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Un acto malicioso no ayuda a mejorar la situación
Recientemente, la neumonía atípica (SARS), una epidemia que se ha propagado por varios países y regiones, ha creado una situación de preocupación entre el público. Casi todos los medios de comunicación han hablado de la enfermedad. Cabe destacar que a algunos de ellos, cuando informan sobre el suceso, les falta profesionalidad y buenas intenciones. Politizan el tema para mostrar su propia "corrección política".
Tomemos por ejemplo un artículo publicado en el Wall Street Journal. Dice lo siguiente: Sobre esta enfermedad que se originó en el sur de China, actualmente aún hay muchos puntos misteriosos y no se ha hallado ninguna cura.
El hecho es que la causa de la neumonía atípica no se ha establecido, así pues es imposible determinar los orígenes etiológicos de la enfermedad. Los medios de comunicación de la provincia meridional China de Guangdong publicaron noticias sobre el caso de la neumonía atípica cuando se dieron los primeros casos, pero no existe ninguna base científica que indique que Guangdong es el lugar de origen de la neumonía atípica. En su momento también se informó que en EE UU había aparecido el primer caso de SIDA, pero nadie podía asegurar que Estados Unidos era el lugar de origen de la enfermedad. El artículo admite que aún hay muchos puntos misteriosos en torno de la neumonía atípica, pero es precipitado admitir que la enfermedad "se originó en el sur de China". Estas afirmaciones demuestran que no es muy profesional, le falta prudencia y una actitud científica.
El artículo afirma: Incluso a día de hoy, China sigue negándose a dar a los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) toda la información necesaria. El hecho es que tras el inicio del SARS, los departamentos chinos pertinentes han invitado tres veces a los expertos de la OMS a visitar China. Esta organización elogió el nivel técnico y la capacidad de trabajo de los especialistas chinos a la hora de prevenir y controlar la enfermedad. Asimismo, elogiaron los estándares y medidas que China ha formulado para diagnosticar y tratar la enfermedad. Creen que las experiencias y métodos de China para prevenir y tratar la enfermedad tienen un gran valor como referencia para otros países que han de controlar la epidemia.
El artículo también dice: Expertos médicos de fuera de China están estudiado independientemente este tipo de virus con el objetivo de acabar con la propagación. Esta actitud del comentarista es extremadamente injusta para muchos de los profesionales chinos que están trabajando duro y luchando para prevenir y curar el SARS. De hecho, El Centro de Prevención y Control de Enfermedades de China ha formulado el Programa Técnico Nacional para Prevenir y Tratar la Neumonía Atípica, que incluye nueve estándares y fórmulas concretas. Antes de la publicación del artículo, ya se habían llevado a cabo varias campañas sobre la salud pública.
La neumonía atípica es una nueva enfermedad, la determinación del agente causante, su patología y contagio requieren gran cantidad de trabajos de investigación y un cierto periodo de tiempo. Todos sabemos que la determinación y anuncio de la epidemia es un tema que requiere mucha prudencia. China da la bienvenida a todas las opiniones y sugerencias y el espíritu científico y empresarial destinados a solucionar el problema. Pero si uno se centra en otros objetivos y politiza el tema, no podrá ser aceptado. Sobre la afirmación de algunos medios de comunicación de que la neumonía atípica es "un arma bacteriológica de China", sólo sirve para "demonizar" a China y por lo tanto no merece ser refutada.
Una nueva enfermedad infecciosa a menudo causa cierto pánico social, pero el miedo sólo es una reacción psíquica que no ayuda a solucionar los problemas. Tal como dice un editorial del Financial Times británico, la excesiva reacción de los medios de comunicación en diferentes países y la circulación de rumores despiertan miedos innecesarios que ocasionan consecuentemente el caos social y económico. Si este pánico se convierte en un tipo de acción dirigida indiscriminadamente a una región específica o a un grupo, éste sería toda una línea de acción inapropiada. Recientemente, el primer ministro canadiense, el ministro de Sanidad francés y la senadora estadounidense Hillary hicieron un viaje especial a comunidades habitadas por chinos y comieron con ellos. Este gesto no sólo está cargado de actitud científica, sino que también es un tipo de "corrección política" real.
18/04/2003
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