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Rápida respuesta de las fuerzas de salvamento evitan un número mayor de fallecidos por el deslizamiento de tierra en Gansu (4)

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 10 de julio de 2026 | 11:03

Bomberos trasladan a los aldeanos rescatados del deslizamiento de tierra en Longnan, provincia de Gansu, 7 de julio del 2026. (Foto: China Daily)

Bomberos trasladan a los aldeanos rescatados del deslizamiento de tierra en Longnan, provincia de Gansu, 7 de julio del 2026. (Foto: China Daily)

Escena caótica

Cuando llegó la llamada de emergencia, Luo Lingshan, jefe de la Brigada de Bomberos y Rescate del Condado de Tanchang, supo de inmediato que la situación era grave.

El informe apenas mencionaba un deslizamiento de tierra con personas atrapadas, pero después de 17 años en el servicio de bomberos, Luo sabía lo que esas pocas palabras podían significar.

En un minuto, por orden de Luo, 23 bomberos abordaron tres vehículos de rescate y se dirigieron hacia las montañas. Mientras iban en camino, Luo informó del desastre al gobierno del condado y a las autoridades de gestión de emergencias, solicitando equipo de ingeniería adicional, equipos médicos y otras fuerzas de rescate.

Cuando el convoy llegó al valle, los bomberos no pudieron avanzar más. El deslizamiento de tierra había bloqueado el acceso, obligando al equipo a continuar a pie.

La escena que los recibió era caótica. Varios aldeanos habían logrado escapar por su cuenta. Algunos lloraban, otros gritaban que más personas permanecían atrapadas más arriba en la ladera.

"Había gente pidiéndonos que salváramos a los que aún estaban enterrados", recordó Luo.

La primera prioridad era rescatar a los que estaban bajo escombros poco profundos. Con palas, motosierras y sus propias manos, los bomberos retiraban tierra, rocas y árboles caídos. Cada vez que llegaban al cuerpo de una víctima, dejaban de usar herramientas para evitar causar más lesiones. En unos 20 minutos, el equipo había sacado a cinco sobrevivientes. La mayoría estaba enterrada solo de la cintura para abajo, mientras que otros tenían las piernas atrapadas bajo los escombros. Aunque asustados, su estado físico general era relativamente estable y rápidamente fueron trasladados en camillas a los equipos médicos que los esperaban.

El peligro, sin embargo, no había pasado. Rocas sueltas y tierra seguían cayendo desde la ladera de la montaña. Luo decidió instalar tres puestos de observación.

"Desde esas posiciones, ante cualquier otro signo de otro derrumbe, podríamos inmediatamente dar la señal de evacuación y proteger a los rescatistas".

La inestable pendiente marcaba cada decisión que se tomaba. A medida que llegaban equipos de rescate más grandes, la operación pasó de rescatar a sobrevivientes apenas enterrados a localizar personas atrapadas profundamente bajo el deslizamiento. Los bomberos usaban radares de detección de vida, búsquedas manuales y maquinaria pesada para reducir el área de búsqueda antes de que las excavadoras comenzaran a retirar el enorme volumen de escombros. En el momento en que aparecía algo que pudiera ser una víctima, se detenía la maquinaria y los bomberos tomaban el control manualmente.

"No podíamos arriesgarnos a causarles más lesiones", explica Luo.

La lluvia durante la tarde obligó brevemente a los rescatistas a retirarse debido al riesgo de otro deslizamiento. Después de eso, la operación de rescate continuó durante la noche bajo potentes unidades de iluminación móvil.

"El entorno era extremadamente peligroso y muy exigente", detalla Luo, que permaneció en la escena durante casi toda la operación que duró 20 horas.

“Algunos bomberos desgastaron sus guantes. Otros sufrieron cortes y moretones en las manos. Pero nadie se echó atrás. Todos se mantuvieron en la primera línea”, reconoció Luo.

(Web editor: Zhao Jian, 周雨)