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El programa chino para reducir los casos de defectos congénitos
La campesina Gao Wenlan de la provincia de Shanxi, a quien se había aplicado la inducción de parto en dos ocasiones por deformaciones fetales, terminó por tener un bebé sano a la edad de 36 años. China está ejecutando un programa de intervención en el nacimiento, en procura de rebajar el porcentaje de casos de defectos congénitos, que es superior al nivel normal mundial. Gao Wenlan es una de las beneficiarias del programa.
En China la tasa de recién nacidos con defectos innatos es la más alta en el mundo, y Shanxi se encuentra a la cabeza de China. An Huanxiao, directorde la Comisión de Población y Planificación Familiar de la provincia, informó de que en 1996 la tasa fue de 99,62 por diez mil niños en el país, y la tasa en Shanxi, de 189,86. En 39 distritos de esta provincia la tasa llegó a 200-400 por diez mil bebés, y en 13 distritos la cifra sobrepasó 400. El distrito de Heshun, donde vive Gao Wenlan, es una de las zonas de mayor porcentaje de casos de defectos congénitos en la provincia de Shanxi. En 1998-2001, 300-900 de cada diez mil niños del distrito de Heshun tenían tales defectos, que sumaban más de 30, la casi totalidad de las deficiencias congénitas denominadas por la Organización Mundial de la Salud. Una encuesta del distrito muestra que los factores ambientales y los vicios en la alimentación son las causas principales del elevado porcentaje, y otra causa es el matrimonio entre parientes cercanos.
Además de ocasionar la muerte, los defectos congénitos acarrean pesadas cargas económicas para las familias y la sociedad. En China la muerte por deformación del tubo neural origina gastos de 200 millones de yuanes anuales, el tratamiento y convalecencia de la idiocia mongólica cuestan cerca de 2.000 millones de yuanes. Para el tratamiento de todos los niños pacientes de cardiopatías congénitas se necesitan 12.000 millones de yuanes cada año.
La Comisión Estatal de Población y Planificación Familiar inició en 2001 el programa de intervención en el nacimiento para evitar casos de defectos innatos. Como uno de los cuatro distritos de la provincia de Shanxi señalados para el ensayo de la ejecución del programa, Heshun ha asignado, desde ese mismo año, más de 200.000 yuanes anuales para la intervención por tres etapas en lo principal: capacitación en conocimientos eugenésicos antes de la preñez y en la complementación con más micronutrientes; vigilancia eugenésica durante el embarazo y salud con micronutrientes; y tratamiento de los recién nacidos con deficiencias congénitas.
El parto provocado de Gao Wenlan en dos ocasiones se debió a que se detectaron deformaciones del tubo neural en el feto. Luego, guiada por el centro distrital de planificación familiar y sanidad materno-infantil, Gao Wenlan tomó medicamentos para ingerir más ácido fólico y, durante los primeros seis meses en estado de gestación, fue sometida a detección periódica a ultrasonidos tipo B, además de continuar tomando micronutrientes adicionales. Finalmente, en marzo pasado, nació un bebé sano.
La ejecución del programa de intervención durante los dos últimos años en Shanxi ha obtenido éxitos iniciales. Los casos de defectos congénitos han disminuido de 300-900 a 297 por diez mil niños. An Huanxiao expresó que la Comisión de Población y Planificación Familiar de Shanxi planea reducir dichos casos a unos 151 en toda la provincia hacia el año 2005. El Ministerio de Salud Pública y la Federación de Minusválidos de China han iniciado en 2002 actividades conjuntas para rebajar hacia el año 2010 la alta tasa de casos de deficiencias innatas en China hasta el nivel de los países desarrollados.
02/09/2003
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