TEXTO
OFICIAL DEL Informe
sobre la ejecución del presupuesto
central
y de los presupuestos locales del 2001 y sobre
de presupuestos locales del 2002
(Presentado
el 6 de marzo de 2002 ante la V Sesión
de la IX Asamblea Popular Nacional)
Xiang
Huaicheng
Ministro de Hacienda
|
Estimados
diputados:
Por
encargo del Consejo de Estado, someto ante la presente Sesión de la
Asamblea Popular Nacional el informe sobre la ejecución del presupuesto
central y de los presupuestos locales del 2001 y sobre los proyectos de
presupuesto central y de presupuestos locales para el 2002. Les pido que
lo examinen y discutan, y también solicito las opiniones al respecto de
los miembros del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política
del Pueblo Chino.
En
el año 2001, las diversas regiones y departamentos, bajo la certera
dirección del Comité Central del Partido y el Consejo de Estado, y en
cumplimiento cabal de las políticas de regulación y control macroeconómicos
establecidas por la dirección central y de las exigencias planteadas para
el trabajo financiero y económico por la IV Sesión de la IX Asamblea
Popular Nacional, se esforzaron por expandir y fomentar la demanda interna
y se empeñaron en impulsar las distintas reformas; como consecuencia, la
economía de nuestro país creció de manera relativamente rápida, a
pesar de la evidente desaceleración del crecimiento de la economía
mundial. Sobre esta base, la Hacienda registró un considerable aumento en
sus ingresos y optimizó en mayor medida la estructura de los gastos, lo
que reforzó en forma obvia su apoyo al desarrollo de las diversas
actividades económicas y sociales y le permitió cumplir debidamente el
papel de regulación y control macroeconómicos.
Los
ingresos y gastos fiscales de todo el país sobrepasaron el presupuesto y
se logró controlar el déficit de la hacienda central dentro de los límites
presupuestarios. En el 2001, los ingresos fiscales de todo el país
ascendieron a 1.637.100 millones de yuanes (sin contar, al igual que en
las cifras citadas más adelante, los ingresos derivados de la deuda pública),
lo que supone 161.100 millones de yuanes más que los presupuestados, es
decir, un incremento de 297.600 millones, o del 22,2%, sobre el año
precedente. Los gastos fiscales del país fueron de 1.884.400 millones de
yuanes, lo que supone 148.600 millones más que los presupuestados, es
decir, un aumento de 295.700 millones, o del 18,6%, sobre el año
anterior. El balance de los ingresos y gastos arroja un saldo negativo de
247.300 millones de yuanes.
Los
ingresos de la hacienda central totalizaron 917.100 millones de yuanes, lo
que supone 74.800 millones más que los presupuestados, es decir, un
aumento de 158.300 millones, o del 20,9%, sobre el año anterior. Esa
cantidad incluye los 857.800 millones de yuanes de los ingresos propios de
la hacienda central, o sea, 74.800 millones más que lo presupuestado; y
los 59.300 millones de yuanes entregados por las haciendas locales, suma
igual a la presupuestada. Los gastos de la hacienda central totalizaron
1.176.900 millones de yuanes, esto es, 74.800 millones más que los
presupuestados. Esa cifra comprende los 575.400 millones de yuanes de los
gastos propios de la hacienda central, es decir, 9.100 millones menos que
los presupuestados; y los 601.500 millones de yuanes pagados en concepto
de subsidio a las haciendas locales, un aumento de 83.900 millones sobre
lo presupuestado. El balance de los ingresos y gastos de la hacienda
central arroja un déficit de 259.800 millones de yuanes, cantidad igual a
los 259.800 millones de déficit presupuestario aprobados por la IV Sesión
de la IX Asamblea Popular Nacional.
Los
ingresos de las haciendas locales sumaron 1.380.800 millones de yuanes, lo
que supone 170.200 millones más que los presupuestados, es decir, un
aumento de 273.700 millones, o del 24,7%, sobre el año precedente. En esa
cifra se recogen los 779.300 millones de yuanes de los ingresos propios de
las haciendas locales, lo que supone 86.300 millones más que los
presupuestados; y los 601.500 millones de yuanes de subsidios concedidos
por la hacienda central, o sea, 83.900 millones más que los
presupuestados. Los gastos de las haciendas locales sumaron 1.368.300
millones de yuanes, lo que supone 157.700 millones más que los
presupuestados. Esa cifra incluye los 1.309.000 millones de yuanes de los
gastos propios de las haciendas locales, un aumento de 157.700 millones
sobre lo presupuestado; y los 59.300 millones de yuanes entregados a la
hacienda central, suma igual a la contemplada en el presupuesto. El
balance de los ingresos y gastos de las haciendas locales arroja un saldo
positivo de 12.500 millones de yuanes.
Además
de ello, los ingresos provenientes del endeudamiento de la hacienda
central ascendieron a 460.400 millones de yuanes, de los cuales 199.900
millones se destinaron a pagar el principal de las deudas internas y
externas, 259.800 millones a cubrir el déficit fiscal del 2001 y 700
millones a complementar el fondo de amortización de las deudas de la
hacienda central. En el año 2001 los ingresos del fondo gubernamental
central fueron de 105.300 millones de yuanes, y sus gastos, también de
105.300 millones de yuanes. Las
cifras de la ejecución del presupuesto arriba mencionadas podrán sufrir
algunos pequeños cambios cuando se termine la elaboración y el resumen
del balance final del presupuesto central y de los presupuestos locales.
La
hacienda central y las haciendas locales lograron un considerable aumento
en sus ingresos, y los gastos en algunos rubros tuvieron cambios
relativamente grandes. En el 2001 los ingresos fiscales de todo el país
crecieron en un 22,2% con respecto al año anterior. Esto se debe a la
presencia de muchos factores especiales del aumento de los ingresos, además
del crecimiento económico a paso firme, el continuo mejoramiento de la
rentabilidad de las empresas y un mayor acrecentamiento del trabajo de
recaudación y administración tributarias. Estos factores incluyen la
sustitución del cobro adicional para la compra de vehículos automotores
por el impuesto sobre dicha compra, y la sujeción de los ingresos
emanados de este impuesto a la administración presupuestaria, lo que
incrementó los ingresos en 26.600 millones de yuanes; la entrega al fisco
como concepto especial de los ingresos procedentes de la reducción de las
acciones estatales, lo que originó ingresos adicionales de 12.200
millones de yuanes, provenientes en su mayoría, estimada en 11.000
millones, de la disminución de las acciones estatales en el extranjero; y
la entrega de los ingresos del Banco Popular de los años anteriores por
valor de 18.800 millones. Según cálculos sobre factores cotejables, sin
contar los elementos especiales del aumento, los ingresos fiscales de todo
el país se incrementaron en un 17,9% frente al año anterior, y los de la
hacienda central en un 14,5%.
