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El comercio exterior chino es más afectado por el SARS que por la crisis financiera asiática y el incidente de "11 de septiembre"
Expertos dijeron a la prensa que el comercio exterior de China ha sido más afectado por el SARS (siglas en inglés de la neumonía atípica) que por la crisis financiera asiática y el incidente del "11-S" en EE.UU.
El subdirector del Departamento de Estudio de Relaciones Económicas con el Exterior subordinado al Centro de Desarrollo e Investigación del Consejo de Estado, investigador Long Guoqiang, señaló en una entrevista telefónica con un periodista que el SARS, como un factor interno de China, ocasiona un pánico síquico en la población y deja un impacto de gran alcance en la macroeconomía, el que no sólo se manifiesta en las exportaciones, sino también en los distintos aspectos de la demanda interna. En lo tocante a las exportaciones, las actividades comerciales vis a vis prácticamente se han estancado, los consumidores extranjeros muestran desconfianza hacia los productos chinos, el crédito de las mercancías es cuestionado y el comercio de servicios sufre serias pérdidas. En materia de atracción de inversiones extranjeras, ha caido en cierto grado la confianza de los inversores foráneos en la inversión en China y han sido aplazados algunos planes de inversión y proyectos programados para su puesta en funcionamiento.
La crisis financiera asiática fue un factor exterior para China. Produjo como consecuencia principal la devaluación monetaria de los países vecinos por motivo de competencia mientras que China mantenía estable la tasa de cambio del renminbi, lo que dio por resultado el descenso de la competitividad de los productos exportados chinos. Long Guoqiang sostuvo que el mercado del sudeste asiático no es de gran peso para las exportaciones del comercio exterior de China; EE.UU., el destino final de un 40% de las exportaciones chinas, fue poco afectado por la crisis; y el impacto dejado en Japón fue limitado. Durante la crisis financiera asiática, las exportaciones chinas se hallaban a un nivel bajo, con cero crecimiento al final. Para evaluar las sacudidas dadas por el SARS a las exportaciones, no hay que limitarse a las cifras absolutas, puesto que el crecimiento de unos 10% para este año fue calculado sobre la base del alto ascenso de más del 30% registrado a principios de año, y ahora hay una enorme diferencia.
Otros expertos puntualizaron que la aplicación de la política fiscal activa y la expansión de la demanda interna impulsada por esta política contribuyeron notablemente a que la economía saliera intacta de la crisis financiera asiática. Esto quiere decir que la demanda interna sirve para subsanar la insuficiencia de la demanda externa. No obstante, el SARS ha deprimido gravemente la demanda interna. Ahora, por una parte es necesario hacer frente al problema de la débil demanda externa y, por la otra, arreglárselas para la expansión de la demanda interna, que es bastante incierta.
Long Guoqiang recalcó que el incidente del "11-S " fue fundamentalmente una cuestión de seguridad interna de EE.UU., que produjo una reducida influencia sobre los resultados de las exportaciones chinas de entonces. Por el contrario y lo que es más importante, ese incidente destacó a China como un país de gran seguridad para las inversiones, de modo que el capital internacional afluyó aceleradamente a China, que llegó a ser, el mismo año del incidente, el primer país más importante en la atracción de inversiones extranjeras, lo cual, hasta cierto punto, promovió sus exportaciones. A diferencia del incidente del "11-S", el SARS ha causado en cierto grado malas consecuencias a China en la atracción de capital extranjero, sobre todo a Guangdong y Beijing, seriamente afectados por la epidemia, que son importantes proveedores de productos electrónicos y ópticos, automóviles y confecciones en el mundo. Esto, inevitablemente, dejará sentir su influencia sobre la confianza en China de las empresas e inversores foráneos. Según han informado medios extranjeros, algunas empresas europeas y americanas están pensando en dispersar las compras y encargar la producción en América Central y Sudamérica, a fin de disminuir su dependencia de la manufactura china.
03/06/2003
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