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Irak abre fuego contra "propaganda" de EEUU en asamblea de ONU
Por órdenes del presidente de Irak Saddam Hussein, el ministro de relaciones exteriores iraquí, Naji Sabri, leyó una carta en la Asamblea General de la ONU en la que describe la propaganda de Estados Unidos como "mentiras, distorsiones y falsedades".
Ante los líderes mundiales reunidos en Nueva York para el debate anual de alto nivel de la ONU, Sabri leyó fragmentos de una carta de su presidente en la que plantea "la postura de Irak con respecto a los más recientes acontecimientos en la relación entre Irak y el Consejo de Seguridad".
Tras describir el discurso del presidente de Estados Unidos George W. Bush ante la asamblea como una "ruidosa propaganda", Saddam Hussein dijo que "con un punto de vista estrecho de miras" Bush presentó los problemas de seguridad de su propio país, en lugar de pretsar atención a los temas comunes de interés particular para la humanidad en general".
Bush "planteó este asunto como si se tratara de la situación más peligrosa, no sólo para la vida, la seguridad y el futuro de los Estados Unidos, sino para la vida, el futuro y la seguridad de todo el mundo", indicó en la carta.
Junto con estas "insinuaciones deliberadas", continuó, "presentó las peores distorsiones sobre las amenazas nuclear, biológica y química con el fin de hacer creer a los ciudadanos norteamericanos la insinuación deliberada de que Irak tuvo que ver con la tragedia del 11 de septiembre del pueblo estadounidense".
"El presidente de Estados Unidos habló de la importancia de que el gobierno de Irak aplique la democracia", dijo. "Fingió preocuparse por el pueblo de Irak después de que él y otros presidentes antes que él han matado, por medio de las armas, incluyendo uranio empobrecido, y por medio del embargo iniciado hace doce años, a más de un 1.700.000 iraquíes inocentes".
El propósito de estas "mentiras, distorsiones y falsedades", de acuerdo con la carta, es llevar al público norteamericano a aceptar los "planes de agresión" de la administración Bush, como si esto fuera la solución o el rescate necesario que permita a los ciudadanos norteamericanos vivir con seguridad y estabilidad.
En la búsqueda de un pretexto para usar la fuerza en contra de Irak cuando el mundo no creyó en sus mentiras de tratar de vincular a Irak con los acontecimientos de septiembre, (la administración Bush) "cambió el tema y empezó a verter lágrimas de cocodrilo con respecto a las leyes internacionales y la necesidad de cumplir con las resoluciones de la legitimidad internacionl y afirmó que Irak no está cumpliendo con las resoluciones del Consejo de Seguridad, en particular en lo que respecta a los inspectores de la ONU", indicó.
"Ahora que Irak ha aceptado el regreso de los inspectores de la ONU veremos cómo funcionan", agregó.
Tras recordar la mala experiencia de Irak con los inspectores de la ONU, Saddam Hussein dijo que "algunos de los inspectores siguieron realizando actividades de inteligencia y de espionaje que no tenían nada que ver con el mandato oficial de los equipos de inspección".
La carta cita al ex inspector en jefe de la ONU, Rolf Ekeus, quien dijo que "Estados Unidos y otras potencias explotaron a los equipos de inspección para sus propios fines políticos, incluyendo la ubicación del paradero del presidente Saddam Hussein".
Al iniciar el debate, el presidente Bush advirtió que su país está listo para actuar "desde el punto de vista militar" en contra de Irak si su líder, Saddam Hussein, no cumple sus compromisos previos de desarmarse y permitir la libre inspección de los inspectores de la ONU.
En una carta oficial dirigida a Annan el 16 de septiembre, Irak informó que admitiría de nuevo y sin condiciones a los inspectores, quienes tuvieron prohibido regresar al país desde 1998. (Xinhua)
20/09/2002
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