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Salud pública
En la primera mitad del siglo XX, sólo pocas ciudades y poblados del Tíbet tenían clínicas de medicina occidental abiertas por extranjeros u oficinas del gobierno kuomintanista del Tíbet, mientras que las amplias áreas agrícolas y pastorales se mantenían abandonadas. Había sólo tres instituciones de medicina tibetana de administración gubernamental -- El Instituto de la Medicina Tibetana Lizhong y Moinzekang en la montaña Yaowangshan en Lhasa y Gegenaga en el Monasterio Tashihungpo en Xigaze-- las que estaban pobremente equipadas, y un pequeño número de clínicas privadas, con cerca de 100 médicos. Sumados los médicos y doctores folklóricos tibetanos esparcidos en las áreas pastorales, había un total de alrededor de 400 trabajadores médicos en toda la región, o sea, menos de cuatro por cada 10.000 habitantes. Además, ellos servían sólo a la clase gobernante, y la mayoría de los siervos y esclavos carecían de servicios médicos y medicamentos básicos. Las enfermedades contagiosas agudas, tales como las viruelas y la peste, ocurrían con frecuencia. Durante los 150 años antes de 1951, el Tíbet fue atacado por la epidemia de viruelas en cuatro ocasiones, y la ocurrida en 1925 dejó solamente en Lhasa, a 7.000 muertos. Durante las dos ocurrencias de fiebre tifoideo en 1934 y 1937, más de 5.000 residentes de Lhasa murieron. En algunos años, la tasa de mortalidad era superior a la de natalidad, lo que provocó el crecimiento demográfico lento. Antes de 1951, la expectativa de la vida media era de sólo 35,5 años.
Después de la liberación pacífica en 1951, la causa de salud pública del Tíbet ha registrado notables progresos.
El 8 de septiembre de 1952
El Hospital Popular de Lhasa se inauguró oficialmente. Hasta 1954, el Gobierno Central ha enviado a más de 300 trabajadores médicos de otras partes del país al Tíbet. Cada año, el Ministerio de Salud también asignó graduados de institutos médicos y transfirió personal médico en funciones a trabajar temporalmente en el Tíbet.
A inicios de 1959
El Tíbet estableció un total de 62 instituciones médicas, con 480 camas clínicas y 791 trabajadores médicos y técnicos.
A fines de 1996
El número de instituciones médicas de la región se incrementó a 1.300, con 6.136 camas de hospital. Los trabajadores profesionales totalizaron 10.935, de ellos, 8.682 eran médicos. Había también 4.402 médicos rurales fuera de la plantilla oficial del país.
En los últimos años, se ha expandido la Fábrica Farmacéutica del Tíbet, y se han establecido un hospital de enfermedades infecciosas de la región autónoma, un centro de natalidad del Tíbet y el departamento de internos del Hospital Popular de Lhasa. En la actualidad, los trabajadores médicos han conocido la patología, la fisiología y los síntomas clínicos de las enfermedades de altura, incluyendo edema pulmonar de altura, coma de altura, hipoglicemia de altura e hipertensión de altura, y sus medidas de emergencia han alcanzado al nivel avanzado internacional.
En 1993, el gobierno popular regional promulgó las Estipulaciones Provisionales para la Administración del Servicio Médico Gratuito, con el fin de mejorar y fortalecer el actual sistema de servicio médico público. El gobierno decidió asignar 10 millones de yuanes como fondos especiales de servicio médico gratuito en 1993 y 20 millones de yuanes por año a partir de 1994. Los fondos han contribuido en gran medida a la prevención y el tratamiento de enfermedades para los campesinos y pastores, y a la mejora de la situación de la carencia de servicios médicos y medicamentos esenciales.
El gobierno popular regional ha prestado mucha atención a la maternidad y el cuidado de la salud de los niños y a la construcción de las instituciones pertinentes. El Tíbet tiene ahora 34 instituciones maternas y pediátricas y ocho hospitales amigos de la madre y el niño. Con el fin de disminuir la tasa de mortalidad de las embarazadas y las parturientas y los bebés, las instituciones maternales y pediátricas de distintos niveles han realizado exámenes y tratamientos generales de enfermedades a más de 17.000 mujeres, e introducido la vigilancia sistemática de las mujeres embarazadas vulnerables. También han analizado a más de 250.000 niños, en busca de enfermedades comunes. Se ha establecido un sistema moderno de parto y de cuidado prenatal y postnatal, con 91,75 por ciento de atención en las áreas urbanas, y 57,58 por ciento en las áreas rurales. Entre 1990-1995, el Tíbet cooperó con el Fondo Internacional de Emergencia para la Infancia de Naciones Unidas (UNICEF), con vistas a promover un proyecto materno-infantil en 16 distritos. La UNICEF proporcionó 880.000 dólares como fondos de asistencia, y el gobierno popular regional invirtió 11,87 millones de yuanes. El proyecto redujo las tasas de mortalidad entre embarazadas y parturientas y de bebés, de 710,8 por 100.000 y 91,8 por mil, respectivamente, en 1989, a 486,39 por 100.000 y 55,21 por mil, respectivamente, en 1996. Entre 1996-2000, el proyecto cooperativo abarcó otros 23 distritos, con 690.000 dólares de fondos de asistencia por parte de la UNICEF y 13,63 millones de yuanes por parte del gobierno regional. El proyecto ha promovido en gran medida el desarrollo de la causa de salud materno-infantil del Tíbet.
La inmunización de niños se empezó a aplicar en toda la región en 1986. Desde entonces, la tasa de ocurrencia de enfermedades como sarampión, tuberculosis, difteria y tos ferina, de las que se contagian fácilmente los niños, ha disminuido notablemente.
Según el objetivo general del departamento de salud del Tíbet para los años 1996-2000 y el 2010, la región establecerá un sistema de servicio médico público, que incluirá la prevención de enfermedades, el cuidado de salud y la supervisión higiénica. Dicho sistema se adaptará al desarrollo socioeconómico de la región y corresponde a las necesidades básicas del pueblo. Se han mejorado notablemente las condiciones de sanidad en las zonas agrícolas y pastorales, y se ha garantizado que cada persona goce de la asistencia médica primaria, con el fin de satisfacer las demandas de servicio médico de diversos niveles, y mejorar la salud de varios grupos étnicos de la población.
Los índices principales de salud son los siguientes: La expectativa de vida como promedio fue de 67 años en 2000 y llegará a 69-70 años en 2010. La tasa de mortalidad infantil disminuyó en un tercio en 2000, en comparación con el nivel de 1990, y se reducirá en un cuarto más en 2010 en comparación con 2000. La tasa de mortalidad entre niños de menos de cinco años de edad, que registró una reducción de una tercera parte en 2000, en comparación con 1990, disminuirá en una quinta parte en 2010 respecto a 2000. La tasa de mortalidad de embarazadas y parturientas, que disminuyó en un 50 por ciento en 2000 frente a 1990, registrará una reducción de una tercera parte en 2010, en relación con el nivel de 2000.