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Actualizado a las 16:03(GMT+8), 14/03/2003
Opinión  

Un experto estadounidense señala que es prematuro "hacer celebraciones" por los magníficos logros económicos chinos

El célebre experto estadounidense en los problemas económicos chinos, Nicholas Lardy, escribió un comentario titulado "Es prematuro hacer celebraciones", que se publicará con anticipación el 17 de marzo en la edición internacional de News Week de EE.UU. Sostiene que, si bien China ha obtenido éxitos sobresalientes en la economía durante los cinco últimos años, afronta aún tareas económicas más pesadas y que en los próximos años no es tiempo para la economía china hacer un acto de celebración.

En su artículo el autor empieza por afirmar que el saliente primer ministro chino Zhu Rongji, al presentar su informe la semana pasada en la inauguración de la Asamblea Popular Nacional de China, tenía suficiente razón para congratularse porque, de todas maneras, "el 2002 fue el mejor año de la economía china".

Lardy acaba de pasar a ser investigador de alto rango del Instituto de Economía Internacional de EE.UU. (IIE), un grupo de expertos economistas de gran importancia en EE.UU. y en todo Occidente, que se dedica principalmente al estudio de la política económica internacional y prestar servicios de asesoramiento en materia de política al gobierno norteamericano y a organizaciones económicas mundiales como el Fondo Monetario Internacional. Anteriormente Lardy había sido investigador de alto rango de la famosa institución académica estadounidense Brookings Institution. Antes de inaugurarse la sesión de la Asamblea Popular Nacional fue entrevistado en exclusiva por nuestro periódico. Ha sido un "personaje de interés candente" para los medios de comunicación de China en los años antes y después del ingreso de ésta en la Organización Mundial del Comercio en 2001.

Dijo que, frente a la alicaída recuperación económica global, la economía china ha crecido en 8%, porcentaje muy superior al de cualquier potencia económica del mundo, y las actividades comerciales de China son aún más impresionantes, con un ritmo de aumento de 20% tanto en las importaciones como en las exportaciones. Siendo el quinto país más importante en comercio, China representó la mitad del volumen aumentado del crecimiento comercial mundial en 2002. Agregó que, si esto no es suficiente para dar una explicación, veamos otro hecho: en los 12 primeros meses posteriores a la entrada en la OMC, China creó el récord de atraer inversiones directas por valor de 50.000 millones de dólares, de modo que el "Imperio Central" ha llegado a ser el principal lugar para las inversiones extranjeras en el mundo.

Sin embargo, Lardy advirtió de que el veloz crecimiento de la economía china no puede ocultar el hecho de que se han expandido bruscamente todos los desniveles existentes en el terreno económico, ni el hecho de que varios millones de personas se han sumido en el pauperismo. El señor Deng Xiaoping lanzó hace muchos años la muy famosa consigna de "permitir que una parte de gente sea la primera en enriquecerse". Aunque durante el mandato del primer ministro Zhu Rongji 300 millones de chinos se han incorporado a la clase media, su sucesor enfrentará la difícil tarea de sacar a varios millones de personas de la pobreza.

Lardy cree que la nueva dirección del gobierno chino encarará "terribles desafíos". Esto es debido a que en los 10 años pasados se han extendido muy rápido todos los desniveles en el dominio económico: los desniveles de ingresos entre los habitantes urbanos y los rurales, entre las regiones litorales y las provincias del interior del país y entre los obreros calificados y los no calificados, mientras que han sido muy limitados los medios adoptados para recortar los desniveles, como por ejemplo la recaudación del impuesto sobre la renta personal, cuyo papel de regulación es casi nulo.

De acuerdo con los compromisos asumidos al ingresar en la OMC, China debe aceptar en mayor grado y más estrictamente las reglas de esa organización y la economía china enfrentará competencias extranjeras cada vez más enconadas. "Por razones comprensibles, Beijing tiene la preocupación de que una mayor apertura del mercado chino aumentaría el número de desocupados (que suman ya 15 millones) y ocasionaría una seria inestabilidad social", puntualizó Lardy.

Sugirió que, para aceptar estos desafíos, la flamante dirección del gobierno chino debe llevar adelante más rápidamente la reforma, cuya tarea más urgente en la actualidad consiste en no contemporizar en absoluto con las distintas manifestaciones del mal comportamiento de funcionarios locales, que, por ejemplo, hacen uso ilícito de los fondos de socorro destinados al desempleo. Además de ello, el sistema de seguridad social de China no debe limitarse a los parados de las empresas estatales, sino extender su cobertura. No obstante, Lardy advirtió de que estos problemas no podrán ser solucionados si el gobierno chino no realiza una reforma radical del sistema impositivo para reducir la desigualdad de ingresos personales, que se va agravando.

14/03/2003






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El célebre experto estadounidense en los problemas económicos chinos, Nicholas Lardy, escribió un comentario titulado "Es prematuro hacer celebraciones", que se publicará con anticipación el 17 de marzo en la edición internacional de News Week de EE.UU. Sostiene que, si bien China ha obtenido éxitos sobresalientes en la economía durante los cinco últimos años, afronta aún tareas económicas más pesadas y que en los próximos años no es tiempo para la economía china hacer un acto de celebración.



 


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