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Mandatario boliviano logra respaldo político de NFR
El ingreso de la Nueva Fuerza Republicana (NFR) en la coalición gobernante en Bolivia abre un nuevo espacio político al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
El mandatario iniciará el 6 de agosto su segundo año de gobierno constitucional (2002-2006), en el marco del 178 aniversario de la independencia del país, en momentos en que la aceptación de la ciudadanía es muy baja.
La NFR, el tercer partido con mayor capacidad de convocatoria en el país altiplánico, después del gobernante Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y del Movimiento al Socialismo (MáS), se convierte de opositor a cogobernante junto con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y la Unión Cívica Solidaridad (UCS), sumando en conjunto una mayoría absoluta de 115 escaños en el parlamento.
El líder del NFR, el ex capitán del Ejército y empresario Manfred Reyes, en los últimos 12 meses pidió en varias oportunidades la renuncia de Sánchez, por incapacidad de gobernar y de no contar con un programa capaz de reactivar la economía boliviana, una de las más empobrecidas en América Latina.
La alianza MNR-NFR, con el beneplácito del MIR y de la UCS, se tejió en las cuatro últimas semanas y quedó sellada el 5 de agosto con la suscripción de una alianza en la sede del Palacio de Gobierno en La Paz.
La NFR asumirá tres ministerios y nueve viceministerios en la recomposición del gabinete anunciado el día 5.
Sánchez refirió que aprecia el apoyo del NFR en horas difíciles para Bolivia y que mira con optimismo el futuro del país altiplánico para llevar adelante los cambios estructurales indispensables y mejorar las condiciones económicas y sociales tras un año de graves tensiones y de extrema oposición tanto política como sindical.
Reyes, por su parte, puntualizó que la alianza conduce a la unidad de los bolivianos y la firme intención de solucionar antiguas demandas de la población, a fin de dejar de lado las frustraciones y avanzar hacia el progreso y el bienestar común.
Por su parte, el ex presidente y líder del MIR, Jaime Paz, saludó el acuerdo y aseveró que era un fiel reflejo de la ampliación del campo de la democracia responsable.
La alianza MNR-MIR-NFR-UCS se dispone a poner en marcha 11 puntos consensuales, destinados esencialmente a impulsar la producción, captar inversión extranjera, invertir en obras públicas, estimular una política fiscal y monetaria, establecer un banco de fomento de desarrollo agropecuario e industrial y reforma del Estado a través de la descentralización.
Asimismo, prevé consolidar la participación de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en los contratos de producción y de exportación de hidrocarburos, y promover la presencia del Estado en las empresas privatizadas parcialmente.
La alianza facilitará la toma de la decisión para la explotación de los yacimientos gasíferos de Tarija (más de 54 millones de pies cúbicos), en el extremo sur del país altiplánico, y el acuerdo consensual de exportarlo a mercados de México y California (EEUU), sea a través de un puerto peruano o chileno.
La construcción de un gasoducto hasta el mar Pacífico y el levantamiento de una planta de licuefacción demandan una inversión entre 5.000 y 7.000 millones de dólares, que está a cargo del consorcio internacional LNG Pacífic, y que podría significar un ingreso anual de divisas por 400 millones de dólares durante 20 años.
07/08/2003
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