En
el año 2001, tanto los ingresos de la hacienda central como los de las
haciendas locales registraron un incremento considerable, sobrepasando el
presupuesto en 74.800 millones y 86.300 millones de yuanes,
respectivamente. Sin embargo, como algunos de los ingresos aumentados
estaban programados para fines prefijados, la Hacienda no podía
designarlos a otros terrenos. Por otra parte, eran muchos los rubros de
gastos prioritarios que requerían más asignaciones, y por eso, la
Hacienda vino enfrentando una considerable presión respecto a los
ingresos y gastos. Según lo estipulado por la “Decisión del Comité
Permanente de la Asamblea Popular Nacional sobre el fortalecimiento del
examen y la supervisión del presupuesto central” al indicar que “los
ingresos resultantes del sobrecumplimiento del presupuesto central pueden
utilizarse para cubrir el déficit de la hacienda central y otros gastos
necesarios”, y teniendo en cuenta las necesidades reales del desarrollo
social y económico, dichos ingresos de la hacienda central se
distribuyeron principalmente como sigue: 8.600 millones de yuanes para
incrementar los gastos del rubro especial de transporte (cantidad del
aumento de los ingresos derivados del impuesto sobre la compra de vehículos
motorizados), 31.000 millones para completar el fondo nacional de
seguridad social, 30.000 millones para incrementar los gastos en la
construcción básica y 5.200 millones para aumentar los salarios del
personal de los organismos administrativos e instituciones públicas. Los
sobreingresos de las haciendas locales se utilizaron fundamentalmente para
abonar los salarios impagados del personal de los organismos
administrativos e instituciones públicas, poner en ejecución la política
lanzada en el cuarto trimestre del año 2001 respecto al incremento de los
salarios del personal de dichos organismos e instituciones, aumentar los
gastos en los subsidios a la seguridad social, garantizar los gastos
prioritarios en educación, ciencia, tecnología, agricultura y protección
del entorno ecológico, y apoyar la reforma del sistema de circulación
mercantil de cereales y otras necesidades de fondos.
Durante
la ejecución del presupuesto central del 2001, algunos rubros sufrieron
considerables cambios con respecto a lo presupuestado, debido
principalmente a los impactos de dos factores: Primero, se implantaron o
reajustaron algunas políticas en el transcurso de la ejecución del
presupuesto. Por ejemplo, con el objeto de impulsar la demanda interna, el
Estado volvió a incrementar, en octubre del 2001, los salarios del
personal de los organismos administrativos e instituciones públicas; el
Consejo de Estado reajustó el avance de la reforma de los impuestos y
tarifas en las zonas rurales de acuerdo con la situación del ensayo de
dicha reforma; y se multiplicaron en forma adecuada los índices de
devolución de impuestos por motivo de exportación a fin de proseguir la
ampliación de esta última. Y segundo, se transfirieron a las haciendas
locales en el proceso de la ejecución algunos gastos originalmente
propios de la hacienda central, como el caso de los gastos en construcción
básica, prospección geológica, cultura, educación, ciencia y sanidad.
La
política fiscal activa se aplicó en forma bastante satisfactoria, lo que
permitió ampliar y promover la demanda interna. En el 2001, con
arreglo a la exigencia de la dirección central, y previa aprobación de
la IV Sesión de la IX Asamblea Popular Nacional, el Estado continuó
ejecutando la política fiscal activa y emitió bonos públicos de
construcción a largo plazo por un valor de 150.000 millones de yuanes,
destinados a la construcción de infraestructuras. La inversión
procedente de la deuda pública no sólo garantizó la oportuna iniciación
y ejecución de importantes proyectos de explotación de las regiones
occidentales como los relativos a la línea férrea Golmud (Qinghai)-Lhasa
(Tíbet) y la transmisión de electricidad del Oeste al Este, sino que
también contribuyó a la finalización de determinado número de
importantes proyectos en ejecución. En total acumulado, hasta finales del
2001 se habían abierto al tráfico 25.500 kilómetros de carreteras; se
habían construido 4.000 kilómetros de nuevas vías férreas, 1.988 kilómetros
de líneas ferroviarias paralelas a las existentes para formar doble vía
y 1.063 kilómetros de líneas electrificadas; se habían transformado las
redes eléctricas rurales en 1.895 distritos, y se habían programado 781
proyectos de transformación técnica ya emprendidos de las empresas
estatales clave con fondos procedentes de la deuda pública para este fin
y con interés pagado por la Hacienda.
La
política fiscal activa ejecutada durante cuatro años consecutivos ha
desempeñado un papel de gran importancia para resistir la embestida de la
crisis financiera asiática, contener la tendencia deflacionista,
neutralizar la influencia producida por la desaceleración del crecimiento
económico mundial y fomentar el desarrollo sostenido, acelerado y sano de
la economía nacional. Los hechos demuestran que la decisión del Comité
Central del Partido y del Consejo de Estado es del todo correcta. Es
verdad que se ha ampliado en cierta medida la magnitud del déficit y
deuda de la hacienda central, pero esto ha ayudado a elevar el nivel de la
economía nacional en su conjunto y a incrementar con rapidez los ingresos
fiscales del Estado. En el 2001, la hacienda central registró un déficit
de 259.800 millones de yuanes, que representa un 2,7% del producto interno
bruto (PIB), y un saldo de su deuda por valor de 1.560.800 millones de
yuanes, o sea, un 16,3% del PIB, porcentajes éstos que se encuentran
dentro de los límites de la seguridad. Con el continuo desarrollo de
nuestra economía, se elevará aún más la capacidad de la Hacienda de
resistir a los riesgos. Por otra parte, siempre hemos seguido muy de cerca
los cambios operados en los diferentes índices relacionados y hemos
adoptado ciertas medidas favorables para la prevención de los riesgos
financieros. En primer lugar, hemos introducido reajustes racionales en la
estructura de los plazos de la deuda pública, reduciendo el coste de la
financiación y escalonando las fechas de amortización. En segundo lugar,
a partir del 2000 hemos incluido en el presupuesto corriente los gastos en
concepto de intereses de la deuda pública, separándolos del pago del
principal. Y en tercer lugar, hemos reforzado la supervisión y
administración de los fondos utilizados para los proyectos financiados
con bonos públicos, y hemos implantado el pago centralizado por el tesoro
público de los fondos procedentes de la deuda pública para algunos
proyectos, en procura de mejorar el rendimiento de su utilización. En
cuanto a algunos riesgos latentes de la Hacienda, que obedecen a razones
históricas y se han acumulado por largos años, el Comité Central del
Partido y el Consejo de Estado les han prestado mucha atención y han
tomado las medidas pertinentes para resolverlos paso a paso.
Continuó
el reajuste de la política de distribución de los ingresos y se hicieron
esfuerzos para solucionar el problema de los atrasos en el pago de
salarios en las entidades de base.
