres millones de desempleados (16 por ciento de la fuerza laboral), más del 59 por ciento de la población empobrecida y un importante número de parlamentarios reacios a las reformas prometidas por el nuevo mandatario.
Aunque la inflación ha llegado a colocarse apenas en 4 por ciento, el crecimiento económico en el primer semestre del presente año no alcanzó más del 0,5 por ciento.
Este miércoles, los diarios y principales emisoras del país han dedicado páginas enteras a retratar el recio carácter de Uribe Vélez, y su vocación de trabajo, heredada de su raza antioqueña.
El presidente Alvaro Uribe nació hace 50 años en Medellín, donde cursó estudios desde la escuela primaria hasta llegar a la Universidad de Antioquia, en cuya facultad de Derecho se graduó como jurista. Luego hizo estudios sobre solución de conflictos en la Universidad de Harvard.
A los 34 años, y en abierta rebeldía contra los jefes tradicionales del Partido Liberal en Antioquia, se lanzó como candidato al Senado, obteniendo una curul.
Más tarde, ocupó distintas altas posiciones como director de la Aeronáutica Civil y gobernador de Antioquia, convirtiendo esta administración departamental en laboratorio para su preparación como estadista.
Sea como fuere, la solución política del conflicto que Uribe Vélez ha depositado en manos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sigue puesta en el tapete de la vida nacional.
Pronto se verá si Uribe recorrerá más el camino de la negociación que el de la guerra abierta o viceversa.
El país entero espera con ansiedad los primeros pasos que dará Uribe Vélez para enfrentar el tema de la seguridad.(Xinhua)
8/8/2002
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