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Actualizado a las 15:22(GMT+8), 20/10/2003
Negocios  

Comentario sobre la situación económica de China en los primeros tres trimestres de 2003

Nada más terminar la lucha contra el SARS y a poco de llegar al 8,2% el crecimiento económico de China en la primera mitad del año, había economistas extranjeros que exclamaron manifestando que "es pasmosa la capacidad de la economía china para resistir los riesgos." Después de un trimestre más, los hechos se han encargado de demostrar una vez más la validez de esta afirmación con la tasa de crecimiento del PIB de China en los primeros tres trimestres alcanzando al 8,5%, lo que significa 0,6 puntos porcentuales más altos que el mismo período del año anterior. El crecimiento en el tercer trimestre fue de 9,1%, lo que significa un ritmo de 2,4 puntos porcentuales más acelerado que en el segundo trimestre.

El impacto del SARS en la primavera en la economía china era enorme, bajando la tasa de crecimiento de 9,9% en el primer trimestre al 6,7% en el segundo. Gracias a las medidas enérgicas adoptadas por el Comité Central del Partido Comunista de China y del Consejo de Estado, así como a los esfuerzos conjuntos de todo el pueblo chino, se logró controlar la propagación de la epidemia y reducir con éxito las pérdidas económicas. Al entrar en el tercer trimestre, las empresas empezaron a recuperar su crecimiento a ritmo relativamente rápido. Se observó un boom general entre las empresas de distintas clases y magnitud de diversas regiones, y los empresarios y consumidores volvieron a afianzar su confianza. En la actualidad las ramas afectadas seriamente por el SARS se han recuperado notablemente. Por ejemplo, en el segundo trimestre, el sector terciario sólo creció 0,8%, pero en el tercero su crecimiento llegó al 7,6%, igualando en lo fundamental con lo registrado en el primer trimestre. La venta en el mercado volvió al nivel anterior del brote de SARS, y el volumen del comercio al por menor en la sociedad aumentó en un 9,7% en el tercer trimestre, lo que supone no sólo un aumento de la tasa de crecimiento en 3 puntos porcentuales en comparación con el segundo trimestre, sino también un aumento más rápido que lo registrado en primer trimestre que fue de 9,2%. Las actividades del sector de restaunación descendieron en el segundo trimestre en un 3,5%, pero en el tercero, volvió a incrementarse en un 15%. Los ingresos del campesinado descendieron en un 3,3% en el segundo trimestre, pero gracias al aumento del número de campesinos que volvieron a trabajar en las ciudades, sus ingresos crecieron un 6,5% en el tercer trimestre. Todos estos datos demuestran plenamente que el SARS no ha afectado los aspectos básicos de la economía china, ni ha cambiado la tendencia de su rápido crecimiento.

En el tercer trimestre, la economía china mantuvo su tendencia positiva de desarrollo sano y rápido. La producción industrial, las inversiones en los activos fijos, el crecimiento rápido del comercio exterior, las previsiones de los inversores y consumidores son favorables. Se ha potenciado el ímpetu autónomo de crecimiento de las actividades microeconómicas. Muchos índices de crecimiento fueron más altos en comparación con el mismo período de los últimos años. La situación en su conjunto fue la mejor en los últimos años.

Pero en las actividades económicas se han observado un número de nuevos problemas que deben incitar nuestra gran preocupación. Aparte de los problemas de considerable magnitud como la dificultad de los campesinos para aumentar sus ingresos y la gran presión del empleo, se han notado con mayor nitidez otros fenómenos negativos como la aceleración excesiva de la magnitud de crecimiento de créditos, el aumento de las existencias de productos, el incremento de las cuentas por cobrar, y el desequilibrio de desarrollo entre la inversión y el consumo, entre las ciudades y el campo, y entre la producción industrial por una parte y el suministro de energía y el transporte por otra. Entre estos problemas lo que suscita más preocupación entre los diversos sectores es la velocidad excesiva de inversiones en algunas localidades, la ejecución de proyectos duplicados de bajo nivel, y en particular, el inicio de grandes proyectos de la producción tradicional que ha manifestado con claridad su capacidad excesiva.

Según las estadísticas de los departamentos pertinentes sobre los proyectos que requieren inversiones superiores a los 5 millones de yuanes en las ciudades y poblados, el número de proyectos de construcción en la industria siderúrgica aumentó en 70%, incrementando sus inversiones en 140%. El número de proyectos de construcción de fábricas de cemento en 46%, cumpliendo su inversión en 130%. El número de proyectos de construcción de las instalaciones para la extracción, beneficio y fundición de minerales de aluminio aumentó en 38%, cumpliendo sus inversiones en 150%. El número de los proyectos para la fabricación de automóviles aumentó en 75%, cumpliendo sus inversiones en 84%. El número de proyectos de construcción de fábricas textiles aumentó en 100%, cumpliendo su inversión en un 140%. Según el análisis hecho por la Administración Nacional de Estadísticas, la rápida expansión de inversiones en estas ramas, si bien conlleva un determinado carácter recuperativo, no está exenta de una ceguera en inversiones y de una intervención excesiva de algunos gobiernos locales, problemas que no admiten pasarse por alto. Si no se los trata adecuadamente, en el futuro se presentarán en estas ramas económicas contradicciones entre una oferta mayor y una demanda menor.

La economía china mantiene su tendencia positiva, se halla en la época de ascendencia, y aún cuenta con poderosos factores para su rápido crecimiento. Cabe preguntar si esta tendencia podrá perdurar. Qiu Xiaohua, subdirector de la Administración Nacional de Estadísticas, dio su respuesta: "Tenemos plena confianza al respecto". Por un lado, conforme a la profundización de la reforma, la dinámica del mercado demostrará aún más su empuje para la economía china. Por otro, se está mejorando aún más la base microeconómica para el crecimiento de la economía china. Los empresarios y consumidores fortalecerán su confianza en la economía nacional, y se está mejorando el ambiente para la inversión y el consumo. Aparte de todo ello, se está ampliando el nuevo espacio de crecimiento económico gracias al reajuste estructural. Está configurando una situación de crecimiento de múltiples polos, como el Delta del río Perlas, el Delta de río Yangtsé, la zona en torno al golfo Bohai, y la vieja base industrial del Nordeste. La industrialización agrícola, la aceleración de la transformación tecnológica de las industrias tradicionales, y el desarrollo de las industrias de nueva y alta tecnología inyectarán nueva vitalidad en la economía china. La aplicación de la estrategia de explotación en gran escala del Oeste del país está mejorando allí el entorno de desarrollo. La aplicación de la estrategia de desarrollo coordinado entre las ciudades y el campo activará aún más la economía rural en su conjunto. La ampliación de la apertura hacia el exterior también aportará nueva fuerza para impulsar el desarrollo de la economía china.

20/10/2003




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Nada más terminar la lucha contra el SARS y a poco de llegar al 8,2% el crecimiento económico de China en la primera mitad del año, había economistas extranjeros que exclamaron manifestando que "es pasmosa la capacidad de la economía china para resistir los riesgos." Después de un trimestre más, los hechos se han encargado de demostrar una vez más la validez de esta afirmación con la tasa de crecimiento del PIB de China en los primeros tres trimestres alcanzando al 8,5%, lo que significa 0,6 puntos porcentuales más altos que el mismo período del año anterior. El crecimiento en el tercer trimestre fue de 9,1%, lo que significa un ritmo de 2,4 puntos porcentuales más acelerado que en el segundo trimestre.



 


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