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Comentario: Primer paso para resolver pacíficamente crisis nuclear de Península Coreana
Las próximas conversaciones de seis países sobre la crisis nuclear de la Península Coreana crearán condiciones favorables para una solución pacífica a la crisis y para una Península Coreana libre de armas nucleares.
Se tiene previsto que las conversaciones entre la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Estados Unidos, Corea del Sur, Japón, Rusia y China empiecen el miércoles en Beijing.
Desde que estalló la crisis nuclear en octubre pasado, las partes involucradas han tenido diferencias en cómo abordar la cuestión, que amenaza a la paz y estabilidad de la Península Coreana.
Por otra parte, la comunidad internacional ha realizado esfuerzos incansables para resolver la crisis. Las conversaciones tripartitas de abril en Beijing entre la RPDC, Estados Unidos y China fue un buen intento.
Las próximas conversaciones de seis países serán los esfuerzos más recientes de las partes para resolver la crisis nuclear.
La crisis nuclear de la Península Coreana, que surgió teniendo como fondo un mundo volátil, refleja el choque de intereses estratégicos entre las partes involucradas.
En época de paz y desarrollo, la existencia misma de la crisis nuclear y los posibles conflictos que podría provocar no son benéficos para los intereses fundamentales de las partes involucradas ni benéficas para la paz, estabilidad y cooperación regionales.
Disminuir la confrontación causada por la cuestión nuclear es el llamado de la paz regional y eso beneficiará a todas las partes involucradas. Resolver la crisis ayudará a eliminar las contradicciones en la seguridad regional y salvaguardará la paz y estabilidad de largo plazo en la Península Coreana.
La crisis nuclear seguramente encabezará la agenda de las conversaciones de seis países, pero para deshacer los nudos de la crisis nuclear se requieren métodos adecuados.
La Península Coreana debe estar libre de armas nucleares, pero también se debe otorgar importancia suficiente a las preocupaciones de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) sobre su propia seguridad. Vincular la paz y estabilidad en la Península Coreana a las preocupaciones de seguridad de Pyongyang y encontrar una forma amplia de solucionar esas preocupaciones y de lograr una Península Coreana libre de armas nucleares al mismo tiempo deben ser las ideas básicas que guíen a las seis partes en las conversaciones al abordar la crisis.
Por otra parte, el enfocarse en la desnuclearización de la Península Coreana y abstenerse de plantear cuestiones no relacionadas garantizará que las conversaciones de seis países se desarrollen en la vía correcta.
El punto de partida de las conversaciones de los seis países es buscar una solución pacífica a la crisis nuclear en la Península Coreana y cualquier otra solución internacional debe ser descartada.
La inclinación a ejercer presión y a restablecer las posturas de línea dura surgió en la esfera internacional desde que estalló la crisis, pero la búsqueda de una solución pacífica a través de medios diplomáticos sigue siendo en general la opinión principal.
Ejercer presión unilateralmente o tomar medidas de línea dura no ayudará a resolver la cuestión nuclear. Por el contrario, profundizará las contradicciones y amenazará a la paz y seguridad regionales.
Sólo las medidas pacíficas pueden generar esperanzas de resolver la crisis nuclear en la Península Coreana. La cuestión debe ser resuelta pacíficamente y la comunidad internacional también espera con ansia una solución pacífica.
El camino que se presenta ante las conversaciones de seis países de ninguna manera será fácil, pero mientras las partes involucradas trabajen juntas sinceramente y se apeguen a las negociaciones pacíficas, ellas podrán registrar el primer paso hacia una solución pacífica a la crisis nuclear. (Xinhua)
27/08/2003
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