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Estrategia china de desarrollo ecológico incorpora el dióxido de carbono supercrítico para calentar los hogares del país (2)

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 09 de septiembre de 2026 | 14:50
Estrategia china de desarrollo ecológico incorpora el dióxido de carbono supercrítico para calentar los hogares del país
Proyecto de demostración de almacenamiento de energía de dióxido de carbono en Wuhu, provincia de Anhui. (Foto: Xiao Benxiang)

Por Wang Ke

¿Se puede utilizar el dióxido de carbono para proporcionar calefacción?

En mayo de este año, entró en operación en Zhengzhou, en la provincia de Henan, el primer proyecto de calefacción geotérmica de China que utiliza tecnología de dióxido de carbono supercrítico.

El sistema combina un pozo geotérmico de 2.500 metros de profundidad, un circuito de circulación totalmente cerrado y un nuevo medio de transferencia de calor. En este proceso, el dióxido de carbono supercrítico actúa como un «portador de energía», transportando el calor desde las profundidades del subsuelo hasta la superficie y proporcionando una fuente de calor limpia para la calefacción centralizada.

Cuando la mayoría de la gente piensa en el dióxido de carbono, suele asociarlo con el efecto invernadero y el calentamiento global. Sin embargo, el dióxido de carbono también posee un valor considerable como recurso, con una amplia gama de aplicaciones industriales.

A medida que China se acerca a su objetivo de pico de emisiones de carbono para 2030, la forma en que ve y utiliza el dióxido de carbono se ha convertido en un claro ejemplo de la estrategia de desarrollo ecológico del país.

Entonces, ¿qué más puede hacer el dióxido de carbono?

Puede generar electricidad. En mayo de este año, la segunda unidad generadora del proyecto «Carbon One» se conectó con éxito a la red, marcando la finalización del primer proyecto de demostración a nivel mundial para la generación de energía a partir de calor residual utilizando dióxido de carbono supercrítico. Su eficiencia de conversión termoeléctrica es un 75% superior a generar energía con vapor convencional.

También el dióxido de carbono supercrítico puede servir como materia prima química. En el parque industrial petroquímico de la Nueva Área de Xuwei, en Lianyungang, provincia oriental china de Jiangsu, el dióxido de carbono se convierte en polioles de poliéter. Estos se utilizan en espumas compuestas para automóviles, adhesivos, cuero sintético a base de agua y recubrimientos.

E Incluso se puede utilizar para fabricar alimentos. Tras sintetizar con éxito almidón a partir de dióxido de carbono en el laboratorio, el Instituto de Biotecnología Industrial de Tianjin, adscrito a la Academia de Ciencias de China, ha ido un paso más allá al llevar a cabo otra hazaña aparentemente «mágica»: transformar el dióxido de carbono en azúcar.

De «carga de carbono» a «recurso de carbono», y de gas de efecto invernadero problemático a un insumo de producción prometedor, los esfuerzos por maximizar el valor del carbono reflejan la creciente capacidad de innovación de China y su enfoque en evolución hacia el desarrollo.

Estas prácticas ecológicas de convertir los residuos en riqueza y «transformar el carbono en oro» ofrecen una excelente perspectiva para comprender la transición ecológica y baja en carbono que ocurre en China.

La innovación tecnológica es un motor clave del desarrollo ecológico. Al utilizar la conservación de energía y la reducción de emisiones para impulsar el desarrollo, China recurre a la innovación para crear nuevas oportunidades e inyectar un impulso fresco a su economía.

En la base de demostración de CCUS (captura, utilización y almacenamiento de carbono) del yacimiento petrolífero de Aonan, parte de la planta de producción de petróleo n.º 7 del yacimiento de Daqing, en la provincia de Heilongjiang, se inyecta continuamente dióxido de carbono líquido en el subsuelo a través de gasoductos de alta presión para la recuperación mejorada de petróleo asistida por CO2. Este enfoque no solo estimula la recuperación de petróleo, sino que también permite el almacenamiento geológico del dióxido de carbono.

Para finales de 2025, el yacimiento petrolífero de Jilin, ubicado en Songyuan, en la provincia de Jilin, había almacenado acumulativamente 3,61 millones de toneladas de dióxido de carbono bajo tierra, lo que equivale al carbono absorbido por más de 30 millones de árboles.

Centrándose en áreas como el uso eficiente de energía limpia, el almacenamiento avanzado de energía y la gestión de activos de carbono, China está aunando recursos para lograr avances en una serie de tecnologías originales y de vanguardia, fortaleciendo aún más los cimientos de su transición ecológica.

Reducir las emisiones no significa reducir la productividad; más bien significa utilizar la reducción de emisiones para estimular la innovación en todas las industrias. Reducir el carbono no se trata simplemente de hacer una «resta», sino de lograr un crecimiento de mayor calidad con un menor consumo de recursos.

En una empresa cementera de la provincia de Jiangsu, la conservación de energía y la reducción de emisiones se han convertido en una fuente fundamental de competitividad. La electricidad generada a partir del calor residual en los gases de escape satisface más del 73 % de las necesidades eléctricas de la producción de clínker.

En comparación con 2020, la industria cementera de China redujo las emisiones de dióxido de carbono por cada 10 mil yuanes (1.486 dólares) de valor añadido en un 15,8 % en 2025. La mejora ecológica y baja en carbono está creando nuevas oportunidades y abriendo nuevos espacios para el crecimiento.

La experiencia de China demuestra que lograr el equilibrio adecuado entre el desarrollo y la reducción de emisiones, conseguir simultáneamente protección ambiental y crecimiento económico, así como reducción de carbono y mayor eficiencia, y compartir tanto las oportunidades como los beneficios, puede desatar en gran medida la fuerza motriz interna para la transición baja en carbono.

Demostrando su compromiso de trabajar juntos por el bien común, China profundiza en el intercambio de tecnologías bajas en carbono y la cooperación práctica en protección ecológica con países de todo el mundo.

En Nauru, un proyecto fotovoltaico construido por una empresa china puede generar suficiente electricidad para satisfacer las necesidades del país. En Etiopía, una carretera de circunvalación en Adís Abeba, construida por una empresa china, utiliza instalaciones de energía renovable en toda la zona del proyecto y sistemas de reciclaje de agua de lluvia, reduciendo eficazmente el consumo de energía y recursos.

A medida que China avanza hacia sus objetivos de pico de emisiones de carbono y neutralidad de carbono, sus esfuerzos por impulsar la transición ecológica continuarán sin cesar.

Recientemente, China emitió un plan de acción para el pico de emisiones de carbono durante el XV Plan Quinquenal (2026-2030), estableciendo una hoja de ruta detallada para la transición ecológica del país durante los próximos cinco años.

A través de sus acciones hacia los objetivos de «doble carbono», China demostrará una vez más su sabiduría de armonía y coexistencia y su compromiso de cumplir sus promesas.

(Web editor: Zhao Jian, 周雨)