En los últimos años, el Estado ha introducido reajustes adecuados en la
política de distribución de los ingresos, incrementando cada año los
salarios del personal de los organismos administrativos e instituciones públicas
y elevando el nivel de subsistencia garantizado a los beneficiarios de la
seguridad social. En el proceso de la aplicación de las políticas de
reajuste salarial se han observado también atrasos en el pago de los
salarios de los cuadros y empleados de algunos distritos y cantones. Según
estadísticas presentadas por las autoridades locales, hasta finales del
2001 se habían registrado para ese año impagos de los salarios
establecidos por la política unificada del Estado por valor de 6.500
millones de yuanes en las diversas localidades, lo que representaba el
1,8% del total de los salarios que se debían pagar. Esto ocurrió
principalmente en los niveles de distrito y cantón de las regiones
centrales y occidentales. A juzgar por los recursos financieros generales
de las localidades, los ingresos propios de las haciendas locales han
experimentado en los últimos años un incremento relativamente rápido,
alcanzando los 779.300 millones de yuanes en el año 2001, o sea, un
aumento de 138.700 millones sobre el año precedente. Sin embargo, debido
al desequilibrio existente en el aumento de los ingresos de las diversas
localidades y en la transferencia de pagos provincial a niveles inferiores
y, además, al aumento excesivamente rápido del personal sustentado por
la Hacienda, aún es difícil que las haciendas de algunos distritos y
cantones garanticen el pago oportuno e íntegro de los salarios, aunque
las haciendas locales han hecho denodados esfuerzos por resolver el
impago. En años recientes, la hacienda central ha incrementado en forma
notable la transferencia de pagos a las haciendas locales. Del año 1998
al 2001, sus gastos por concepto de subsidio concedido a las haciendas
locales subieron de 332.100 millones de yuanes a 601.500 millones, lo que
supone un incremento anual del 21,9%, es decir, 5,2 puntos porcentuales más
que el promedio anual del aumento de los gastos propios de la hacienda
central. En el año 2001, a pesar de una considerable presión de gastos
en diversos aspectos, la hacienda central asignó, tan sólo para los
gastos de carácter salarial, 89.200 millones de yuanes como fondos
destinados a la transferencia de pagos. Con el fin de aliviar las
dificultades enfrentadas en el pago de salarios por los distritos y
cantones de las zonas subdesarrolladas en el Centro y Oeste del país, la
hacienda central corrió con la mayor parte o la totalidad de los gastos
financieros necesarios para la aplicación en dichas zonas de la política
de distribución de ingresos reajustada a partir de 1999. Excepto en las
nueve provincias y municipios bajo jurisdicción central del litoral, la
hacienda central se encargó de todos los gastos de otras 22 provincias,
regiones autónomas y municipios bajo jurisdicción central para la
aplicación de la política lanzada en octubre del 2001 para el aumento de
los salarios del personal de los organismos administrativos e
instituciones públicas. Al mismo tiempo, la hacienda central programó
especialmente 5.000 millones de yuanes anuales como fondos presupuestarios
disponibles para solucionar el problema de demoras en el pago salarial en
determinadas temporadas del año en las grandes provincias agrícolas.
Gracias a los esfuerzos mancomunados de los
gobiernos de diversas instancias, en el 2001 se alivió en cierto grado el
problema de pagos atrasados en los distritos y cantones, y algunas
provincias, además de asegurar que no se produjeran “nuevas demoras”
en el año, fueron solucionando gradualmente las “demoras anteriores”
al 2000. En el 2002, acentuaremos el trabajo para procurar una solución
relativamente satisfactoria de todos los atrasos en el pago salarial del año
en los distritos y cantones.
La inversión en la seguridad social siguió aumentando y el
sistema al respecto fue perfeccionándose.
En los últimos años, para poner en práctica la decisión de la dirección
central, la hacienda central ha incrementado en gran medida los gastos en
la seguridad social. En el año 2001, pagó 98.200 millones de yuanes en
este concepto, cifra 5,18 veces la de 1998. De dicha suma, 34.900 millones
correspondieron al subsidio al fondo de seguros de vejez; 13.600 millones
al subsidio a la garantía de la subsistencia básica de los trabajadores
desplazados de sus puestos laborales en las empresas estatales; 2.300
millones al subsidio a la garantía del nivel mínimo de vida de la
población urbana; 31.000 millones a la complementación del fondo
nacional de seguridad social; y 8.400 millones a las pensiones de
invalidez y fallecimiento y al socorro y bienestar sociales. A la vez que
se intensificaba la inversión en la seguridad social, se establecieron
cuentas especiales de la Hacienda para los fondos de subsidio a la
seguridad social, asegurando la utilización de éstos para los fines
prefijados, y se dieron pasos activos y seguros para impulsar el ensayo de
la reforma para el perfeccionamiento del sistema de seguridad social en
Liaoning y otros lugares. Según estadísticas, hasta finales del 2001 más
de 47 millones de beneficiarios de la seguridad social en todo el país
habían recibido subsidios procedentes de los fondos previstos para esta
prestación en el presupuesto estatal. Además, con el fin de eliminar la
anticuada capacidad de producción y reducir la excesiva, apoyar el cierre
y la quiebra de las empresas conforme a la ley y asegurar la colocación
de los trabajadores y la estabilidad social, en el 2001 la hacienda
central asignó 13.500 millones de yuanes como fondos de subsidio al
cierre y quiebra de empresas.
Se intensificó en mayor medida la inversión en la agricultura y
se logró la consolidación permanente de este sector como base de la
economía.
En el 2001, la hacienda central aumentó la inversión en la agricultura
por múltiples canales. En primer lugar, con el fin de impulsar y
perfeccionar el experimento piloto de la reforma de los impuestos y
tarifas en las zonas rurales y reducir de raíz la carga de los
campesinos, la hacienda central asignó 3.300 millones de yuanes como
fondos destinados a la transferencia de pagos para apoyar el mencionado
experimento piloto en toda la provincia de Anhui y 106 distritos de otras
regiones. En segundo lugar, se aplicó a conciencia la política de exención
total o parcial de impuestos sobre la agricultura en las zonas víctimas
de calamidades naturales y mala cosecha; en todo el año, las zonas
damnificadas fueron eximidas total o parcialmente del pago de impuestos
sobre la agricultura por valor de 5.000 millones de yuanes, incluidos
4.000 millones de yuanes de subsidios concedidos por la hacienda central.
En tercer lugar, se incrementó la inversión de ayuda a las zonas pobres;
la hacienda central asignó 10.000 millones de yuanes para esta ayuda,
mejorando en mayor medida las condiciones de producción y vida de la
población pobre en las zonas rurales. En cuarto lugar, se designaron
4.200 millones de yuanes para dar apoyo a la reconversión en bosques de
las tierras de uso agrícola y a la reforestación en colinas y terrenos
baldíos aptos para ella, lo que promovió la mejora del entorno ecológico
de las regiones occidentales y aumentó los ingresos de los campesinos. En
quinto lugar, se incrementó la inversión en el programa de protección
de bosques naturales, la explotación integral de la agricultura, la
ciencia y tecnología agrícolas y la industrialización de las
actividades agrícolas, para los cuales la hacienda central designó
23.300 millones de yuanes. En sexto lugar, se aplicó la política de
manejo autárquico del fondo de riesgo en la producción cerealista, para
apoyar la profundización de la reforma del sistema de circulación
mercantil de granos y aumentar los ingresos de las principales zonas
cerealícolas y las familias campesinas dedicadas exclusivamente a la
producción agrícola. La hacienda central aumentó en 4.900 millones de
yuanes los gastos en el manejo autárquico del fondo de riesgo en la
producción cerealista para dichas zonas y concedió 17.300 millones de
yuanes como subsidio al fondo local de riesgo en dicha producción, cifra
que representó un 57% del monto total para el manejo autárquico. Se
incrementó en forma paulatina la inversión en la ciencia y la educación
y se aplicó con eficacia la estrategia de vigorizar el país a través de
ambos sectores.
