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Presidente Uribe abre posibilidad de diálogo con FARC
El presidente colombiano, Alvaro Uribe, dio a conocer un mensaje enviado a las FARC, por medio de su homólogo venezolano Hugo Chávez, en donde asegura que si dialogan, el proceso de paz no será demasiado largo.
Uribe añadió en su mensaje una promesa de supervivencia para los guerrilleros y reafirmó que en su gobierno no se repetirá lo ocurrido con la Unión Patriótica en los años 80, que luego de firmar un acuerdo de paz, y estando en ejercicio de cargos políticos, fueron asesinados unos tres mil miembros de esa agrupación política.
Esta nueva invitación del Ejecutivo, es un cambio de tono de sus expresiones hacia las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), primera guerrilla del país que tiene unos 17 mil combatientes, luego de un año de "éxitos" que no han sido contundentes para la guerra que se libra, al parecer con más fuerza, desde la toma de posesión de Uribe en agosto de 2002.
Aunque en este período la implantación de las políticas de Seguridad Democrática ha obtenido resultados significativos en las diversas áreas, como lo es una disminución en el secuestro que pasó de mil 544 casos en el primer semestre de 2002, a mil 016 entre enero y junio del presente año, y un descenso en el número de ataques contra poblaciones que disminuyeron de 21 a cuatro en el mismo período, no ha sido contundente en otros aspectos.
Hasta el momento no se ha logrado la rendición de los integrantes de las FARC o al menos una muestra de intención de negociación.
Las Fuerzas Militares colombianas no han logrado detener, capturar o abatir a ninguno de los principales líderes guerrilleros de las FARC, como Manuel Marulanda Vélez (alias "Tirofijo", principal líder de la agrupación), o el mismo Jorge Briceño Suárez, (alias "Mono Jojoy", líder militar del grupo subversivo) y Raúl Reyes, segundo en mando de las FARC, un hecho que resalta y aviva las voces de la propuesta insurgente en el conflicto colombiano.
Las FARC, por su parte, cada vez están más reacias a una negociación de paz con el gobierno colombiano, pues lo consideran un presidente "enemigo de la paz, guerrerista y fascista", no obstante, en su último comunicado en Internet, mantienen abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo humanitario que permita la liberación de los rehenes políticos y militares que tiene la guerrilla en su poder desde hace varios años, en algunos casos.
Para alcanzar este acuerdo humanitario, las FARC exigen la liberación de los cientos de guerrilleros que están presos en las cárceles del país, además de la desmilitarización de unos mil 100 kilómetros cuadrados en la región sur del país sudamericano.
No obstante, el gobierno colombiano rechaza categóricamente la desmilitarización de esta región del país, e impone sus condiciones para lograr el intercambio.
Las condiciones generales del Estado son: la exigencia a las FARC de liberar a todos los secuestrados, incluyendo los que están por motivos económicos, además pide a los insurgentes que se comprometan a no cometer más secuestros. El gobierno por su parte aceptaría la liberación de los subversivos, con la condición de que salieran a un tercer país, y para esto Uribe ha pedido la ayuda de varias naciones, entre ellas, Francia.
En el marco de estas condiciones, de las dos partes, aún no se ven claras las posibilidades reales y decisivas para alcanzar el intercambio humanitario, que permitiría la libertad de uniformados, extranjeros, la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, entre otros funcionarios y políticos.
A pesar de las enormes diferencias entre el actual Estado colombiano, y la guerrilla de las FARC, que mantiene una lucha subversiva desde hace cuatro décadas, el presidente Uribe ha enviado este mensaje de pronta negociación y garantía, como un método alternativo al fortalecimiento de la fuerza pública, que aunque ha disminuido considerablemente las acciones violentas de las guerrillas, no ha alcanzado su objetivo definitivo que es hacer rendir a los rebeldes colombianos que suman en total unos 40 mil militantes entre guerrilleros y paramilitares.
Tanto las FARC como el ELN ratificaron en julio pasado, el "no" a las negociaciones para alcanzar un proceso definitivo que termine el conflicto colombiano que deja más de tres mil muertos al año.
Por último, según expertos, esta nueva estrategia de Uribe, en el envío del mensaje de negociación a través del presidente Chávez, favorece la imagen del mandatario al mostrar una voluntad política con la guerrilla, en condiciones seguras y en equidad a como se han iniciado las negociaciones con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que en los próximos días empezarán a concentrarse en zonas, bajo la seguridad de las Fuerzas Militares.
Asimismo, aunque las FARC no se han pronunciado por el mensaje enviado con Chávez, la idea de no mantener abiertas las posibilidades políticas para la salida negociada al conflicto colombiano, para los expertos, oscurece más la imagen de ese grupo subversivo, que ha enfrentado una baja en su popularidad, tanto en la comunidad internacional, como en el mismo país sudamericano.
27/08/2003
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