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Presidente de AGNU enfatiza urgencia de reformar organismo mundial
El presidente de la LVIII sesión de la Asamblea General de la ONU, Julian R. Hunte, enfatizó el 16 de septiembre la urgencia de reformas a las Naciones Unidas para cumplir con las legítimas expectativas de los habitantes del mundo.
Hunte, ministro de Relaciones Exteriores de Santa Lucía, quien inauguró el día 16 por la tarde la LVIII sesión de la Asamblea General de la ONU, dijo que en este momento, la ONU "se encuentra en una coyuntura crítica y enfrenta una extraordinaria serie de circunstancias de una nueva magnitud y problemas ya existentes".
"Tenemos que buscar de manera activa los beneficios del multilateralismo. Debemos reafirmar el papel central de la ONU, la organización multilateral más importante jamás establecida, que ha tolerado la prueba del tiempo. Tenemos que defender los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional. Debemos reiterar la autoridad de la Asamblea General como el único órgano universal al que la Carta otorgó responsabilidades importantes de supervisión y de elaboración de políticas", dijo Hunte en su discurso inaugural.
Hunte señaló que la reforma de la ONU adquiere una mayor urgencia en el actual ambiente internacional. "Existe la opinión de que nuestra organización de 58 años requiere no sólo una reforma, sino una transformación radical".
Hunte exhortó a los Estados miembros a demostrar el poder del multilateralismo y el valor de la Asamblea General, asegurándose de que el debate vaya de la mano de la acción, de que las soluciones se ajusten a los problemas y de que la Asamblea General tenga un papel prominente en las iniciativas globales para un mundo mejor.
La Asamblea General, dijo, tiene un importante papel que desempeñar en lo que respecta a garantizar que la globalización y la liberalización comercial sean compatibles con el logro de la equidad en la economía global y a que las aspiraciones de todos los países en cuanto a desarrollo sostenible, prosperidad y paz sean convertidas en realidad. El doble proceso de la globalización y la liberalización comercial "habrá fracasado si tienen como resultado la inequidad y la injusticia en la economía global", dijo.
Tras poner en duda el punto de vista de que el liderazgo en cuestiones de desarrollo global descansa en las agencias para el desarrollo y las instituciones financieras internacionales y no en la ONU, Hunte argumentó que la Asamblea General de la ONU tiene el mandato otorgado por la Carta de la ONU de proporcionar una orientación de política en cuestiones de desarrollo. "Es el único foro universal en el que todos los estados miembros pueden participar de forma igualitaria en el proceso".
Hunte también dijo que desea que la actual sesión de la asamblea esté orientada hacia la acción, que sea una sesión en la que las decisiones sean llevadas a la práctica. "El mundo no puede darse el lujo de conversaciones que se derrumban en el estancamiento", dijo.
Hunte fue elegido presidente de la LVIII sesión de la AGNU el 6 de junio. Hunte fue representante permanente de Santa Lucía ante la ONU de 1998 a 2001. (Xinhua)
17/09/2003
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