En el 2001, los gastos de la hacienda central para la educación
alcanzaron los 21.300 millones de yuanes. Esta suma incluye 4.100 millones
de yuanes como asignaciones para la educación aumentadas en el 2001 por
la propia hacienda central según la exigencia de la dirección central de
incrementar en un punto porcentual por año, conforme a un mismo método
de cálculo, los gastos propios de la hacienda central en este concepto
entre el año 1998 y el 2002; 1.000 millones de yuanes destinados a la
puesta en práctica de la segunda etapa del “Programa estatal de educación
obligatoria en las zonas pobres”, gracias a lo cual 32 distritos,
municipios y distritos urbanos más aprobaron la verificación estatal del
trabajo de generalizar, en lo básico, la educación obligatoria de nueve
años y alfabetizar en lo fundamental a los jóvenes y adultos; y 2.600
millones de yuanes como subsidios especiales concedidos a las haciendas
locales para la ejecución del “Programa nacional de reconstrucción de
edificios en mal estado en las escuelas primarias y secundarias
rurales”, que permitió reconstruir una superficie de 17 millones de
metros cuadrados. En el 2001, los gastos de la hacienda central para la
ciencia y tecnología llegaron a 37.300 millones de yuanes, un aumento del
29,5%. Esta cantidad comprende, como asignaciones especiales, 1.600
millones de yuanes para el fondo estatal de ciencias naturales, 600
millones para el plan estatal de investigación básica clave, 2.500
millones para el programa estatal “Marzo de 1986”, y 2.300 millones
destinados al ensayo del programa de innovación intelectual de la
Academia de Ciencias de China. En
términos generales, la ejecución del presupuesto del 2001 fue positiva.
Sin embargo, tenemos plena conciencia de que subsisten algunos problemas
en las operaciones fiscales que necesitan resolverse urgentemente. Además
del desequilibrio entre los incrementos en los ingresos fiscales y de
ciertas dificultades existentes en una parte de las haciendas distritales
y cantonales, se mantiene la gravedad de fenómenos como la falta de
reglamentación en la administración financiera, el relajamiento en la
aplicación de la disciplina financiera y económica, el desorden
financiero y tributario y la pérdida y despilfarro de fondos. Algunos de
estos problemas se han ido acumulando por muchos años, y otros se deben a
carencias en el cumplimiento de la reforma y nuestro trabajo. Prestaremos
gran atención a estos problemas y adoptaremos medidas enérgicas para
resolverlos a conciencia. Estimados
diputados:
El 2002 es un año muy importante para el desarrollo político, económico
y social de nuestro país, por lo que reviste un significado trascendental
llevar a buen término el trabajo financiero y cumplir las tareas
previstas en el presupuesto para este año. En la actualidad, nuestro país
goza de estabilidad política y prosperidad social y tiene un enorme
potencial para el desarrollo económico; todo esto ha generado condiciones
favorables para su expansión económica en el presente año. No obstante,
debido a la complejidad de la situación internacional y a la continua
ralentización del crecimiento de la economía y el comercio mundiales, el
desarrollo económico de nuestro país afronta nuevas dificultades y
graves retos. La entrada de China en la Organización Mundial del Comercio
(OMC) favorece, por lo general, nuestro desarrollo económico y apertura
al exterior; pero algunos sectores y empresas de poca competitividad podrán
ser objeto de ciertas sacudidas en un corto plazo. En vista de esta
situación, la dirección central ha decidido que en el 2002 debemos
seguir persistiendo en el principio de expansión de la demanda interna y
aplicando la política fiscal activa, ampliar en forma apropiada la
magnitud de los gastos fiscales y esforzarnos para promover el desarrollo
sostenido, rápido y sano de la economía nacional. A
la luz de la situación y las exigencias arriba mencionadas, la directriz
de la programación del presupuesto y del trabajo financiero para el 2002
se define de la siguiente manera: poner en práctica a fondo el espíritu
de las V y VI Sesiones Plenarias del XV Comité Central del Partido
Comunista de China y el de la Conferencia Central sobre el Trabajo Económico
del año pasado, y tomar la promoción del desarrollo sostenido, rápido y
sano de la economía nacional y el progreso integral de la sociedad como
objetivo, la expansión y fomento de la demanda interna como tarea
prioritaria, y la propulsión de la reforma fiscal y la intensificación
de la administración presupuestaria como medios, para aplicar en forma
concienzuda la política fiscal activa, efectuar una rigurosa recaudación
y administración de los ingresos, garantizar el aumento estable de los
ingresos fiscales, reajustar y optimizar la estructura de los gastos,
asegurar la satisfacción de las necesidades de los gastos prioritarios,
elevar los efectos de la utilización de los fondos fiscales y ofrecer una
garantía financiera para la aplicación de los diversos principios y políticas
importantes de la dirección central.
