Derechos e intereses legales de las mujeres y los niños
Las mujeres chinas participan cada vez más en la administración del Estado y de los asuntos sociales. Había 650 diputadas en la IX Asamblea Popular Nacional, que representaban el 21,82 por ciento del total de sus miembros, con un aumento de 0,82 por ciento sobre la VIII APN. Había 341 integrantes de sexo femenino en el IX Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, lo que representaba el 15,5 por ciento del total, con un aumento de 1,54 por ciento sobre las cifras del VIII Comité nacional. Actualmente hay 4 dirigentes del sexo femenino, 18 ministras y Viceministras. Hay 43 mujeres entre los dirigentes de los comités provinciales del PCCh y de los gobiernos de nivel provincial en las 31 provincias, regiones autónomas y municipios, con un aumento de 46,47 por ciento en relación a cinco años atrás. Hasta fines de 1997,el número de cuadros de sexo femenino en los departamentos gubernamentales, las empresas y las instituciones aumentó a 13.838.000, ocupando el 34,4 por ciento del número total de cuadros en China. Este número es 8 por ciento más elevado que la cifra de 1995.
El número de empleados de sexo femenino ha aumentado y su proporción es mayor que en el pasado. Según un estudio sobre el empleo realizado en 1998 por la Organización Mundial del Trabajo en 26 países, incluyendo a Estados Unidos, Rusia e India, la tasa de empleo de las mujeres chinas llegó a 56 por ciento, poniéndose en primer lugar en la lista. En 1997, las trabajadoras representaron 46,5 por ciento del número total de personas empleadas, con un aumento de 1,5 por ciento en relación a 1990. Y el total de empleados de sexo femenino aumentó en más de 36 millones en comparación con la cifra de 1990. Había 5.130.000 mujeres empleadas en las empresas no públicas en 1997, más de seis veces la cifra de 1990, y las trabajadoras de estas empresas representaron el 47 por ciento del número total, en comparación con un 36 por ciento en 1990. La tasa global de empleo de mujeres está aumentando a pesar del crecimiento del número de mujeres desplazadas del trabajo, como resultado del reajuste estructural de las industrias y del cambio en los mecanismos operativos de las empresas.
El nivel educacional de las mujeres ha mejorado mucho. Se estima que en 1997, la educación promedio recibida por la población femenina de más de 15 años fue de 6,41 años, con un aumento de casi un año en relación a 1990. Y el incremento en su educación tiene una tasa de aumento superior a la que se registra entre los varones. La tasa de analfabetismo entre las mujeres bajó de 31,93 por ciento en 1990 a 23,2 por ciento en 1997. La brecha entre la tasa de matrícula de los niños y las niñas bajó de 2,91 puntos porcentuales en 1990 a 0,21 en 1997. A fines de 1997 había más de 1.180.000 estudiantes universitarios y más de 50.000 de posgrado de sexo femenino, lo que representó un 36 por ciento y un 30 por ciento del total, respectivamente. La proporción de estudiantes de sexo femenino en las escuelas secundarias y primarias aumentó de 41,5 por ciento y 44,9 por ciento en 1978 a 45,5 por ciento y 47,6 por ciento en 1997, respectivamente. Hasta fines de 1998, sobre un total de más de 1.000 miembros de la Academia de Ciencias de China y la Academia de Ingeniería de China, había 62 mujeres ó 6 por ciento del número total, porcentaje superior al de cualquier otro país.
La salud de las mujeres chinas ha mejorado continuamente. En 1998 había 3.207 hospitales para mujeres y niños, con 42.002 camas. Las instituciones de salud de todos los niveles han construido gradualmente una red perfecta de cuidado de la salud para mujeres y niños, y existe una serie completa de servicios mÚdicos para mujeres embarazadas que incluyen el control del estado de salud durante las fases iniciales del embarazo, antes del parto, en los casos críticos de embarazo, los partos en hospitales y las visitas después de los mismos, garantizando así partos seguros. En 1997, el 63,5 por ciento de las mujeres embarazadas a luz en hospitales, y la tasa de mortalidad de las embarazadas y parturientas fue de 63,6 por 100.000 con una reducción de un tercio en relación a la proporción de 1990. La esperanza de vida de las mujeres ha aumentado de 36,7 años antes de la fundación de la República Popular China en 1949 a 73,2 años en 1997, con 4,5 años más que la esperanza de vida de los varones chinos y 8 años máss que la esperanza de vida promedio de la población femenina en el mundo prevista por las Naciones Unidas para el año 2000.
