 |
Nadie levanta la mano
Por Wang Yusheng
El autor es director ejecutivo y veterano investigador de la Fundación de Estudios Internacionales e Intercambios Académicos de China
Recientemente, circularon rumores de que la red al-Qaeda lanzaría ataques contra EE.UU. Nadie puede afirmarlo a pie juntillas, pero lo cierto es que la posibilidad no debe pasarse por alto.
Desde el 11 de septiembre del 2001, tales rumores se han producido uno detrás de otro, pero hasta ahora han sido falsas alarmas. Los varios departamentos de seguridad de EE.UU se mantienen en constante atención y los ciudadanos del país viven en medio de cierto nerviosismo. Aunque grande y poderoso, EE.UU. parece haber perdido su aplomo de otras épocas.
No está demás preguntarse si las organizaciones terroristas están librando una guerra psicológica, o si los departamentos de seguridad estadounidenses han sido presa del pánico. La comunidad internacional ha expresado preocupación y condolencias a EE.UU., que hoy parece atrapado en las redes del miedo.
Ya hace un tiempo que Washington se ha estado empeñado en diseñar planes contingentes para poner coto a los ataques terroristas. No hace mucho, personas de varios círculos en EE.UU. se enfrascaron en un debate sobre la posibilidad de que se produjeran dichos ataques y cómo resguardarse contra ellos. La prensa estadounidense citó el caso de una interesante intervención por parte de un redactor. Este afirmó: En una ocasión pedí a quienes me escuchaban que levantara la mano quien creyera que las amenazas o el terrorismo desaparecerían después que EE.UU. encarcelara o matara a todos los miembros de al-Qaeda. Nadie levantó la mano, añadió el redactor. Observó que el sufrimiento y el desamparo son el origen del terrorismo. Y no ha sido el primero en pronunciarse en tal sentido. De hecho, el ex presidente norteamericano Jimmy Carter y otros políticos de alta categoría han dicho cosas similares. Comparten todos la opinión de que para solucionar el problema del terrorismo, se debe ir a sus causas. En este sentido se manifiesta la comunidad internacional.
Por supuesto, no hay que parar mientes a la hora de eliminar las amenazas inmediatas. No hay razón para criticar los ataques preventivos siempre que los mismos estén apoyados en pruebas irrebatibles. A la vez, empero, se impone eliminar las raíces del problema; si no, como reza un poema chino, 'las llamas las quemarán pero volverán a germinar.' La violencia contra violencia o terror contra terrorismo no hará más que fertilizar las raíces del terrorismo. El resultado será la promoción del terrorismo, más que su extirpación. Algunos terroristas no lo son en el sentido nato, sino que llegan a desesperarse y caen en manos del desamparo. Por ejemplo, una estudiante universitaria palestina, de quien se afirmaba que era una persona muy apacible, eligió convertirse en suicida para atacar blancos en Israel. Tragedias como esta merecen atención especial.
Durante un simposio internacional llevado a cabo recientemente, un experto indio dijo que debemos oponernos de modo resuelto a todas las formas de terrorismo, condenar el ataque terrorista contra EE.UU. y apoyar la campaña antiterrorista que éste lidera. Sin embargo, enfatizó, no debemos seguir al Gobierno de EE.UU. en el uso del terror contra los terroristas y lanzar una guerra en el nombre del antiterrorismo. Ahora que Israel está imitando a EE.UU., precisó el experto, si la India también sigue los pasos de EE.UU. e Israel (afortunadamente no lo ha hecho), se perjudicará la paz mundial y la gente nos maldecirá.
Variadas respuestas han emergido en la comunidad internacional a los discursos del presidente Bush, al hablar de la "acción preventiva" o "ataque preventivo". El informe sobre estrategia de la seguridad nacional de EE.UU. hizo doctrina de sus observaciones. En general, pocos apoyan tal estrategia. Llama la atención en este sentido un breve editorial publicado en Europa. El escritor afirmaba que el ex presidente estadounidense Bill Clinton quería que el mundo entero amara a EE.UU., pero no logró. Ahora, el presidente Bush quiere que el mundo tema a EE.UU. ?Lo logrará? Que el tiempo levante la mano y diga qué pasará. (De Beijing Informa)
23/09/2002
 |

En esta sección
|