De
acuerdo con la referida directriz, el Consejo de Estado ha confeccionado
el proyecto de presupuesto central para el 2002 en los siguientes términos:
Para
este año, se prevé que los ingresos de la hacienda central totalicen
1.064.600 millones de yuanes, lo que supone un aumento de 76.500 millones,
o del 7,7% (para facilitar la comparación, al calcular la tasa de
crecimiento se ha hecho un reajuste del resultado del ejercicio del 2001
según el proyecto de reforma, puesto en práctica en el 2002, del reparto
de los ingresos derivados de los impuestos sobre la renta, y lo mismo de
aquí en adelante). Esta suma incluye 1.004.200 millones de yuanes por
concepto de ingresos propios de la hacienda central, lo que significa un
incremento de 75.400 millones, o del 8,1%, en relación con el año
pasado. Los gastos de la hacienda central sumarán 1.374.400 millones de
yuanes, lo que representa un aumento de 126.500 millones, o del 10,1%,
respecto al año anterior. Este monto comprende 641.200 millones de yuanes
destinados a los gastos propios de la hacienda central, cifra que supone
un incremento de 65.800 millones, o del 11,4%, en relación con el año
pasado. El balance de los ingresos y los gastos de la hacienda central
arrojará un déficit de 309.800 millones de yuanes, cantidad que supone
un aumento de 50.000 millones respecto al año pasado. En el 2002, el
principal de las deudas internas y externas que la hacienda central
necesita amortizar a causa de su vencimiento será de 258.100 millones de
yuanes, suma que, junto con los 309.800 millones destinados a cubrir el déficit
de este año y los 25.000 millones en concepto de bonos emitidos por las
autoridades centrales en nombre de los gobiernos locales, requiere una
emisión de bonos públicos por un valor total de 592.900 millones de
yuanes, entre los cuales 567.900 millones se contabilizarán como ingresos
de la hacienda central mediante el endeudamiento. Además, para el 2002 se
han presupuestado 86.000 millones de yuanes como ingresos del fondo
gubernamental central y 86.000 millones en concepto de gastos del mismo. Los ingresos presupuestarios de las haciendas locales para el año 2002, confeccionados por la hacienda central, totalizarán 1.530.500 millones de yuanes, lo que representa un aumento de 149.700 millones, o del 10,8%, respecto al resultado del ejercicio anterior. Esta suma incluye los 797.300 millones de yuanes de los ingresos propios de las haciendas locales, o sea, 89.000 millones o un 12,6% más que el resultado del año anterior; y los 733.200 millones de yuanes de los ingresos procedentes de los subsidios de la hacienda central, es decir, 60.600 millones o un 9% más con relación al año precedente. Los gastos presupuestarios de las haciendas locales sumarán 1.530.500 millones de yuanes, lo que supone un incremento de 162.200 millones, o del 11,9% , frente al resultado del último ejercicio. Este monto comprende los 1.470.100 millones de yuanes de los gastos propios de las haciendas locales, esto es, 161.100 millones o un 12,3% más que el resultado del año anterior; y los 60.400 millones de yuanes de los gastos destinados a la hacienda central, cifra que significa un incremento de 1.100 millones respecto al año pasado. Se registrará, en consecuencia, un equilibrio entre los ingresos y los gastos de las haciendas locales.
Integrando
el presupuesto central y los presupuestos locales para el 2002, se prevé
que los ingresos fiscales de todo el país asciendan a 1.801.500 millones
de yuanes, es decir, un aumento de 164.400 millones, o del 10%, respecto
al resultado del ejercicio anterior; y que los gastos fiscales de todo el
país alcancen los 2.111.300 millones de yuanes, o sea, 226.900 millones,
o un 12% más que el resultado del año pasado.
Conforme
a la disposición de la dirección central y a la exigencia planteada para
el trabajo financiero por el desarrollo político, económico y social de
nuestro país, la programación del presupuesto central y el trabajo
financiero en el 2002 se centrarán en los siguientes aspectos:
1.
Programar de manera segura los ingresos fiscales y garantizar el
cumplimiento de las tareas presupuestarias.
En los últimos años, debido a los múltiples
factores especiales del incremento de ingresos, la hacienda central ha
venido manteniendo un crecimiento relativamente elevado en sus ingresos.
En el 2002, la economía nacional continuará su desarrollo rápido y
sano, y con la aceleración del reajuste estructural la rentabilidad económica
de las empresas se elevará aún más, todo lo cual permitirá sentar una
sólida base para el incremento de los ingresos fiscales en el presente año.
Sin embargo, debe tomarse en cuenta que este año se reducirán
considerablemente los factores especiales del ascenso de los ingresos y,
además, se presentarán ciertos factores de disminución de los mismos.
Por ejemplo: la rebaja sustancial de las tasas arancelarias y el cambio
del método de valoración aduanera de los precios de las mercancías
importadas en cumplimiento de los compromisos asumidos al ingresar en la
OMC redundarán en una posible reducción de los ingresos derivados de los
impuestos sobre las importaciones; el recorte de las tasas del impuesto
del timbre para las transacciones en valores dejará sentir más este año
su influencia sobre los ingresos tributarios al respecto; y en el año en
curso continuarán reduciéndose en un punto porcentual las tasas de los
impuestos sobre las transacciones de la banca y los seguros. Tomando en
consideración todos los factores antedichos, hemos planeado un aumento de
los ingresos de la hacienda central correspondiente a grandes rasgos al
crecimiento económico para el año 2002.
En
circunstancias en que los ingresos y los gastos están programados con
estrechez y existe la posibilidad de que aparezcan nuevos factores
conducentes a la disminución de los ingresos y al aumento de los gastos
en el curso de la ejecución del presupuesto, es preciso dedicar enormes
esfuerzos a intensificar la recaudación y la administración de los
ingresos para garantizar un firme incremento de las entradas fiscales.
Conforme a la exigencia del Consejo de Estado sobre la estabilización del
sistema impositivo y el fortalecimiento de la recaudación y la
administración tributarias, recaudaremos los impuestos con riguroso apego
a la ley y reforzaremos la inspección tributaria y asestaremos resueltos
golpes a las actividades delictivas de evasión, fraude y rechazo en el
pago de impuestos y a las de contrabando; de conformidad con lo estipulado
para el ingreso en la OMC, revisaremos y reglamentaremos en mayor medida
la política de trato preferencial en la recaudación tributaria y
rectificaremos efectivamente las políticas de recaudación de impuestos
para su posterior devolución elaboradas según el libre albedrío de
algunas autoridades locales o departamentales, así como las
arbitrariedades en la exención parcial o total de impuestos y en el
aplazamiento de la cobranza, reglamentando así el orden en la recaudación
tributaria.
2.
Aplicar a conciencia la política fiscal activa y esforzarse por ampliar y
fomentar la demanda interna. En el año 2002 se seguirá aplicando la política fiscal activa. Con el propósito de intensificar la construcción de las infraestructuras e impulsar con ello el incremento de la inversión en activos fijos, se emitirán, según lo planeado, bonos públicos de largo plazo para la construcción por un valor de 150.000 millones de yuanes, de los cuales 125.000 millones se incluirán en el presupuesto central y los 25.000 millones restantes serán emitidos en nombre de los gobiernos locales. Toda esta cantidad se utilizará principalmente para los proyectos en ejecución con fondos provenientes de la deuda pública, los proyectos de explotación de las regiones occidentales, la transformación técnica de las empresas clave, así como la construcción de las obras destinadas al trasvase de las aguas del sur al norte, las de protección de los recursos hídricos de Beijing y Tianjin, las infraestructuras en el campo y las instalaciones para la educación, seguridad pública, fiscalía, tribunales y otros órganos judiciales.
Los gobiernos de los distintos niveles y los
departamentos correspondientes deben fortalecer aún más la administración
y supervisión de la utilización de los fondos provenientes de la deuda pública,
seleccionar con acierto los proyectos a emprender, aplicar con rigor el
sistema de licitación para la ejecución de los proyectos acometidos con
los mencionados fondos, ampliar el alcance de los pagos centralizados por
la Hacienda respecto a los fondos provenientes de la deuda pública para
la construcción, evitar resueltamente inversiones inútiles y construcción
repetida o anticipada, hacer esfuerzos por poner fin a los fenómenos de
retención, desplazamiento, utilización ilícita, pérdida o despilfarro
de tales fondos y elevar los efectos de su utilización. Al mismo tiempo,
deben prestar atención a combinar la aplicación de la política fiscal
activa con el reajuste de la estructura económica, la profundización de
la reforma del mecanismo, el aumento de las fuentes de empleo, la mejora
de la vida del pueblo y el desarrollo económico sostenible, poner en
pleno juego el efecto integrado de las políticas en relación con la
emisión de más títulos de deuda pública, la recaudación tributaria,
la distribución de los ingresos y el otorgamiento de créditos con
intereses pagados por la Hacienda, y ampliar y fomentar la demanda interna
a través de múltiples canales.