Los derechos de los niños están protegidos de acuerdo con la ley. En 1997 había 183.000 jardines infantiles en China, con 25.190.000 de niños. La matrícula bruta de los jardines es superior al 40 por ciento, y la tasa de matrícula de primaria de los niños en edad escolar fue de 98,9 por ciento, con un aumento de 1,1 puntos porcentuales en relación al año 1990. En 1998, el Proyecto Esperanza reintegró a la escuela a 251.800 niños que perdieron sus estudios, hizo construir 1.855 escuelas primarias y ayudó a 53.907 niños de familias pobres en las zonas afectadas por las calamidades naturales. Durante los 9 años desde el inicio del Proyecto Esperanza, el mismo ha recibido donaciones del país y del exterior por un total de 1.611 millones de yuanes(194 millones de dólares), con los que ha ayudado a más de 2.098.800 niños que perdieron la escuela y ha costeado la construcción de 7.111 escuelas primarias. Para resolver el problema de la asistencia a la escuela de los niños de la población flotante, la Comisión Estatal de Educación y el Ministerio de Seguridad Pública emitieron en 1998 el Método Provisional para la Educación Escolar de los Niños de la Población Flotante, pidiendo que los departamentos gubernamentales responsables de la administración de dicha población dieran más oportunidades de educación a estos niños, y que les garantizaran un cierto período de educación obligatoria. En 1997 China tenía 1.440 escuelas de educación especial para los niños minusválidos, duplicando la cifra de 1990, y la tasa de asistencia escolar de los niños ciegos, sordos y retardados mentales aumentó de 6 por ciento a 64,3 por ciento. El número de niños en las escuelas de educación especial aumentó de 31.000 en 1978 a 341.000 en 1997. El número de niños con minusvalías que estudian en las escuelas ordinarias llegó a 340.600, casi 5 veces la cifra de 1990.
El nivel de salud de los niños ha mejorado notablemente. En la actualidad, China tiene 4.730 hospitales especiales para niños. Las estadísticas indican que hasta fines de 1997, China había alcanzando o estaba a punto de alcanzar 14 de las 24 metas para el desarrollo de los niños en el mundo previstas para el año 2000. La tasa de mortalidad de bebés y la tasa de mortalidad de los niños menores de cinco años menores de cinco años fueron de 33,1 y 42,3 por mil, respectivamente. La tasa de mortalidad de bebés disminuyó en 40,9 por mil desde 74 por mil de hace 20 años, y la tasa de mortalidad de los niños menores de cinco años ha bajado en un tercio. En 1997, la tasa de mortalidad de los niños que sufren de diarrea fue de 141,7 por 100.000, con una reducción de 67,8 por ciento en relación a 1991. En todo el país existen 3.371 centros de rehabilitación, que ayudaron a recuperarse en distinto grado a 4.160.000 personas minusválidas en un lapso de 10 años. De ese total, 90.000 niños sordos recuperaron el habla, 600.000 niños con poliomielitis recuperaron ciertas funciones corporales con auxilios ortopÚdicos, y unos 140.000 niños con retardo mental mejoraron su capacidad de aprendizaje y su habilidad para cuidarse a sí mismos por medio de la rehabilitación. El Estado ha financiado la construcción de 91 casas de bienestar infantil en las zonas urbanas, las que han recibido a más de 20.000 huérfanos. China ha eliminado la incidencia de la polio por medio de un programa de inmunización planificada. El programa de distribución de sal con yodo para todo el pueblo y el programa de píldoras de este elemento entre más de 90 millones de mujeres embarazadas y niños de menos de años han reducido muy notablemente la incidencia del bocio.
|
| |