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Actualizado a las 10:42(GMT+8), 09/09/2002
China  

Lucha sin cuartel contra el terrorismo

Después del "9 de septiembre", China intensificó la adopción de medidas enérgicas contra las fuerzas terroristas del "Turquistán Oriental", y se ha comprometido a participar activamente en las campañas regionales y globales contra el terrorismo

La primera fuerza antiterrorista del nordeste de China quedó organizada el pasado julio en Shenyang, provincia de Liaoning. Su tarea primaria es prevenir y suprimir las actividades terroristas violentas en territorio chino.

Después de los ataques terroristas del 11 de septiembre contra EE.UU., el Gobierno chino ha reiterado en muchas ocasiones que se opone resueltamente a toda forma de terrorismo. La nación ha intensificado sus esfuerzos antiterroristas y ha participado activamente en la campaña global contra ese flagelo.

Cooperación internacional

China ha contribuido en buena medida a la cooperación internacional antiterrorista, de acuerdo con fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores de China. Antes del 9/11, el país había accedido o firmado la mayoría de las convenciones internacionales contra el terrorismo, incluyendo la Convención Internacional para la Supresión de los Atentados Terroristas con Bombas y la Convención Internacional para la Supresión del Financiamiento al Terrorismo. También votó por una serie de resoluciones pertinentes adoptadas por la Asamblea General de la ONU y su Consejo de Seguridad, y se embarcó en negociaciones y diálogos dinámicos sobre el tema con otros países.

Cuando supo de los ataques terroristas del 9/11, el presidente chino, Jiang Zemin, transmitió inmediatamente un mensaje al presidente George W. Bush, en el cual condenaba los ataques terroristas y expresaba condolencias a las víctimas. Desde entonces, China ha participado activamente en negociaciones internacionales pertinentes, y ofrecido de forma explícita su cooperación a las operaciones militares dirigidas por EE.UU. contra las fuerzas terroristas en Afganistán.

Después del inicio de las operaciones bélicas, China intensificó las precauciones militares a lo largo de la frontera chino-afgana y compartió información de inteligencia con la parte estadounidense, en un esfuerzo por suprimir los remanentes de Al Qaeda que se dirigían a China. A la par, colaboró con los países implicados en la campaña, con los cuales abordó temas de combate al terrorismo, así como en la investigación y el arresto de terroristas internacionales, a través de la Interpol.

China tomó un papel activo en la declaración contra el terrorismo de la Reunión de Líderes de las Economías de APEC en Shanghai, el pasado mes de octubre, y en la declaración conjunta con igual propósito, en una reunión especial posterior de los ministros de Relaciones Exteriores de la Organización para la Cooperación de Shanghai. Al proceder de tal forma, China ofreció un importante apoyo a las operaciones militares antiterroristas de EE.UU.

Li Zhaoxing, viceministro de Relaciones Exteriores también reveló que el Gobierno chino ha apoyado y asistido el combate de EE.UU. contra el terrorismo, en los campos de la diplomacia, la inteligencia, las finanzas y la ley, y que ambas partes han establecido un mecanismo para la cooperación a largo y mediano plazo.

Medidas contra el terrorismo

El 15 de junio del 2001, China, Rusia, Kazajstán, Kirguiztán, Tayikistán y Uzbekistán fundaron la organización de cooperación de Shanghai, y adoptaron la convención de Shanghai para el combate al terrorismo, el separatismo y el extremismo, haciendo votos por consolidar la cooperación multilateral y combatir en común a estas tres fuerzas del mal.

Las tareas son cada vez más urgentes, dados los acontecimientos del 9/11. A la vez que aceleraba el establecimiento de una agencia regional antiterrorista en Bishkek, capital de Kirguiztán, miembros de la Organización de Cooperación de Shanghai elevaban el nivel de su colaboración para suprimir al grupo de "Turquistán Oriental", el movimiento islámico de Uzbekistán y las fuerzas terroristas con sede en Chechenia.

Los terroristas de "Turquistán Oriental" se muestran activos, tanto en el interior como en el exterior del territorio chino, con el fin de dividir a China. Los mismos están conectados estrechamente con las fuerzas internacionales terroristas. Reciben ayuda de Osama bin Laden tanto en los aspectos financiero y material como en el entrenamiento en técnicas terroristas, y constituyen una parte importante de sus fuerzas. Muchos de ellos habían sido entrenados en los campos de la red de Al-Qaeda en Afganistán, y después fueron enviados secretamente de nuevo a China para realizar actividades terroristas. Desde principios de los años 90, los extremistas de "Turquistán Oriental" han sido responsables de más de 200 incidentes terroristas en China.

El 29 de junio de este año, dos pistoleros de Turquistán mataron a Wang Jianping, cónsul en la embajada china en Kirguiztán, y a su chofer, en el centro de Bishkek, capital de ese país. Las fuerzas terroristas llegaron incluso a advertir al Gobierno chino de abstenerse de arrestar a sus miembros, extraditar a EE.UU. a los prisioneros uigures del Talibán y de explotar recursos petroleros y de gas en Xinjiang. En tal sentido, amenazaron con ataques similares en las zonas céntricas de Beijing.

El establecimiento de la Organización de Cooperación de Shanghai sentó las bases diplomáticas y jurídicas para las acciones comunes antiterroristas entre China, Rusia y las naciones asiáticas centrales, anunció Tang Jiaxuan, ministro de Relaciones Exteriores de China.

Apoyo legal

El Comité Permanente de la IX Asamblea Popular Nacional (APN) adoptó la tercera enmienda al Código Penal, el pasado mes de diciembre, intensificando con ello la adopción de medidas enérgicas contra las fuerzas terroristas en China.

La enmienda dio explicaciones detalladas sobre la responsabilidad criminal de una variedad de actividades terroristas, incluyendo la diseminación de material venenoso, radiactivo o contagioso; el patrocinio del terrorismo y la ejecución de actividades terroristas; la fabricación, venta, transporte, almacenamiento y robo de material venenoso, radiactivo o contagioso; y falsas amenazas de colocación de explosivos, ataques bioquímicos, radiación y otras variantes de actividad terrorista; también la divulgación de información falsa de contenido terrorista. Estipula además estrictas sanciones para quienes organicen y dirijan a los terroristas.

A la luz del espíritu de la enmienda, se lanzó desde la pasada primavera una campaña contra el separatismo, el terrorismo y el extremismo en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang.

La adopción de la tercera enmienda al Código Penal es una medida importante de la legislatura superior de China, de cara a la necesidad actual de combatir el terrorismo. Además de la enmienda, la Ley de Aviación Civil de China también contiene estipulaciones claras y concisas con respecto al secuestro de aviones y otras actividades terroristas relacionadas. Por otra parte, el Comité Permanente de la APN ha decretado disposiciones especiales sobre algunos delitos de naturaleza terrorista.

Para completar el panorama, China ha tomado una serie de enérgicas contramedidas en los campos administrativo, judicial, económico y de seguridad.(Extractos del texto de Beijing Innforma)

09/09/2002








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Después del "9 de septiembre", China intensificó la adopción de medidas enérgicas contra las fuerzas terroristas del "Turquistán Oriental", y se ha comprometido a participar activamente en las campañas regionales y globales contra el terrorismo



 


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