3.
Garantizar las necesidades de gastos de la seguridad social y del pago
salarial y mantener la estabilidad de la sociedad.
Acelerar
la formación del sistema de seguridad social reviste gran significado
para garantizar la subsistencia básica de los habitantes de bajos
ingresos en las ciudades y poblados, para impulsar la reforma de las
empresas estatales y para salvaguardar la estabilidad social. Las
haciendas de los diferentes niveles invertirán más en la seguridad
social. La hacienda central designará este año 86.000 millones de yuanes
(un aumento del 28% respecto al año 2001, según cálculos sobre la base
de los factores cotejables) como gastos para la seguridad social. Esta
suma incluye, entre otros, 4.600 millones de yuanes como subsidios para la
garantía del nivel mínimo de vida de los habitantes en las ciudades,
aumentados sobre la base de los 2.300 millones del año pasado según la
decisión del Consejo de Estado de continuar incrementando en el 2002 los
subsidios de la hacienda central en este concepto con el fin de resolver
el problema de la garantía de las condiciones de vida básicas de la
población urbana de bajos ingresos, y 51.200 millones de yuanes como
subsidios para las pensiones de vejez del personal de las empresas y para
los trabajadores desplazados de sus puestos en las empresas estatales,
cantidad que la hacienda central continuará contemplando en el 2002 en
vista de los gastos adicionales por el aumento de las normas de pensión básica
de los retirados y jubilados de las empresas y el número de trabajadores
desplazados de sus puestos. Al mismo tiempo, con miras a promover el
reajuste de la estructura económica y apoyar a las empresas estatales en
caso de cierre o quiebra según la ley, en el 2002 la hacienda central
asignará 11.000 millones de yuanes como subsidio al cierre y la quiebra
empresariales y 9.600 millones como gastos para pensiones de invalidez y
fallecimiento y para bienestar y socorro sociales. Las haciendas de los
distintos niveles locales deben llevar a cabo concienzudamente la política
de la dirección central y hacer grandes esfuerzos por aumentar en el
presupuesto el porcentaje de los gastos para la seguridad social.
Asegurar el pago oportuno e íntegro de los
salarios del personal de los organismos administrativos e instituciones públicas
es una obligación que deben cumplir los gobiernos y los departamentos de
la Hacienda de todos los niveles. La dirección central exige seguir
aumentando apropiadamente, en el año 2002, el salario base de dicho
personal e incrementar en forma correspondiente las pensiones de los
retirados y jubilados de los mencionados organismos e instituciones, para
lo cual la hacienda central aumentará los gastos especiales en 11.800
millones de yuanes, de los que 9.500 millones se destinarán como subsidio
a los gastos de las haciendas locales al respecto. Con el propósito de
ayudar a las autoridades locales a superar las dificultades financieras de
las entidades de base, la hacienda central acrecentará la transferencia
de pagos, elevará el porcentaje de la transferencia de pagos de carácter
salarial y coordinará activamente la distribución de fondos para ayudar
a las autoridades locales a resolver el problema del impago salarial en
determinadas temporadas del año en entidades de base. En el 2002, los
fondos disponibles de la hacienda central para la transferencia de pagos
de carácter salarial ascenderán a 118.000 millones de yuanes, fondos éstos
que deben centrarse en subsidiar a las autoridades distritales y
cantonales. Las haciendas locales, por su parte, deben perfeccionar en
mayor medida el régimen financiero, acentuar en especial la transferencia
de pagos provincial a niveles inferiores y ayudar en forma efectiva a los
distritos y cantones que atraviesan por dificultades a resolver el impago
de salarios. Las haciendas a nivel de base deben programar racionalmente
el presupuesto, dedicando los fondos fiscales, antes que todo, al pago de
los salarios establecidos por el Estado. Es indispensable seguir
perfeccionando el método basado en el pago único por parte de la
Hacienda de los salarios de los funcionarios de los organismos estatales y
en la sujeción de los salarios de los maestros de las escuelas primarias
y secundarias rurales a la administración única de la hacienda
distrital, e implantar progresivamente un mecanismo de garantía del pago
normal de los salarios. Es necesario acelerar el cambio de función de los
gobiernos distritales y cantonales y reducir efectivamente los organismos
y el personal, creando así condiciones para superar de raíz las
dificultades de las haciendas distritales y cantonales. 4.
Aumentar la inversión en agricultura, ciencia y educación, y promover el
desarrollo de las actividades prioritarias.
La
agricultura constituye la base de la economía nacional. Promover el
desarrollo de la economía rural e incrementar los ingresos de los
campesinos es un aspecto importante y una medida a largo plazo para
ampliar y fomentar la demanda interna, lo que hace necesario continuar
intensificando la inversión de la Hacienda en la agricultura. Para
mejorar el entorno ecológico, se proseguirá este año la ejecución del
programa de protección de los bosques naturales, se aumentarán en 34
millones de mu las tierras de
labranza reconvertidas en bosques y se dedicarán 39,93 millones de mu
más a plantar árboles y crear prados en colinas y terrenos baldíos
aptos para ello. La hacienda central asignará de manera correspondiente
20.600 millones de yuanes como gastos para tal efecto (sin contar los
gastos cubiertos mediante la emisión adicional de bonos del Estado). Con
miras a mejorar las condiciones de la producción agrícola, la hacienda
central destinará, entre las inversiones provenientes de la deuda pública,
13.700 millones de yuanes como gastos para acelerar la transformación de
las redes eléctricas en el campo y 23.900 millones de yuanes como gastos
para fortalecer la construcción de obras hidráulicas. A fin de impulsar
la reforma de los impuestos y tarifas en las zonas rurales, normalizar el
orden en la distribución de los ingresos en dichas zonas y reducir las
cargas de los campesinos, en el 2002 se extenderá hasta una tercera parte
de las provincias la esfera de ensayo de la reforma de los impuestos y
tarifas en las zonas rurales, tomando a la provincia como unidad, y la
hacienda central aumentará en 15.000 millones de yuanes la transferencia
especial de pagos. Para adaptarse a la nueva situación que enfrenta
nuestro país en el desarrollo agrícola tras su ingreso en la OMC
y fortalecer la competitividad de la agricultura, este año la hacienda
central designará 27.400 millones de yuanes como gastos para el
desarrollo integral de este sector, la ciencia y tecnología agrícolas,
la ayuda a las zonas pobres, etc. Con el objeto de llevar a buen término
la reforma del sistema de circulación mercantil de cereales y aumentar
los ingresos de los campesinos en las principales zonas productoras de
granos, la hacienda central seguirá asignando, en el presente año,
17.300 millones de yuanes como subsidio para el fondo local de riesgo en
la producción cerealista.
