 |
Víctimas chinas de armas químicas demandan a gobierno japonés
Las víctimas de accidentes con armas químicas abandonadas por las tropas japonesas durante la Segunda Guerra Mundial han exigido al gobierno japonés que retire esas basuras tóxicas y garantice la seguridad del medio ambiente.
"Exigimos que el gobierno japonés retire todas las armas químicas abandonadas durante la Segunda Guerra Mundial, porque aspiramos a vivir en seguridad", destacó la doctora Wang Jianli de la ciudad de Qiqihar, en la provincia nororiental de Heilongjiang, donde la semana pasada ocurrió una fuga de gas mostaza japonés que ha causado la intoxicación de 37 personas.
La intoxicación provino de la sustancia contenida en cinco barriles metálicos hallados el 4 de agosto por varios obreros en una zona de construcción de Qiqihar.
Al parecer, dos de los barriles se abrieron accidentalmente, causando la inmediata intoxicación de una veintena de operarios, y la situación empeoró cuando una sustancia similar al petróleo se extendió por el suelo y bajo éste.
Los especialistas identificaron más tarde ese material como gas mostaza, y confirmaron que los barriles eran armas químicas abandonadas por las tropas niponas.
Wang Jianli también es víctima de armas químicas dejadas por los japoneses durante su invasión al país. El 17 de octubre de 1987, él y otros siete colegas fueron enviados a la Planta de Maquinaria Pesada de Qiqihar para examinar un barril metálico. De él salió gas mostaza que produjo lesiones a los ocho trabajadores.
Tres de ellos murieron tras sufrir durante años enfermedades derivadas de la exposición al gas mostaza. "Me da tristeza que todavía haya personas dañadas por esas armas", manifiesta Wang.
"El gobierno japonés tiene que cumplir sus responsabilidades históricas y solucionar el problema de las armas químicas con una actitud sincera", destacó.
Li Qiang, de 55 años y nativo de Qiqihar, es otra víctima de las armas químicas japonesas. "Destruyeron toda mi vida", se queja. Li ha sufrido graves enfermedades en los últimos 16 años y nunca ha recibido compensaciones por parte del gobierno japonés.
Cao Zhibo, un experto en armas químicas abandonadas por las tropas japonesas en China, afirma que hay al menos dos millones de bombas de gas tóxico abandonadas por el ejército nipón cuando éste ocupó el noreste del país, entre 1931 y 1945.
El viceministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, convocó el 12, martes, una reunión con Fumiyo Anamia, embajador japonés en China, ante quien presentó una protesta oficial por la cuestión. (Xinhua)
14/08/2003
 |

En esta sección
|