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No cambia de esencia "independencia de Taiwán" que pregona Chen Shui-bian
Una vez que Chen Shui-bian difundió el concepto de "cada parte es un país", surgió una ola de condenas dentro y fuera de la isla y se presentó una situación desastrosa en el mercado de valores de Taiwán, ante lo cual Chen Shui-bian cambió el tono apresuradamente, tratando de confundir el concepto de "cada parte es un país" con el de "igualdad en soberanía".
Muchas personalidades conocedoras de la persona de Chen Shui-bian consideran que la mayor particularidad de Chen es la de hablar de una manera y actuar de otra, la facilidad de cambiar de cara. De veras, Chen Shui-bian representó en no pocas ocasiones su superhabilidad de "cambio de cara" en los dos años transcurridos a partir de su toma de posesión. Por ejemplo, él se comprometió anteriormente a no inmiscuirse en los asuntos del partido, pero ahora desempeña simultáneamente el cargo de presidente del Partido Progresista Democrático; él habla de la necesidad de concentrar todos los esfuerzos en el desarrollo económico, pero en realidad está apasionado por jugar con la política: él habla frecuentemente de "buena voluntad" hacia la parte continental del país, pero obra con incesantes acciones mezquinas destinadas a la "independencia de Taiwán"; él se comprometió anteriormente a no promover la inclusión del concepto de " Estado a Estado" en la "Constitución" y no promover "referéndum sobre el futuro de Taiwán" para cambiar el statu quo, pero ahora ha difundido el concepto de "cada parte es un país", concepto más grave que el de "dos Estados especiales" y, más aún, ha pedido una "concienzuda reflexión sobre la inminencia de una legislación del referéndum". Esto es nada más que una acción de "servir al Estado de Qin por la mañana y al Estado de Chu por la tarde", una acción de faltar a la palabra.
En el cambio fácil de Chen Shui-bian también hay algo inalterable, que es su posición por la "independencia de Taiwán". El cambio es solamente de forma, lo inalterable es la esencia. Al tratar de confundir el concepto de "cada lado es un país" con el de "igualdad en soberanía", Chen Shui-bian no cambia la esencia escisionista de sus declaraciones y sigue preconizando su posición escisionista por la "independencia de Taiwán".
Juzgando por los dichos y hechos de siempre de Chen Shui-bian, el concepto de "cada parte es un país" no fue pronunciado en un momento de excitación ni fueron palabras impropias, sino que fue una provocación deliberada que refleja su consecuente posición política. Las cuentas alegres de Chen Shui-bian son: sus enérgicas declaraciones orientadas a la "independencia de Taiwán" excitarían infaliblemente una fuerte reacción de la parte continental, con la cual él podría alcanzar múltiples objetivos que son: primero, librarse de la actual fuerte presión ejercida por los diversos círculos sociales de la isla al urgir al establecimiento de "los vínculos directos de comercio, transporte y servicios postales", e imputar a la parte continental el rechazo al establecimiento de los mencionados vínculos; segundo, aprovecharse de la psicología antagónica del pueblo de la isla para granjearse la voluntad de la gente por las buenas y por las malas, consolidar la organización de su partido e incrementar los votos a su favor para ser reelegido en las próximas elecciones; tercero, apartar la atención del pueblo de la isla de Taiwán y aliviar las contradicciones internas ocasionadas por la mala administración gubernamental y la recesión económica; cuarto, explorar el límite político de la parte continental y la reacción internacional; quinto, enzurizar y empeorar las relaciones entre China y Estados Unidos, que tienden a estabilizarse últimamente.
?Cuál será el futuro de Taiwán? La respuesta es clara: la parte continental de la patria cuenta con un inmenso territorio, ricos recursos naturales y numerosa población y su gobierno y pueblo desean realmente la prosperidad de Taiwán y la felicidad del pueblo taiwanés. Los compatriotas taiwaneses podrán gozar de una paz duradera siempre que se realice la reunificación pacífica entre la isla de Taiwán y la parte continental de la patria. No obstante, desde que el Partido Progresista Democrático subió al Poder, lo que se ve es la intranquilidad política, la recesión económica, la discordia a través del Estrecho de Taiwán, en fin, no hay buenas cosas de que hablar. Los elementos independentistas toman a la ligera el futuro de Taiwán y el bienestar de los 23 millones de taiwaneses, y movidos por sus ambiciones e intereses propios, prefieren atar a la gente del pueblo a sus carros de combate para que ésta sirva como su escudo. Esto lo deben conocer lúcidamente los compatriotas taiwaneses. Como dice un medio de comunicación taiwanés, "?será realmente una tristeza para el pueblo taiwanés si la gente del pueblo quiere servir de peón en los esfuerzos (de Chen Shui-bian) por ganar las próximas elecciones, pasando por alto la seguridad y peligro del país y de sí mismos!"
La división de los dos lados del Estrecho de Taiwán es un dolor en lo hondo del corazón de la nación china. En los últimos 50 y tantos años, es muy caro el precio que hemos pagado por esta división, con la cual guarda relación todo tipo de chantajeos políticos, extorsiones económicas, intervenciones deliberadas e instigaciones malignas provenientes del exterior. Tendrá que terminar esta historia pasiva y de infortunio.
La historia comprueba que en el mundo no hay ninguna fuerza que pueda detener la prosperidad y la reunificación total de la nación china. No lo podrán detener las fuerzas anti-China internacionales ni mucho menos los elementos independentistas taiwaneses. En los 20 y tantos años transcurridos desde la aplicación de la reforma y apertura, la fuerza integral de la parte continental de la patria ha registrado un rápido e impetuoso desarrollo y su posición internacional se ha elevado cada día más, mientras la correlación de fuerzas, la inclinación de la voluntad del pueblo y la opinión pública internacional se desarrollan todas a favor de la reunificación de China. Sólo la reunificación pacífica entre la parte continental de la patria y Taiwán, es un camino luminoso, es donde reside la felicidad común de todo el pueblo chino, incluida la población taiwanesa. El llamado "camino propio de Taiwán" preconizado por Chen Shui-bian no podrá ser sino un camino calamitoso.
08/08/2002
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