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Derechos económicos, sociales y culturales de los ciudadanos
China da mucha importancia a la protección de los derechos de los ciudadanos al trabajo y a la seguridad social. Con el fin de proteger el derecho de los ciudadanos al empleo, el Estado da servicios en esta materia y orienta por diferentes medios a través del desarrollo de todo tipo de agencias de empleo, crea puestos de trabajo, desarrolla cursos de entrenamiento y adopta otras medidas para promover el empleo y el reempleo de los trabajadores. En las Ültimas dos dÚcadas, con el desarrollo económico, China ha creado puestos de trabajo no agrícolas para más de 250 millones de personas, y 130 millones de trabajadores fueron transferidos del sector agrícola a otros. Hasta fines de 1997, China había establecido más de 34.000 agencias de empleo. Con su ayuda, 8.737.000 personas encontraron empleo ese año. El desempleo registrado en las ciudades y poblados fue de 3,1 por ciento en 1998.

En 1994 China puso en marcha un programa de reempleo destinado a resolver los problemas de los desempleados y desplazados, y el mismo se ha desplegado en todo el país. Hasta fines de 1998, todas las empresas estatales que tenían trabajadores desplazados contaban con centros de reempleo propios, el 99 por ciento de los trabajadores desplazados estaban registrados en los mismos. El 93,2 por ciento de ellos recibía subsidios de desempleo. Con ayuda del programa de reempleo, 10.425.000 trabajadores desplazados por las empresas estatales obtuvieron nuevos puestos de trabajo en 1997 y 1998.

El estado promueve activamente el desarrollo de los sistemas de entrenamiento de los trabajadores y desarrolla sus capacidades, aumentando así sus posibilidades de empleo. Hasta fines de 1997 China tenía 4.395 escuelas tÚcnicas secundarias, con casi 1.932.000 estudiantes. Ese año se graduaron 699.000. Al mismo tiempo, 1.370.000 trabajadores de diversas categoría recibieron entrenamiento para el empleo, así como más de 20.000 entidades no oficiales de entrenamiento aprobados por los departamentos de trabajo, con una capacidad anual de entrenamiento para más de 5 millones de personas.

El Estado proteger el derecho de los trabajadores a la remuneración por el trabajadores a la remuneración por el trabajo, y sus ingresos han venido aumentando con el desarrollo económico. En 1997 el total de los ingresos salariales de los trabajadores del país fue de 940.530 millones de yuanes (113.320 millones de dólares), con un aumento de 3,6 por ciento sobre el año anterior. Los ingresos per cápita anuales de los trabajadores en 1997 fueron de 6.470 yuanes (780 dólares), con un aumento de 4,2 por ciento sobre el año anterior. Deducido el aumento de los precios, los ingresos en tÚrminos reales aumentaron en 1,1 por ciento. En la primera mitad de 1998, los trabajadores de todo el país obtuvieron un total de ingresos salariales en 446.690 millones de yuanes (53.820 millones de dólares), 18.700 millones de yuanes (2.250 millones de dólares) más que en el mismo período del 4,4 por ciento en tÚrminos reales. El salario per cápita mensual fue de 513 yuanes (61,8 dólares), con un aumento anual en tÚrminos reales de 6 por ciento. El Estado ha implementado un sistema de salario mínimo. Hasta la fecha, todas las provincias, regiones autónomas y municipios, excepto Tibet, han emitido y aplicado los estándares de salario mínimos en sus jurisdicciones, asegurando los niveles de salario mínimo para los trabajadores.

Para garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores, el Estado ha promulgado muchas leyes y reglamentos especiales, estableciendo y mejorando los sistemas de seguridad y de salud en el trabajo y fortaleciendo la supervisión y el examen de las condiciones de seguridad y salud respectivas. En los Ültimos años, las lesiones y muertes por accidentes y la incidencia de enfermedades de ocupacionales en las empresas han disminuido. Más y más empresas han aprobado la calificación de sus ambientes de trabajo en las inspecciones rutinarias. En 1997, la incidencia de accidentes fatales bajó en 12,5 por ciento del nÜmero de muertes en 9,8 por ciento. El nÜmero de accidentes graves decreció en 15,6 por ciento, y el nÜmero de muertes en estos accidentes declinó en 1,8 por ciento.

