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Un proceso hacia la democracia
--La capacidad administrativa del nuevo Gobierno pakistaní enfrenta varios desafíos.
Por Liu Jinjun
(El autor trabaja en el Instituto de Estudios Internacionales de China)
Pakistán celebró sus elecciones generales y provinciales parlamentarias el 10 de octubre. Un total de 62 partidos participaron en la lid por los 272 asientos de la Asamblea Nacional y los 577 de las Asambleas Provinciales. De entre los miembros electos se seleccionarán un Primer Ministro y un presidente de la Asamblea Nacional. Se espera que el actual Presidente pakistaní, Pervez Musharraf, cancele el puesto de jefe ejecutivo y entregue el poder administrativo al nuevo Primer Ministro. Se trata de la primera elección general desde que el Presidente Musharraf tomó el poder hace tres años, y un importante paso para cumplir su compromiso de devolver la administración a los ciudadanos.
Con el fin de garantizar una elección exitosa, el Gobierno pakistaní desplegó numerosos policías armados en cada colegio electoral y fortaleció la seguridad a lo largo de las fronteras con la India y Afganistán. También invitó a aproximadamente 300 observadores de la Unión Europea, Gran Bretaña y Japón, entre otras organizaciones y países, para supervisar las elecciones y garantizar que éstas fueran libres, justas y transparentes. Excepto algunos conflictos violentos entre los partidos opositores en áreas excepcionales, la mayor parte de los colegios se mantuvieron tranquilos y ordenados.
El resultado publicado por el comité de elección fue inesperado en los siguientes dos aspectos:
Primero, ningún partido ganó los 136 asientos requeridos para formar un gabinete. La Liga Musulmana Pakistaní (LMP) dirigida por Quaid-e-Azam (QA) ganó 78 puestos; el Partido Popular Pakistaní (PPP) encabezado por la ex Primera Ministra Benazir Bhutto en el exilio, 63 asientos; el Muttahida Maklis-i-Amal (MMA), 44 asientos; la LMP (N), 14 asientos; el Movimiento de Muttahida Qaumi (MMQ), 13 puestos, y las personalidades independientes, 26 puestos. Según la ley electoral de Pakistán, una combinación de dos de los tres partidos con mayor cantidad de votos podrá formar un gobierno provisional.
Segundo, la MMA consiguió una victoria inesperada. La alianza se colocó en el tercer lugar en la elección federal parlamentaria, y también tuvo un desempeño relativamente aceptable en las elecciones de nivel provincial. Ganó en Baluchistan y la noroccidental provincia fronteriza con Afganistán, donde está su mayor esfera de influencia.
La MMA, formada por seis organizaciones religiosas y facciones, tiene una fuerte tendencia religiosa. Favorable a una revolución islámica en Pakistán, la alianza simpatiza con el Talibán y se opone enérgicamente a EE.UU. y la política exterior del Presidente Musharraf de combatir junto con EE.UU. contra el terrorismo. Había sido considerada como un pequeño partido local incompetente sin influencias en la Asamblea Nacional. El Ministro del Interior pakistaní, Moinuddin Haider, dijo que el notable desempeño de la MMA en las elecciones de octubre se debe a que la alianza de seis partidos se ha involucrado en la línea política principal del país. Una de las razones por la que la alianza atrajo tantos votos es que ha utilizado el sentimiento religioso público y antiestadounidense. La alianza goza de relaciones religiosas y sanguíneas, así como estrechas relaciones políticas e intercambios comerciales con las tribus afganas a lo largo de la frontera. Los que han sido afectados por la guerra afgana y están disgustados por la persecución y los ataques sorpresivos respondieron activamente al partido que representa sus intereses.
Después que el Presidente Musharraf convocara en julio a las elecciones de octubre, el PPP y la LMP (N) pidieron a la comisión electoral que permitiera a sus líderes, Bhutto y Nawaz Sharif, participar en los comicios. El 7 de julio, el Presidente Musharraf firmó un decreto gubernamental en el cual se estipulaba que los candidatos que hayan asumido puestos de Primer Ministro, o ministro jefe provincial por dos períodos, o hayan servido en uno de los dos puestos, no podrán asumir ninguno de estos puestos de nuevo, independientemente de si han concluido o no su período. Por tanto, Bhutto y Sharif no pudieron participar en las elecciones y la cantidad de curules de sus partidos se afectó de manera objetiva.
El Presidente Musharraf expresó que la vieja cultura política pakistaní ha impedido la emergencia de nuevos líderes, y ha convertido la política del país en una cultura familiar. También espera ver que nuevos dirigentes capaces contribuyan al progreso y la prosperidad de la nación, y surjan nuevas caras en la arena política pakistaní tras las elecciones.
Otra de las razones por la que los partidos tradicionales sufrieron pérdidas es la revisión de los reglamentos de elección, los cuales estipulan ahora que los candidatos deben tener un nivel educacional universitario. Como consecuencia, los jefes tribales feudales pobremente educados pero respaldados de posición social, perdieron la oportunidad de entrar en el sector político. Además, la reducción del límite de edad mínima permitió a muchos nuevos talentos destacarse en la elección.
