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Los puntos de vista de embajadores extranjeros sobre la situación de los derechos humanos en China
Nota del editor: Con motivo del primer aniversario de la revista Derechos Humanos, varios periodistas de esta revista entrevistaron a los embajadores australiano, egipcio, húngaro e indonesio en China y al ministro mexicano. A continuación publicamos sus puntos de vista sobre la situación de los derechos humanos en China.
Sr. David Taylor Irvine, embajador australiano
La mejora del respeto de los derechos humanos acompañará indudablemente a la reforma y apertura que China está llevando a cabo. Australia se alegra por la mejora de la libertad personal que el pueblo chino está disfrutando. La libertad de poder elegir dónde trabajar y vivir, de tomar decisiones individuales sobre el estilo de vida, y la libertad de viajar por China y al extranjero. óstas son libertades que los chinos disfrutan actualmente y han hecho mucho para transformar la cara de la sociedad china. De igual manera, Australia se alegra de los esfuerzos que China ha hecho para impulsar los derechos sociales, económicos y culturales de su pueblo, las medidas que ha tomado para proteger los derechos de las mujeres y niños, y la relativa libertad de religión. También se está llevando a cabo un trabajo considerable para implementar la ley. El respeto de China de algunos derechos humanos, como los relacionados con la libertad de expresión, reunión y asociación, ha mejorado durante la era de reforma. Sin embargo, al igual que otros tantos países, se debe continuar trabajando para asegurar que China cumple con todos los estándares universalmente aceptados de los derechos humanos. Australia se siente orgullosa de trabajar junto al gobierno y el pueblo chino en estos temas.
Sr. Aly Houssam El-Din El-Hefny, embajador egipcio
En general, la situación actual de los derechos humanos en China ha mejorado juntamente con el positivo desarrollo de toda la sociedad. La economía de China ha crecido con fuerza y el nivel de vida de los ciudadanos urbanos y rurales continúa mejorando. El gobierno chino siempre ha prestado mucha atención a los problemas de la población rural pobre. Consecuentemente, el número de personas bajo el umbral de la pobreza se ha reducido gradualmente. Los servicios de sanidad también han mejorado, y la esperanza de vida media ha alcanzado los 72 años, cifra que se acerca a los 75 años de los países desarrollados.
El gobierno chino ha protegido asimismo el derecho a trabajar. El número total de empleos ha crecido a pesar de la reforma económica, teniendo en cuenta el creciente índice de nuevos empleos. A su vez, el sistema de seguridad social, incluyendo el seguro de pensión, seguro de desempleo y el seguro médico, está mejorando. La educación también ha sido testigo de una mejora impresionante. Los proyectos de educación obligatoria en las áreas pobres, por ejemplo, se han ampliado. El índice de analfabetismo entre los chinos ha bajado hasta un 4,5 por ciento, lo que representa un logro excelente.
China también da prioridad a la promoción del sistema legal para asegurar los derechos civiles y políticos según la ley. Todos los círculos internacionales competentes reconocen el progreso hecho por el gobierno chino para realzar la ley en todo el país. Igualmente, el gobierno chino ha hecho grandes esfuerzos para asegurar los derechos de las minorías étnicas, que ya disfrutan del derecho de autonomía regional. Además, las autoridades chinas han reforzado sus esfuerzos para combatir la pobreza en las áreas donde habitan las minorías étnicas. En esas áreas, la protección de la libertad de creencias y prácticas religiosas está completamente asegurada. Esas regiones formulan asimismo sus propias regulaciones sobre la planificación familiar.
Para resumir, puedo decir que estoy profundamente impresionado por los logros de la China moderna, por su reforma y apertura, como por sus mejoras sin precedentes en varios aspectos de los derechos humanos y deseo a este país amigo más logros, especialmente en su camino hacia la sociedad Xiaokang (modestamente acomodada) en el año 2020.
Sr. Mihly Bayer, embajador húngaro
La situación de los derechos humanos en China ha cambiado mucho en las últimas décadas. Gracias a la reforma legal establecida en 1978, la ley china ha crecido marcadamente en términos de cantidad y calidad. En este cuarto de siglo desde la finalización de la Revolución Cultural, la RPCH ha hecho los mayores esfuerzos en términos de desarrollo legal de la historia china. Los resultados son impresionantes y benefician a toda la sociedad.
Hungría se alegra por los esfuerzos de los chinos y está dispuesta a compartir la experiencia adquirida en la última década durante su transición hacia la democracia, ley y economía de mercado. China y Hungría son dos amigos tradicionales, cuyas historias recientes y desafíos que tuvieron que superar en el pasado tienen muchos rasgos comunes. ísta es la razón por la cual los dos países empezaron a dialogar sobre el tema de los derechos humanos en 2000. Consideramos que los intercambios constructivos y abiertos de puntos de vista sobre los derechos humanos con China son útiles para ambos lados.
La experiencia húngara demuestra que una relación estrecha entre una economía de mercado que funciona bien y la ley es muy importante porque los mecanismos del mercado sólo pueden trabajar en un ambiente legal regulado y calculado. Estoy convencido de que China está en el mejor camino hacia la plena aplicación de estas ideas, aunque su pasado cultural e histórico es muy diferente al de Hungría.
Sr. Aa Kustia, embajador indonesio
La mayoría de los países en vías de desarrollo ha disfrutado de un progreso de los derechos humanos. China, en concreto, ha desarrollado su economía de forma muy rápida en los últimos años. El pueblo chino posee lo mismos derechos que la gente de los países desarrollados. Pueden ir donde deseen y son libres de hacer lo que más les gusta siempre que respeten la ley y las regulaciones del país.
Sr. José Oramas Cadena, ministro de México
China y México comparten la misma posición constructiva en cuanto a este tema, y esperan encontrar más vías de cooperación para impulsar un apoyo positivo a la protección y promoción de los derechos humanos. En setiembre de 2001, la viceministra de México para los Derechos Humanos, Mariclaire Acosta, visitó China y mantuvo una serie de reuniones muy provechosas con funcionarios y organismos chinos dedicados a los derechos humanos. Tenemos como prioridad seguir con estos diálogos.
Durante la visita, la parte mexicana se quedó profundamente impresionada por el progreso hecho por China en la protección y promoción de los derechos de la gente de subsistencia y desarrollo; la protección prestada a las minorías étnicas y los métodos eficaces para otorgarles autonomía en diferentes niveles de autogobierno; como también la libertad de religión. Por otro lado, es importante señalar que ambos países, como naciones en vías de desarrollo, apoyan que los derechos humanos no deben ser un pretexto para intervenir en los asuntos internos de un país.
Somos conscientes de los esfuerzos incansables de China para construir una sociedad de bienestar, incluyendo el desarrollo de la economía, la mejora de la democracia, avances en la ciencia y la educación, enriquecimiento cultural, promoción de la armonía social y modernización de la vida de la gente, juntamente con la ley, tal como se dijo en el XVI Congreso Nacional del Partido Comunista de China. Con estas bases sólidas, China es testigo de una mejora impresionante de la situación de los derechos humanos, comparado con la situación en 1949.
02/04/2003
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