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Actualizado a las 13:29(GMT+8), 19/01/2004
Opinión  

Concesiones y persistencia de las discrepancias

El día 13 se clausuró en Monterrey, capital del Estado mexicano de Nuevo León, la Cumbre Extraordinaria de las Américas (CEA). En la Declaración de Nuevo León, fruto de esta cumbre de dos días, se aprecia que los países americanos han conciliado sus posturas ante las negociaciones sobre el área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), la lucha contra la corrupción y otras cuestiones.

Los temas centrales de esta conferencia han sido el desarrollo social, el crecimiento económico equitativo y el reforzamiento de la gobernabilidad democrática. En la "Declaración de Nuevo León" se resumen los acuerdos alcanzados sobre estos tres temas. En lo referente al desarrollo económico, la Declaración enfatiza la importancia de que los países firmantes adopten medidas macropolíticas apropiadas y sigan directrices financieras y monetarias prudentes. Uno de los aspectos más llamativos de la Declaración es su insistencia en que las negociaciones sobre el ALCA concluyan en la fecha fijada, a saber, antes de enero del 2005. En ello hay que ver una concesión por parte de Brasil, Argentina y Venezuela, países latinoamericanos que se oponían enérgicamente a la inclusión de este punto en la susodicha declaración. A pesar de esta concesión, el presidente venezolano Hugo Chávez no dejó de manifestar sus reservas al respecto.

Pasando al tema del desarrollo social, la Declaración exhorta a los países americanos a conceder importancia a ámbitos como la educación, la ciencia y la tecnología, el respeto a los derechos de los indígenas y el ofrecimiento de atención médica a todos los ciudadanos. Asimismo, manifiesta un particular interés por el SIDA, tema impulsado fuertemente por EE.UU. La cuestión a la que los países latinoamericanos han dedicado mayor atención es la del desarrollo social. En el transcurso de la cumbre, el presidente estadounidense George W. Bush se comprometió a ofrecer una ayuda de 15.000 millones de dólares a lo largo de los próximos cinco años. La promesa de Bush ha sido interpretada como una concesión de EE.UU. a los países latinoamericanos después de una disputa entre estas dos partes.

En cuanto a la gobernabilidad de las democracias americanas, la Declaración de Nuevo León reafirma el compromiso con la Carta Democrática Interamericana y enfatiza que los países del "Nuevo Continente" deben seguir instrumentando los mandatos pertinentes. Asimismo, recalca la necesidad de combatir la corrupción , al tiempo que anuncia la intensificación de los esfuerzos tendentes a fomentar la transparencia y a mejorar la gestión pública. Pero en la Declaración no figura ninguna propuesta sobre la posibilidad de excluir de la CEA a los gobiernos corruptos. En este punto EE.UU. y la mayoría de los países latinoamericanos han cedido, puesto que Brasil y Venezuela rechazaron enérgicamente incluir esta propuesta en la Declaración. El motivo, como indicó Venezuela, es que si se aceptara dicha propuesta, EE.UU. podría utilizarla para tomar represalias políticas. La Declaración subraya además la grave amenaza que el terrorismo y las armas de destrucción masiva representan para la seguridad mundial. Dado que la lucha contra el terrorismo constituye uno de los pilares de la política nacional e internacional de EE.UU., y teniendo en cuenta que otros países americanos también se han visto perjudicados en diversa medida por este fenómeno, en este punto la Declaración refleja una clara unanimidad.

En esta cumbre se han discutido numerosos temas y en varios de ellos se ha llegado a un acuerdo. No obstante, entre EE.UU. y los países latinoamericanos persisten ciertas discrepancias. Por lo tanto, aún es temprano para determinar los beneficios que esta cumbre reportará a los países y pueblos americanos. En vísperas de su celebración, Roger Noriega, secretario de Estado adjunto de EE.UU. y encargado de los asuntos del hemisferio occidental, dijo que su país haría todo lo posible por que la cumbre no fuese otro "derramamiento de lágrimas de cocodrilo"; es decir, por evitar que los mandatarios participantes contrajesen muchos compromisos que en la mayoría de los casos luego no cumplen. Ojalá que la Declaración de Nuevo León, a la que se ha llegado tras intensas negociaciones, no se convierta en papel mojado por "lágrimas del cocodrilo". (CRI)

19/01/2004






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El día 13 se clausuró en Monterrey, capital del Estado mexicano de Nuevo León, la Cumbre Extraordinaria de las Américas (CEA). En la Declaración de Nuevo León, fruto de esta cumbre de dos días, se aprecia que los países americanos han conciliado sus posturas ante las negociaciones sobre el área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), la lucha contra la corrupción y otras cuestiones.



 


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