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La aldea Minqiang de Sichuan: de la contaminación a la prosperidad

Pueblo en Línea  2018:08:01.14:31

Su Xiaoping, secretario del Partido Comunista de China del comité de la aldea Minqiang, situada en el valle del río Qingxi, en Luzhou, provincia de Sichuan, dialoga con los aldeanos sobre la limpieza del río. (Foto: Liu Xiangrui/ China Daily)

Por Liu Xiangrui

Minqiang, Sichuan, 01/08/2018 (Pueblo en Línea) – Long Tingyou, de 63 años, se complace en contemplar el límpido río Qingxi, que ha sido saneado como parte de la implementación de la estrategia local para desarrollar el turismo ecológico.

El río Qingxi, de 23 kilómetros de largo, atraviesa la aldea Minqiang en el distrito de Naxi de Luzhou, provincia de Sichuan, y desemboca en el cercano río Yangtze.

Muchos de los recuerdos de la infancia de Long se vinculan a este río como la pesca de peces y camarones. En aquel entonces, el llamado “lechón chino” que ahora es una especie protegida de clase II a nivel nacional- era fácil de avistar en las aguas”.

La calidad del agua del Qingxi se fue deteriorando hasta que se desplomó en los años 80 cuando las fábricas de productos químicos comenzaron a producir en función del desarrollo económico.

"El agua estaba tan oscura que ya no podíamos distinguir los peces. Tampoco las gallinuelas ni los patos revoloteaban en su ribera", recuerda Long.

Al principio, los residentes habían aguardado con ansias la llegada de las fábricas de productos químicas que aportarían empleos y mayores ingresos. Sus grandes expectativas pronto se convirtieron en una gran decepción.

"Las plantas buscaban trabajadores pero la gente no se atrevía a entrar", recuerda Long, explicando que muchas de las fábricas tenían fuertes olores y sus aguas residuales eran peligrosas. Los residentes pronto encontraron que sus cultivos y árboles frutales sufrían la contaminación. De hecho, muchos jóvenes abandonaron la agricultura y emigraron a las ciudades buscando mejores empleos.

En los últimos años, el gobierno local ha decidido cambiar su modelo de desarrollo. Ahora descontamina con ahínco la cuenca del río Qingxi, que cubre un área de 112 kilómetros cuadrados y tiene cuatro aldeas con una población total de 8.000 personas.

Aunque algunos fondos gubernamentales estaban disponibles para ejecutar el saneamiento, el gobierno del distrito de Naxi apeló a la inversión privada para integrar el tratamiento de la contaminación con el turismo ecológico.

Invitó a participar en el proyecto a la empresa Luzhoulaojiao, productora de vinos de reputación nacional.

En 2013, el gobierno del districto invirtió 110 millones de renminbi (16,1 millones de dólares), y Luzhoulaojiao invirtió otros 120 millones de renminbi para limpiar el área del río.

El gobierno local cerró las empresas contaminantes, mientras que Qingxigu, una empresa de turismo establecida por Luzhoulaojiao, fue la encargada de recuperar la ecología del humedal del valle.

"Nuestra empresa aceptó unirse bajo el compromiso de que, en primer lugar, el gobierno se ocuparía de la contaminación industrial", señaló Wang Gang, gerente general de Qingxigu.

Algunas empresas bien administradas y respetuosas con el medio ambiente fueron trasladadas al parque industrial, mientras que aquellas que no podían costear la adquisión de equipo de tratamiento de residuales fueron clausuradas.

La construcción del sitio turístico en la aldea Minqiang comenzó en 2013 y se abrió al público el año siguiente.

Para atraer visitantes, actualmente las atracciones incluyen varios viñedos dedicados a producir licor chino, y una docena más de ellos serán plantados en el futuro cercano. También se desarrollaron otros proyectos turísticos como el paseo en balsa fluvial y una pasarela de vidrio.

“Durante la temporada alta, el sitio turístico atrae a más de 20.000 visitantes diarios”, asegura Wang.

En 2017, los proyectos de Minqiang superaron los récords de ingresos y gastos por visitante.

“Hay confianza en que las ganancias seguirán creciendo”, afirmó Wang.

Hasta ahora, el gasto de gerencia en recursos humanos alcanza los 4 millones de renminbi, la mayoría de los cuales van al bolsillo de los residentes. El pasado año, Long percibió cerca de 20.000 renminbi.

Más de 500 aldeanos, entre los 5.000 que Minqiang, son empleados por la compañía.

"Con tantos visitantes, nuestros aldeanos pueden ganar dinero delante de la puerta de su casa", indicó Su Xiaoping, secretario del Partido Comunista de China del comité de la aldea Minqiang. 

(Web editor: Rosa Liu, Rocío Huang)

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