El referéndum pakistaní del 30 de abril fue en realidad un ensayo para las elecciones generales de octubre. Su éxito sentó las bases para la lid, proporcionó a Musharraf la oportunidad de mantener su presidencia y jefatura de Estado Mayor del ejército por cinco años tras las elecciones generales, y consolidó su gobierno. Con el fin de fortalecer el poder presidencial y legalizar su posición administrativa, Musharraf promulgó una serie de decretos gubernamentales, entre ellos la revisión de la Constitución y el establecimiento del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), que son los más llamativos. Las enmiendas otorgan al presidente el poder de despedir al Primer Ministro y disolver el gabinete y la Asamblea Nacional. Este privilegio estuvo en manos del ex gobierno militar de Zia Ul Haq en la década de los 80, y fue abolido por el gobierno civil.
Musharraf dijo en muchas ocasiones que las enmiendas de la Constitución tienen como objetivo establecer un mecanismo de restricción mutua, y alcanzar la democracia duradera. En realidad, ellas otorgan al Presidente el poder supremo, quien podrá presidir el recién fundado CSN. Este está compuesto por el Primer Ministro, el presidente del Senado, el presidente de la Asamblea Nacional, cuatro ministros provinciales, el presidente del Comité de Estado Mayor Conjunto y jefe de Estado Mayor de las fuerzas de infantería, marina y aérea. Sus funciones incluyen el tratamiento de los problemas estratégicos de soberanía, unidad y seguridad, así como la democracia, el gobierno estatal y la armonía interprovincial. En realidad, el poder del CSN sobrepasa al de la Asamblea Nacional.
Como ningún partido ganó más que la mitad de los asientos en las elecciones parlamentarias, resultaba imperativo un gobierno de coalición provisional. Sin embargo las diferencias políticas de las líneas y los puntos de vista de los diversos partidos dificultan la administración de este gobierno. Sin embargo, estos partidos han evidenciado puntos comunes en sus objetivos durante el proceso de democratización política. Por tanto, todos los partidos están esforzándose por tomar la iniciativa para encontrar oportunidades y ocasiones favorables para imponer sus posiciones en el futuro gobierno.
La LMP (QA), una rama de la LMP y el mayor partido en Pakistán, es considerada el Partido del Rey, porque la mayoría de sus dirigentes son ex funcionarios gubernamentales. El partido y el actual gobierno se apoyan entre sí. Después del inesperado fracaso, sus dirigentes expresaron en muchas ocasiones que están dispuestos a formar un gabinete junto con otro partido, sobre todo con la MMA, pues ello favorecerá aún más la seguridad en las áreas fronterizas y hará menos agresivo el fervor religioso. La LMP (QA) sostiene muchos puntos de vista diferentes con el PPP en cuanto a la revisión de la Constitución. La coalición depende de la actitud de este último. Además, si la LMP (QA) forma un gobierno federal provisional con otro partido, lo mismo ocurrirá en el parlamento provincial. El partido ha acaparado la mayor parte de los asientos en la provincia de Punjab, el centro político y económico de Pakistán.
El PPP, un viejo partido de amplia popularidad, que ha asumido el poder en dos ocasiones, no quiere ser partido opositor, sino que desea establecer un gobierno de consenso nacional de amplia base popular. En cuanto a la revisión de la Constitución, el PPP insiste en recuperar la Constitución de 1973, la cual otorgaba al Primer Ministro el poder real, y estipulaba que el Presidente no tenía el derecho a disolver la Asamblea Nacional o despedir al Primer Ministro. El partido llamó a mantener la puerta abierta para la cooperación con la LMP(QA), mientras que no rechazaba la idea de un gobierno de coalición provisional con la MMA, a pesar de algunas preocupaciones. El PPP, con mayor cantidad de candidatos en las elecciones, trataba de ganar más votos por medio de incrementar el número de estaciones de votación en sus esferas tradicionales de influencia. Aunque sufrió el fracaso, no apeló al comité de elección, lo cual indica que el partido madura gradualmente. Formará un gabinete provincial en su pueblo natal, Sindh.
En cuanto a la formación de un gabinete, la MMA considera que tiene dos opciones: formar un gobierno de coalición con partidos de objetivos comunes, o con otros partidos. El presidente de la MMA, Maulana Shah Ahmad Noorani, dijo que su partido sólo se asocia con aquellos que apoyen sus principios. En su declaración electoral, insistió en recuperar la Constitución de 1973, y demandó que los militares devuelvan el poder, en lo cual coincide con los puntos de vista del PPP. La MMA exigió establecer el Consejo de Ideología Islámica para llevar a cabo la islamización. También es una fuerza clave para mantener el equilibrio del poder. Formará un gabinete en la provincia noroccidental y un gobierno de coalición en Baluchistán.
Los cuatro ministros provinciales se convertirán en miembros del CSN y compartirán el mismo poder del país en las cuatro provincias. Los otros pequeños partidos no pueden ser ignorados, especialmente el MMQ y la LMP (N), los cuales tienen sus propios territorios tradicionales y experiencias administrativas, y pueden dar apoyo a los partidos grandes.
Pakistán acogerá otro proceso democrático, sin importar cuál partido o partidos asuman el poder estatal. Todos los partidos mantienen las mismas actitudes y principios en cuanto al mantenimiento de la soberanía nacional y la resistencia contra la intervención extranjera. Los mismos se enfrentarán en los problemas tales como el establecimiento de las diversas políticas domésticas, especialmente aquellas relacionadas con la revisión de la Constitución y la definición del poder del Presidente y el Primer Ministro. El nuevo gobierno también enfrentará desafíos para solucionar problemas surgidos en la reforma económica y las relaciones con el exterior. Lo más importante es cómo tratar las relaciones entre el Primer Ministro, el Presidente, el parlamento y el ejército. Esto prueba la capacidad administrativa de cualquier nuevo gobierno. (De Beijing Informa)
02/12/2002
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