La estrategia de vitalizar el país mediante
la ciencia y la educación es una importante condición para asegurar a
nuestro país una posición invencible en medio de la enconada competencia
internacional. A fin de acelerar el desarrollo de la ciencia, la tecnología
y la educación, elevar el nivel cualitativo de toda la nación y
fortalecer constantemente la capacidad competitiva en el plano
internacional, la hacienda central gastará este año 25.100 millones de
yuanes en educación y 40.800 millones en ciencia y tecnología.
Además,
con el propósito de salvaguardar la soberanía nacional y la integridad
territorial y adaptarse a los cambios operados en la situación
internacional, se aumentarán de manera apropiada los gastos en defensa
nacional, elevando así la capacidad de operación defensiva de nuestro ejército
con el uso de la tecnología moderna, sobre todo de alta tecnología, y se
incrementarán adecuadamente los salarios de los oficiales, cuadros
civiles, suboficiales y trabajadores numerarios, así como los estipendios
de los soldados del servicio obligatorio y las pensiones de los militares
retirados o jubilados. En el año 2002, la hacienda central aumentará los
gastos de defensa nacional en 25.200 millones de yuanes, lo que supone un
incremento del 17,6%.
5.
Profundizar la reforma para la administración de los ingresos y los
gastos por dos vías separadas, reglamentando el comportamiento en los
ingresos y gastos de los fondos fiscales. La
profundización de la reforma en favor de la administración de los
ingresos y los gastos por dos vías separadas constituye tanto una faceta
importante de la estructuración de la hacienda pública y una medida
substancial para rectificar y reglamentar el orden en el terreno económico-financiero
e impulsar la moralización administrativa, como el eslabón clave de la
actual reforma financiera, por lo que tiene un importante y profundo
significado político, económico y social de largo alcance. En el 2002,
las exigencias generales para profundizar esta reforma consisten en
someter todos los ingresos extrapresupuestarios de los departamentos a la
administración presupuestaria o a la administración de las cuentas
especiales de la Hacienda, exponer integralmente en los presupuestos
departamentales el estado de ingresos y gastos de los fondos
presupuestarios y extrapresupuestarios de los departamentos y sus
dependencias, desvincular los gastos y los ingresos y asegurar la
transparencia de los gastos; verificar y determinar en forma racional las
normas de gastos de los diversos departamentos, según las cuales los
organismos de hacienda deben asignar los fondos oportunamente y en
cantidad íntegra. Las medidas específicas residen en los siguientes
puntos: Primero, incluir en el presupuesto y entregar al fisco central
todos los ingresos por concepto de fondos extrapresupuestarios cobrados
según las estipulaciones pertinentes por el Ministerio de Seguridad Pública,
el Tribunal Popular Supremo, la Dirección Nacional de Aduanas, la
Administración Nacional de Industria y Comercio y la Dirección Nacional
de Protección Medioambiental, someter los gastos a la verificación y
determinación del Ministerio de Hacienda conforme a las necesidades de
los departamentos en el desempeño de sus funciones y mediante consultas
con ellos, y asegurar la provisión de sus fondos. Segundo, desvincular
los ingresos y los gastos en la administración de los fondos
extrapresupuestarios de 28 departamentos centrales, abonando sus ingresos
extrapresupuestarios a las cuentas especiales de la Hacienda, mientras que
los departamentos deben planear sus gastos anuales con una visión
integral y elaborar los presupuestos integrales de acuerdo con las cuotas
y normas ya verificadas y determinadas. Tercero, reformar el sistema de
cobro y entrega de los fondos extrapresupuestarios, separando el cobro de
la entrega. Suprimir las cuentas vigentes de fondos extrapresupuestarios
abiertas por las entidades ejecutoras de cobros, para pasar a las cuentas
abiertas por los organismos de hacienda específicamente para la entrega
concentrada a la Hacienda de los fondos extrapresupuestarios de dichas
entidades, cuentas que administrarán estos fondos a partir del saldo
cero, sin permitir a las entidades gastar a su antojo lo que cobren.
Cuarto, reformar el método de vinculación de los gastos con los ingresos
en lo tocante a los fondos de los departamentos encargados de la recaudación y administración
de ingresos e implantar el sistema de presupuesto. Quinto, continuar
reglamentando e impulsando la reforma para la administración de los
ingresos y los gastos por dos vías separadas. Los ingresos por concepto
de fondos extrapresupuestarios de departamentos como los de seguridad pública,
justicia, industria, comercio, protección medioambiental y planificación
familiar a los niveles provincial, prefectoral y municipal, también deben
entregarse en su totalidad a los fiscos locales y sujetarse a la
administración presupuestaria; sus gastos serán programados y asegurados
por la Hacienda. Y sexto, sintetizar la experiencia, perfeccionar las
medidas y revisar los reglamentos y normas, a fin de ir profundizando la
reforma para la administración de los ingresos y gastos por dos vías
separadas e institucionalizando y reglamentando el trabajo de la
administración.
6.
Propulsar con paso seguro la reforma de los presupuestos y potenciar su
administración.
Impulsar
la reforma presupuestaria reviste gran importancia tanto para reglamentar
la administración financiera y mejorar los resultados de la utilización
de los fondos fiscales, como para normalizar el comportamiento
gubernamental y prevenir y neutralizar la corrupción en sus orígenes
mismos, mediante la aplicación de las reglas. Hay que continuar
profundizando la reforma en favor de los presupuestos departamentales y
mejorar y reglamentar en mayor grado su confección. En coordinación con
la profundización de la reforma en favor de la administración de los
ingresos y los gastos por dos vías separadas, la elaboración de los
presupuestos de los departamentos centrales debe exponer todos sus
ingresos y gastos, tanto dentro como fuera de sus presupuestos, con el fin
de practicar presupuestos financieros integrales. En la distribución de
los gastos es preciso garantizar primero lo que necesiten los gastos básicos,
y en la definición de los gastos para los proyectos, dar prioridad a
aquellos proyectos que sean apremiantes y viables, y seguir el proceso y
el resultado de su ejecución. Al mismo tiempo, se debe acelerar la
reforma presupuestaria de los departamentos locales y ampliar la esfera
para la aplicación de los presupuestos departamentales en las haciendas
provinciales. Las haciendas prefectorales y municipales, por su parte,
deben estar bien preparadas para ensanchar la reforma en favor de los
presupuestos departamentales, y en aquellas zonas que reúnan los
requisitos, se podrá ensayar dicha reforma en las haciendas distritales.
