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Chávez considera prohibir marchas callejeras
Si los líderes opositores venezolanos no asumen un compromiso serio para ponerle un coto a la violencia, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, está considerando prohibir las marchas callejeras.
Desde la ciudad brasileña de Manaus, en la continuación de una visita de Estado, Chávez dijo que "ya hubo un muerto en Catia, y ahora 17 heridos en Petaré", refiriéndose a las recientes manifestaciones en zonas de Caracas consideradas partidarias del presidente.
En la más reciente de las protestas, ocurrida el día 13 en Petaré, un barrio pobre del este caraqueño terminó con al menos 17 heridos y algunos de ellos de bala.
Chávez también advirtió a sus opositores que él y su gobierno tienen "como Estado, el monopolio del empleo de la fuerza".
El mandatario dijo que sus opositores intentan sembrar el caos en el país, a fin de intentar otro golpe de Estado, similar al que se llevó a cabo en abril del año pasado, cuando fue separado del poder durante dos días.
Señaló que el gobernador del Estado de Miranda, Enrique Mendoza, y el alcalde mayor de Caracas, Alfredo Peña, "deberían estar presos", y los acusó de ser los promotores de la violencia en las marchas opositoras.
En el caso de Petaré, dijo que la Policía Metropolitana, a cargo de Peña, reprimió a simpatizantes del gobierno que se concentraban cerca de la manifestación opositora "con órdenes de disparar balas de verdad, lo que está expresamente prohibido".
Agregó que está dispuesto a intervenir nuevamente ese cuerpo policial como ya lo hizo entre octubre y febrero pasados.
Dijo que "si hay que intervenir otra vez, la Policía metropolitana interviene", pero no se puede permitir que sigan disparando contra la población y actuando como cuerpos paramilitares, porque tienen armas de guerra. (CRI)
17/06/2003
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