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EEUU advierte a enemigos no utilizar armas de destrucción masiva
La Casa Blanca presentó el miércoles, al Congreso una nueva estrategia de defensa según la cual amenaza con recurrir a la "fuerza incontenible", incluidas armas de destrucción masiva si fuera necesario, para responder a posibles ataques químicos o biológicos por parte de naciones hostiles.
El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, indicó que el documento, denominado "Estrategia nacional para combatir las armas de destrucción masiva", fue preparado en respuesta al "esfuerzo incansable de Estados hostiles y terroristas por adquirir y poder usar armas de destrucción masiva".
El documento de estrategia sobre el combate contra las armas de destrucción masiva, o WMD(siglas en inglés), subraya una política norteamericana de largo plazo de que Washington podría recurrir a las armas nucleares en caso necesario.
"Estados Unidos continuará dejando claro que se reserva el derecho a responder con toda la fuerza, incluso recurriendo a todas las opciones, ante el uso de WMD contra Estados Unidos, nuestras fuerzas en ultramar, y amigos y aliados", según la versión desclasificada del documento de seis páginas dada a conocer el martes por la Casa Blanca.
Altos funcionarios norteamericanos afirmaron que la medida, que no fue incluida en el documento de estrategia anterior sobre WMD emitido en 1993, intenta rechazar ataques por gobiernos hostiles o Estados "descarriados".
El nuevo documento no representa un cambio en la política norteamericana sobre cuándo utilizará las armas nucleares, pero fue incluido en el nuevo informe como parte de un creciente énfasis en el papel de la disuasión contra las WMD, agregaron las fuentes.
La estrategia introduce un enfoque más agresivo para combatir las WMD y aparece en momentos en que la nación se prepara para una posible guerra contra Irak.
Una versión clasificada de la estrategia va más allá que la revelada por la Casa Blanca: echa por la borda los esfuerzos contra la proliferación hechos en los últimos 50 años por el gobierno norteamericano, al autorizar golpes preventivos contra Estados y grupos terroristas que estén cerca de adquirir WMD o misiles de largo alcance que puedan lanzarlas, informó este miércoles el periódico Washington Post.
Mientras que las anteriores adiministraciones se apoyaron principalemente en los esfuerzos de no proliferación mediante leyes y tratados para limitar a otros países en la producción de WMD, la contraproliferación se apoya en la fuerza o la destrucción física para detenerlas.
La política establece las ramificaciones prácticas de la doctrina de prevención del presidente George W.Bush, contenida en una estrategia de seguridad nacional revelada en septiembre, que se aleja de la doctrina de Guerra Fría basada en disuación y la contención.
Los funcionarios consideraron que la estrategia, desarrollada por la asesora de seguridad nacional, Condoleezza Rice, y el asesor de seguridad del territorio, Tom Ridge, es una declaración general de los principios de la administración de Bush.
Entre otros elementos importantes de la nueva estrategia figuran la prenvención, la disuasión y las medidas de defensa contra cualquier ataque químico, biológico, radiológico o nuclear.
En vísperas de la Guerra de Golfo de 1991, el ex presidente George Bush, padre del actual presidente estadounidense, escribió una carta a Sadam Husein amenazándole con que sufriría "las más severas consecuencias" si Irak usaba armas químicas o biológicas contra Estados Unidos. Irak no las usó en esa guerra.(Xinhua)
12/12/2002
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