El trabajo de seguro social registró un rápido progreso. A fines de 1998, se había establecido en lo fundamental en el país un sistema unificado de pensiones básicas de vejez para los trabajadores de las empresas; la gran mayoría de las provincias, regiones autónomas y municipios había introducido la coordinación de las pensiones básicas de vejez a nivel provincial; y más de 84 millones de trabajadores habían participado en el sistema de pensiones básicas de vejez, de suerte que el 99 por ciento de los jubilados y retirados recibió sus pensiones completas en forma oportuna. Hasta fines de 1998, 79.320.000 trabajadores habían participado en el seguro de desempleo. A fines de 1997, 3.964.000 trabajadores en servicio y 11.150.000 jubilados y retirados venían participando en la reforma del sistema de seguro mÚdico. Alrededor de 11.553.000 trabajadores y 2.668.000 jubilados se habían integrado a los fondos sociales de cobertura de enfermedades graves. VeintisÚis provincias, regiones autónomas y municipios habían establecido fondos sociales para accidentes de trabajo y seguros de maternidad, con la participación de 35.078.000 y 24.859.000 trabajadores, respectivamente. El trabajo de asistencia social y bienestar social se desarrolló en forma estable. Hasta fines de 1998 se había establecido en 600 ciudades y 1.242 distritos un sistema para asegurar los costos mínimos de vida para más de 3.320.000 personas. Las instituciones de bienestar de todo el país tenían en total 1.060.000 de camas y se hacían cargo de 800.000 personas.

El derecho de los ciudadanos a recibir educación ha sido protegido en mayor medida. El Estado ha incrementado la inversión en la educación y ha creado vigorosamente condiciones para que los ciudadanos pueden recibir educación. En 1997, los egresos totales de China en la educación aumentaron en 11,91 por ciento en relación al anterior, y los egresos fiscales del Estado para la educación aumentaron en 11,42 por ciento. Los egresos fiscales del Estado para la educación representación 2,49 por ciento del producto interno bruto, más que el año anterior. Los fondos para la educación en los presupuestos del Gobierno Central y de los gobiernos locales aumentaron en 12,03 por ciento sobre el año anterior. En 1998, 360 distritos (ciudades y distritos urbanos) cumplieron las metas de generalizar en lo básico la educación obligatoria de nueve años y de eliminar en lo fundamental el analfabetismo entre los jóvenes y los adultos. Esto significó que el nÜmero total de distritos (ciudades y distritos urbanos) que realizaron estas metas fue de 2.242, lo que representa el 73 por ciento de la población total, en comparación con el 65 por ciento registrado en 1997. Durante el año, China eliminó el analfabetismo en 3.200.000 jóvenes y adultos, reduciendo la tasa de analfabetismo de los mismos a 5,5 por ciento. En 1997,China tenía 629.000 escuelas primarias y alcanzó en lo fundamental la meta de tener a todos los niños en la escuela primaria. El país tenía 66.000 escuelas de secundaria inferior y el 94 por ciento de los graduados de la primaria ingresó a las mismas. La mitad de los graduados de la secundaria inferior pasó a las 31.000 escuelas de la secundaria superior. El mismo año había más de 2.000 planteles de educación superior, con una capacidad anual de matrícula de más de dos millones de estudiantes. Alrededor del 45 por ciento de los graduados de la secundaria superior ingresó a dichos planteles. En 1997 había 6.080.000 estudiantes en los planteles de educación superior, incluyendo a 180.000 de posgrado, 2,2 veces y 9,6 veces las cifras del año 1979, respectivamente. La tasa bruta de matrícula de los planteles superiores se elevó en 9,07 por ciento, y es más alta que el nivel promedio de los países en desarrollo. SegÜn las estadísticas, el 42,5 por ciento de la población de China de 25 años o más, recibió educación secundaria, aproximándose al nivel de los países desarrollados, incluyendo a Estados Unidos.



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