Es imperativo impulsar con mayor rapidez la reforma en favor del sistema
de administración financiera mediante el tesoro público, reducir los
eslabones en la circulación de los fondos, prevenir por medio del
mecanismo la retención, el desplazamiento y la utilización
ilícita de los fondos fiscales y mejorar el rendimiento del uso de los
mismos. En el 2002, la hacienda central ampliará la esfera de su pago
directo de fondos y aumentará el número de departamentos para el ensayo
de la reforma, procurando extenderlo de las seis entidades existentes en
el 2001 a unas cuarenta. Al
mismo tiempo, se ensayará la reforma del sistema de cobro y entrega de
ingresos fiscales y se reglamentarán los métodos de esta labor. Es
preciso implantar con dinamismo el sistema de compras públicas, ampliar
su esfera, fortalecer la administración y la supervisión de las mismas y
normalizarlas. En el 2002, todas las entidades presupuestarias centrales
tendrán que elaborar presupuestos para las compras públicas. 7.
Llevar a buen término la reforma del reparto de los ingresos procedentes
de los impuestos sobre la renta para fomentar el desarrollo económico
coordinado entre las diversas regiones.
El Consejo de Estado ha decidido suprimir, a
partir del pasado primero de enero, el método de distribución
de los ingresos provenientes de los impuestos sobre la renta según
las relaciones de subordinación de las empresas e implantar el reparto
proporcional entre la hacienda central y las haciendas locales de todos
los ingresos procedentes del impuesto sobre la renta personal y de los
ingresos derivados del impuesto
sobre la renta de la abrumadora mayoría de las empresas, excepto un
reducido número de empresas de ramas especiales. Esta reforma, que toma
al año 2001 como base, asegura los intereses razonables en poder de las
haciendas locales, adjudicándoles el total de los ingresos registrados
dentro de la cifra base. Los ingresos procedentes del aumento de los
impuestos sobre la renta del 2002 se repartirán entre la hacienda central
y las haciendas locales a razón de 5 a 5, y los del 2003, de 6 a 4, y la
proporción del reparto de los años subsiguientes se decidirá casuísticamente.
Los ingresos aumentados que la hacienda central reciba por la reforma del
reparto de los impuestos sobre la renta se destinarán en su totalidad a
acrecentar la transferencia de pagos a las localidades, principalmente a
las regiones centrales y occidentales, sin quedarse con un centavo de
ellos. La actual reforma del reparto de los ingresos provenientes de los
impuestos sobre la renta es otra reforma trascendental en el
sistema de administración financiera después de la realizada en
1994 con el sistema de reparto de ingresos tributarios, una importante
decisión tomada por la dirección central teniendo en total consideración
el conjunto del desarrollo político, económico y social de nuestro país,
y una medida substancial para fomentar el apoyo recíproco entre las
diversas regiones y su desarrollo coordinado, hacer realidad la
prosperidad común y manifestar la superioridad del sistema socialista.
Llevaremos a efecto concienzudamente las políticas pertinentes para
asegurar la realización expedita de la reforma. Al mismo tiempo, junto
con la reforma del reparto de los ingresos procedentes de los impuestos
sobre la renta, continuaremos perfeccionando el sistema fiscal desde el
nivel provincial hacia abajo, con el fin de acrecentar la
transferencia provincial de pagos a instancias inferiores y
resolver efectivamente las dificultades de las haciendas de base.
8.
Intensificar la contabilidad según la ley y asestar duros golpes a la
falsificación de cuentas.
Reforzar
la contabilidad y garantizar la veracidad de su información constituye
una importante base para mantener el orden de la economía de mercado
socialista. En la actualidad, los fenómenos de falsificación de
comprobantes, estados de cuenta, informes e información contable son tan
acusados que la normalidad del orden económico se ve seriamente afectada.
Por eso, es imperativo seguir fortaleciendo la contabilidad conforme a la
ley y combatir resueltamente la falsificación de cuentas. Hay que
continuar perfeccionando el sistema y las normativas contables de acuerdo
con las reglas de la OMC, institucionalizando y reglamentando en mayor
medida la contabilidad; reforzar la supervisión y control de las
actividades financieras y contables y llevar a efecto en todos los
aspectos y en profundidad la Ley de Contabilidad; intensificar la
supervisión de las asesorías contables y proscribir con resolución las
que hayan infringido
seriamente la ley y los reglamentos o cometido falsedades; reforzar la
capacitación en conocimientos financieros y contables del personal de
esta profesión, en particular de los altos cargos, además de los
administradores empresariales, para elevar constantemente su nivel de
administración del trabajo financiero y contable; apoyar y proteger al
personal financiero y contable en la gestión de las finanzas conforme a
la ley, encomiar y premiar en público a aquellos profesionales que
persistan en los principios y apliquen la ley con rigor, y exigir
seriamente, según la ley, responsabilidades a los casos de represalias
contra el personal financiero y contable, así como a los autores de las
represalias. 9.
Desplegar enérgicamente el estilo de trabajo duro y actuar con
laboriosidad y economía en todas las actividades.
La construcción económica y el desarrollo social de nuestro país se encuentran en un período clave, nuestra economía no se ha desarrollado lo suficiente, el nivel de vida del pueblo no es alto, la Hacienda aún tiene dificultades y son numerosas las tareas importantes o urgentes que deben cumplirse. Sin embargo, en la actualidad se observan muchos casos de ostentación y despilfarro, tanto en la producción y la construcción como en el consumo y otros campos. Por lo tanto, es imperativo dedicar grandes esfuerzos a fomentar el estilo caracterizado por el trabajar duro y con espíritu emprendedor, practicar un riguroso régimen de economías y acometer todos los asuntos con laboriosidad y ahorro, y también es necesario poner coto firmemente a todo acto de lujo y dispendio. Los departamentos de hacienda deben tomar la delantera en trabajar duro, sirviendo de ejemplo con acciones concretas. Los presupuestos deben programarse con cálculos cuidadosos y de forma científica y razonable, cerrando el paso a todos los gastos innecesarios; es menester ejercer un estricto control sobre la ejecución de los presupuestos y realizar el seguimiento de sus resultados, de modo que cada partida de dinero se gaste donde más se necesite; hay que fortalecer la supervisión financiera, investigar y castigar severamente todo caso de uso abusivo del dinero en violación de los reglamentos, y reducir al mínimo la pérdida y el derroche de los fondos fiscales. Estimados diputados: Son muy arduas las tareas contempladas en los presupuestos fiscales del presente año, y tenemos plena conciencia del peso de la responsabilidad que nos incumbe. Unámonos más estrechamente en torno al Comité Central del Partido con el camarada Jiang Zemin como núcleo, enarbolemos la gran bandera de la teoría de Deng Xiaoping, actuemos de acuerdo con los requisitos del importante pensamiento de “triple representatividad” (es decir, el Partido Comunista de China debe ser fiel representante de lo que se exige para el desarrollo de las fuerzas productivas sociales avanzadas de China,del rumbo por el que ha de marchar su cultura avanzada y de los intereses fundamentales de sus masas populares más amplias), afirmemos nuestra confianza, avancemos con espíritu emprendedor, procedamos con afán y cautela y empeñémonos en el cumplimiento de las tareas previstas, para saludar con logros sobresalientes el éxito de la celebración del XVI Congreso Nacional del Partido.
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