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Voluntarios extranjeros construyen puentes para el mundo
Los voluntarios extranjeros se están convirtiendo en lazos vitales entre China y otros países e instituciones extranjeras, puesto que ayudan con su experiencia en temas como agricultura, ingeniería forestal, cultura, educación, cuidados médicos y deportes.
Los voluntarios extranjeros se pueden encontrar en todo el país, especialmente en regiones montañas distantes o en áreas pobres.
"Me atrajo el té Wulong de Fujian, provincia de la cual anteriormente sabía muy poco", dijo Tomio Haneda, de la Asociación para la Cooperación en el Extranjero de Japón (JOVC).
El té Wulong, que crece en Fujian, este de China, es muy popular en Japón. Tomio deseaba saber más sobre este té y se vino a Fujian hace 13 años.
"En aquel entonces era el primer extranjero que llegaba a la aldea, en la ciudad de Yong'an, donde trabajaba como mecánico reparando vehículos", dijo el voluntario de 34 años de edad.
"Me comuniqué y trabajé sin problema alguno con la gente de allá. Me ayudaron mucho así que en 1996 volví otra vez", añadió.
Kathryn Blouin, una norteamericana de Maina (EE UU) con veinte y pocos años, es uno de los miembros de Voluntarios para la Amistad entre China y EE UU.
"Estoy muy contenta y me siento muy afortunada de poder trabajar en China, país que tiene seguridad pública y muchas culturas", dijo Kathryn, quien ahora puede hablar chino con fluidez y ha aprendido algunos dialectos locales.
La señorita Kathryn enseña inglés en la ciudad de Dachuan, en la provincia de Sichuan, sudoeste de China.
"La experiencia de trabajar como voluntaria me ha hecho más fuerte e independiente", dijo.
Como muchos otros voluntarios que trabajan en China, Kathryn no volvió a su país ni en vacaciones sino que invitó a sus familiares y amigos a venir a China.
"Existen lugares fabulosos en China. Y me encantan los platos de Sichuan", dijo ella.
Según Helen Lowman, la directora de Voluntarios para la Amistad entre China y EEUU, un número creciente de voluntarios de EEUU estaban solicitando poder trabajar en China. Estaba convencida que el número sobrepasaría los 300 y dejaría muy lejos la cifra anterior de 90.
Desde que JOVC envió sus primeros cuatro voluntarios a China en 1986, unos 460 voluntarios de Japón han venido a trabajar en el país.
"Creo que me quedaré a vivir en China", dijo Tomio, quien se casó con una bonita chica china hace dos años.
09/12/2002
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