Nuestro sitio | Ayuda | Mapa del sitio | Archivo 
   CHINA
   ECONOMIA
   OPINION
   MUNDO
   CIENCIA-EDUC
   DEPORTES
   SOCIEDAD
   ARTICULOS
   GALERIA DE
       FOTOS


  CORREO
  LA VOZ DEL
      LECTOR

  ORGANOS
      ESTATALES

  DIRIGENTES DEL
      ESTADO

  LIBRO BLANCO
  GEOGRAFIA
  CULTURA
  BEIJING
  NUESTRO SITIO
  MAPA DEL SITIO
  AYUDA
 
Actualizado a las 16:00(GMT+8), 12/12/2002
China  

Planificación familiar de China acaba con prejuicios de género

Durante 4.000 años, las mujeres chinas se dedicaban a cuidar a sus hijos a jornada completa mientras sus maridos, ricos o pobres, habitualmente se sentaban a descansar y disfrutaban del crecimiento de la familia.

Estos prejuicios de género, que se desarrollaban en la China feudal y enfatizaban la autoridad absoluta del hombre, se han visto fuertemente desafiados las últimas tres décadas gracias a la política de planificación familiar del país.

Las estadísticas de la Comisión de Planificación Familiar Estatal muestran que el índice de esterilización masculina en China ha permanecido por encima del 7 por ciento durante diez años, mucho más alto que la media mundial del cinco por ciento. El índice del uso del preservativo también ha aumentado del 1,8 por ciento en 1992 al 5,1 por ciento en 2001.

Durante el mismo periodo, la incidencia de la esterilización femenina en China había caído del 41,66 por ciento al 38,1 por ciento y el uso de contraceptivos orales había caído de 3,75 por ciento hasta 2,1 por ciento.

"Es bastante evidente que cada vez más chinos están usando anticonceptivos", dijo Liu Yunrong, un científico del Instituto de Investigación Nacional de la Comisión de Planificación Familiar Estatal.

Atribuyó la disminución de prejuicios de género sobre reproducción al principio de igualdad sexual que la China moderna ha mantenido desde su fundación en 1949 y los avances técnicos del país en la cirugía de control de nacimientos.

Habitualmente existen seis métodos de control de nacimientos disponibles a aquellos que están en edad reproductora, es decir, ligamento de la trompa de Falopio, vasectomía, dispositivos intrauterinos, contraceptivos orales, preservativos y otros contraceptivos.

De ellos, la técnica de la vasectomía no-scapel inventada por el doctor chino Li Shunqiang en los años 80 ha sido aceptada ampliamente en Estados Unidos, Tailandia y México por su simplicidad, eficiencia y mínimos efectos secundarios. Estadísticas internas de la Organización Mundial de la Salud muestran que casi la mitad de todas operaciones mundiales de esterilización masculina se han realizado en China.

Sin embargo, el progreso técnico sólo desempeña un pequeño papel en la consecución completa del principio de igualdad sexual en la procreación. La barrera real permanente es que asume que si se concibe un bebé, el hombre ha de decidir y la mujer actuar.

"Es un fenómeno global que los métodos anticonceptivos masculinos se usan menos que los métodos para las mujeres", dijo Liu, añadiendo que los índices mundiales medios de uso de preservativo y vasectomías han permanecido cerca del 5 por ciento durante años.

Para combatir este prejuicio tan arraigado, el ex primer ministro chino Zhou Enlai hizo un discurso en 1963 en el que animaba a los hombres a compartir la responsabilidad del control de la natalidad e instó al pueblo chino a hacer de la participación masculina una práctica establecida.

No fue hasta 30 años después que la comunidad internacional empezó, por la presión del SIDA y los crecientes movimientos por los derechos de la mujer, a tener en cuenta la participación masculina que pedía una relación sexual equilibrada que garantizase a las mujeres derechos iguales en las decisiones reproductoras.

Actualmente en China, la participación masculina no sólo se encuentra en el control de la natalidad sino también en las mejoras en la salud reproductora de la mujer.

Dado que no hay anticonceptivos diseñados para la mujer que pueden prevenir la propagación del VIH, el gobierno chino anima a las parejas casadas a usar preservativos y pide a los hombres que sean responsables sobre la salud de sus compañeras para evitar un nivel de embarazos no planificado o abortos inducidos.

Puesto que en las zonas rurales de China la educación es muy simple y tiene poco acceso al conocimiento sobre la higiene personal, la Comisión de Planificación de la Familia Estatal ha cambiado su objetivo laboral a las zonas rurales.

Hasta ahora, cerca del 88 por ciento de las aldeas y pueblos y 90 de los distritos en China han creado centros de salud reproductora tanto para mujeres y hombres.

Wu Huiqin, directora del Centro de Salud Reproductora de la aldea Xidi, dijo que en las áreas rurales era común ver a mujeres ir al centro acompañadas por sus esposos.

Un número de hombres también llaman al centro para saber sobre temas de salud reproductora, añadió.

"Sin embargo, para abandonar completamente el prejuicio de géneros", dijo WU, "más hombres han de actuar y dejar de hablar".

12/12/2002








En esta sección
 

Durante 4.000 años, las mujeres chinas se dedicaban a cuidar a sus hijos a jornada completa mientras sus maridos, ricos o pobres, habitualmente se sentaban a descansar y disfrutaban del crecimiento de la familia.



 


Todos los derechos reservados 2000, Diario del Pueblo en línea